domingo, 18 de octubre de 2009


En esta entrada voy a hablar de las contradicciones tan curiosas que veo día a día. Las más abundantes son en mi propia clase.
Tengo la curiosa sensación de que estoy rodeado a personas de un nivel económico alto. O medio alto. Yo tengo bien claro mi clase social y nunca me ha importado, más bien al revés. Estoy orgulloso de mi piso, de mis amigos de mi misma clase social, de mis padres obreros los dos (de hostelería y automovilismo), de haber estudiado en centros publicos y de mi ciudad, Torrejón de Ardoz, situada al este de Madrid y de carácter eminentemente industrial y con una clase social mayoritariamente obrera.
Estudié de 1995 a 2003 en un colegio público y recibí una educación primaria muy completa que me ha permitido llegar a donde estoy ahora mismo. Entre 2003 y 2009 estudié en un Instituto de Educación Secundaria, llegué con sólo doce años y a pesar de las complicaciones sobre todo por la aparición de personas "non gratas" completé de forma eficaz mi educación y muestra de ello fue mi buena nota en Selectividad en donde se examina por igual a públicos y privados.
Yo no defiendo que la izquierda esté poblada sólo de obreros, en absoluto. Defiendo que la clase obrera tenga un mayor nivel de vida cada vez más parecido al de las clases medias altas.
Sin embargo me da rabia que muchos de los que van como los más izquierdistas del mundo en realidad tengan ya la vida asegurada mediante una red de contactos o sólo por ser hijo de papá o de mamá. Es decir saquen o no adelante esta carrera que hacemos, tendrán un puesto seguro. Sólo hay que ver donde viven estos izquierdistas: ensanche de Madrid, Sol, Arturo Soria, etc.
Otros sin embargo vivimos en la “mierda” como una vez tuve que oír, Vallecas, Coslada, Torrejón, Móstoles, etc.
Luego lanzo críticas a gente de mi propio partido, el PSOE. Partido Socialista Obrero Español. A muchos se les olvidan sus orígenes obreros. Un grave error a mi gusto. Para mí, el PSOE debe ser el partido de la gente, de todos. Y por supuesto velar por las rentas de las clases más desfavorecidas sobre todo en estos tiempos de crisis.
Sólo hay que ver el patrimonio del gobierno: ¡son millonarios! Ya va siendo hora de congelar todos los sueldos de cargos públicos.
De nuevo repito que yo no defiendo que el PSOE sea un partido sólo de clase obrera pero sí defiendo que apoye firmemente los derechos de las clases más desfavorecidas y vulnerables y que no olvidemos nuestros orígenes.
A los niñ@s de papá les digo: algunos somos pobres pero hemos llegado también a la universidad, a ver qué ideología acabamos teniendo unos y otros dentro de cinco años.

sábado, 10 de octubre de 2009

Obama: Nobel de la paz


Artículo del diario Público, 10 de Octubre de 2009



Barack Obama es el cuarto presidente de Estados Unidos el tercero en ejercicio galardonado con un premio que, en sus estatutos, establece que se otorgará "al individuo o grupo que más haya trabajado por la fraternidad de las naciones, por la abolición de los ejércitos o por la promoción de congresos de paz".

Si bien estos conceptos han experimentado cambios notables desde principios del siglo XX, cuando fueron premiados dos de los predecesores de Obama el tercero fue el ex presidente Jimmy Carter en 2002, el perfil de ninguno de estos dos hombres se ajustaba al de un filántropo.

El primero fue Theodore Roosevelt, galardonado en su segundo mandato, en 1906, por su mediación entre Rusia y Japón. A Roosevelt se le considera uno de los padres del imperialismo norteamericano y, siendo secretario adjunto de Estado de la Armada, no dudó en acusar sin pruebas a España de la voladura del acorazado Maine, casus belli de la Guerra de Cuba de 1898.

Thomas Woodrow Wilson, vigésimo octavo presidente norteamericano, fue el elegido para el premio cuando ya llevaba seis años en el cargo, en 1919, como reconocimiento a su impulso a la Sociedad de Naciones y "por la promoción de la paz tras la I Guerra Mundial". El Comité de los Nobel no tuvo entonces en cuenta su política intervencionista en Latinoamérica, ni sus órdenes para invadir México (1914), Haití (1915) y República Dominicana (1916), dirigidas a derrocar a sus respectivos gobiernos y sustituirlos con ejecutivos afines.

Los Nobel de la Paz empezaron en 1901 con una elección que hacía honor a sus principios: la de Henry Dunant, el suizo que sentó las bases del Derecho Humanitario Internacional y fundó la Cruz Roja. Desde este primer premio, los aciertos se han codeado con enormes desatinos.

Extraños pacifistas

Henry Kissinger, el político estadounidense que instigó el golpe de Estado de Pinochet en Chile y cientos de miles de asesinatos en Vietnam y Camboya: premiado en 1973; Anwar el Sadat, presidente egipcio, conocido por organizar accidentes aéreos para acabar con sus rivales: honrado en 1979, ex aequo con el sionista Menajem Begin; Shimon Peres, el actual presidente de Israel, premiado en 1994 junto con Yassir Arafat un "pacifista" que vistió toda su vida de uniforme e Isaac Rabin.

Los loables principios del Nobel no impidieron a Peres ordenar en 1996 la operación Uvas de la Ira contra Líbano, en la que murieron muchos civiles. Sobre la conciencia de Peres pesan por ejemplo las 118 personas muchas de ellas niños masacradas en un complejo de la ONU atacado por aviones israelíes en Qana.

El Comité de los Nobel ha premiado a presuntos delincuentes Garzón intentó procesar por crímenes contra la humanidad a Kissinger en 2001, pero también a personajes que construyeron su reputación sobre un fraude biográfico. Ese parece ser el caso de la líder indígena guatemalteca Rigoberta Menchú, distinguida en 1992, que narró una historia de atroz represión contra su familia que después resultó ser en gran parte falsa, como reveló en 1999 el antropólogo David Stoll.

La controversia ha rodeado a estos premios muchos años. También el absurdo. No hay más que recordar que Hitler y Stalin fueron propuestos para este galardón.

sábado, 3 de octubre de 2009

Una vez más, sin Olímpiadas


Ayer 2 de Octubre el Comite Olímpico Internacional eligió a Río de Janeiro como sede de los Juegos Olímpicos de 2016 tras imponerse a Madrid.
Si bien está bien que Sudamérica organice unos Juegos, hay que ver si pueden organizarlos: Río carece de grandes infraestructuras, su índice de delincuencia es muy elevado, las instalaciones olímpicas están a la mitad...mientras que Madrid poseía un proyecto con unas instalaciones casi completamente construidas, un apoyo popular elevadísimo, una red de transportes perfecta y una seguridad muy buena.
El COI es pura política y para nada ve criterios deportivos, ya se vio claramente para los de 2012 que salió elegida Londres cuando los proyectos de Madrid y París eran muy superiores.
A pesar de todo, espero que Río esté a la altura de las circunstancias y les felicito por el esfuerzo empleado.
A Madrid dos posibilidades: una, desistir por el momento y otra presentarse de nuevo para 2020 o 2024. Todo se verá.