domingo, 29 de noviembre de 2009

La postura inmovilista de la Iglesia Católica harta a los cristianos socialistas


Artículo publicado en EL PAÍS el 29 de Noviembre de 2009.


"Triste, como muchísimos cristianos", asegura que se siente el presidente del Congreso, José Bono, ante la reafirmación de "un grupo de obispos" en que los políticos que voten la reforma de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo no pueden recibir la comunión. No obstante, Bono declina responder a la pregunta concreta de si intentará tomar la comunión pese a encontrarse inscrito en el grupo de hombres públicos que para la Iglesia no pueden ya recibir este sacramento. La Iglesia les señaló como "hombres públicos pecadores".

El presidente del Congreso de los Diputados, José Bono, ha asegurado que él tiene la conciencia muy tranquila por apoyar la Ley del Aborto y que no piensa pedir perdón como le exigen los prelados. Bono lamenta que la Conferencia Episcopal le condene él y que, sin embargo, le dé la comunión a dictadores como Pinochet. -

"No, no, yo no quiero provocar un escándalo que perjudique a la Iglesia, y no quiero personalizar en mí este asunto", responde Bono a este periódico. El político socialista demuestra en su conversación un grado de consternación notable y en el curso de la misma tiene un recuerdo. "No puedo olvidar los muchos crímenes de Pinochet a la vez que recuerdo a este asesino tomando la comunión", invoca Bono, tercera autoridad del Estado, quien ha asegurado a la agencia EFE que no es "un asesino, y Pinochet era un asesino desalmado al que se le dio la comunión de manera vergonzosa. No puedo dejar de ver la imagen de Pinochet comulgando y a mí me califican de pecador público". El presidente de la Cámara Baja, como otros diputados socialistas, entre ellos José Antonio Pérez Tapia, han explicado con detalle su posición por escrito, en sendos artículos en este periódico, en el convencimiento de que la jerarquía eclesiástica podría reconsiderar su posición respecto a los parlamentarios que apoyen esta reforma.

"He pasado parte de mi vida tendiendo puentes entre quienes militamos en el socialismo y quienes queremos acomodar nuestra conducta al evangelio", señala Bono en un tono que en todo caso quiere ser "humilde". "No quiero ponerme como ejemplo de nada, pero creo que la solución está en el entendimiento y no en la condena, en la espada inquisidora". Bono continúa: "Tengo la conciencia tranquila, pero estoy triste porque un grupo de obispos me quiera excluir de la comunión". A continuación desgrana una sospecha: "Lo más triste sería que me quieran excluir por ser socialista, ya que con el PP no tuvieron una actitud tan inquisitorial cuando mantuvieron una Ley del Aborto, la actual, mucho más permisiva que la que ahora está en tramitación". Bono recalca que la futura ley pondrá límites temporales ya que la vigente, la que el PP mantuvo durante sus ocho años de gobierno, permite interrumpir el embarazo sin límite de tiempo, con la invocación del tercer supuesto, que se centra en el daño psicológico para la madre. El 97% de los abortos se producen bajo este supuesto. El pasado viernes Bono pronunció una conferencia en Barcelona a la que asistió el abad de Montserrat, a quien el presidente del Congreso agradeció mucho su presencia. Personas que estuvieron en ese encuentro aseguran que un prelado comentó a Bono lo siguiente: "Algún colega mío prefiere a Bono ateo que cristiano discrepante". Esta confidencia fue comentada posteriormente al presidente del Congreso.

"Los obispos se han equivocado con esta actitud, porque hacen daño a los millones de españoles que quieren compatibilizar ser socialista y ser cristiano, porque si no fuera compatible habría que cerrar la mitad de las iglesias y la mitad de las agrupaciones socialistas". Los diputados socialistas que se declaran cristianos nunca han dudado en apoyar la reforma al considerarla con más garantías que la actual, aunque sí suscitaron en su grupo el debate y la duda de que las chicas de 16 años pudieran interrumpir el embarazo sin consentimiento de los padres. Esta materia está ahora en discusión, ya que la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, señaló el jueves en el pleno del Congreso, que se abría el diálogo con otros grupos, singularmente con el PNV, en torno a este punto y al del alcance de la objeción de conciencia. Pero entre los socialistas cristianos no hay conflicto con respecto a apoyar la globalidad de la ley.

Precisamente el presidente del Congreso ha dedicado "mucho tiempo" en hablar con parlamentarios de CiU y del PNV. Estos últimos unieron sus votos a los socialistas, junto a los otros grupos de izquierda, para rechazar las enmiendas que pretendían tumbar la ley. En CiU hubo división de voto.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Para un transporte público de calidad


En esta entrada voy a hablar sobre un tema importante para los ciudadanos: el transporte público. Su estado actual y, sobre todo, las proyecciones de futuro.
Yo soy usuario diario de transporte público. Lo uso para ir a la universidad, de Torrejón a Getafe. Es un camino largo pero ya estoy acostumbrado y cada vez se me hace más rápido.
Uso el Cercanías de Renfe. Cercanías Madrid depende de ADIF, Ministerio de Fomento. Me resulta extraño y, sobre todo, ilógico, que siendo la hora punta cuando yo lo cojo (7:45-8:00), el servicio sea un poco insuficiente. A la hora punta llega un tren normal, de una planta, para la línea C-2 o C-7 (Guadalajara/Alcalá-Chamartín). Estas dos líneas dan servicio a las siguientes poblaciones o distritos de Madrid: Vallecas (unos 325.000 habitantes), Vicálvaro (60.000), Coslada-San Fernando de Henares (130.000), Torrejón de Ardoz (120.000) y Alcalá de Henares (205.000). En total: 840.000 habitantes. Casi un millón de personas en la zona este de Madrid.
Aún con eso a la hora punta pasa un tren de una sola planta, resultado: vamos enlatados como sardinas. Sin embargo debido a circunstancias especiales alguna vez he cogido el tren a las 9:30 aproximadamente y curiosamente llega un tren de dos plantas, resultado: va vacío. ¿Incoherente señores? Para mi sí.
Torrejón está muy bien comunicado pero la estación actual de Renfe es deplorable para una ciudad de 120.000 habitantes y que crece cada vez más hacia el este (la estación está al oeste del municipio). La actual estación tiene unas escaleras resbaladizas cuando pueden estar húmedas por la lluvia y carece de servicios tan básicos como ascensor o escaleras automáticas para personas mayores o discapacitadas. A su vez comparten un mismo andén los trenes de ida a Madrid y de llegada, y contando con que ese andén es bastante estrecho, hace que si coinciden dos trenes el andén se inunde de personas y que salir de ahí (muchas veces con prisa para tomar un autobús para ir a tu casa si está alejada de la estación) sea casi épico.
Tomando estas circunstancias, exijo como ciudadano al Gobierno de España (y por tanto al Ministerio de Fomento) que remodele la actual estación y que la dote de servicios básicos para una ciudad tan grande como Torrejón.
Asimismo exijo que comiencen ya las obras de construcción de la segunda estación de Renfe de la ciudad que, de acuerdo con el Plan de Infraestructuras Ferroviarias de Cercanías para Madrid, se situaría en el nuevo barrio del Soto del Henares, al este de la ciudad y, por tanto, quedaría subsanada la carencia de otra estación situada al este de la ciudad repartiéndose la población entre ambas estaciones de acuerdo a su cercanía. Aún no han empezado las obras y considero que es urgente pues el barrio del Soto del Henares ya está casi terminado y ya hay gente viviendo allí. Es necesaria e imprescindible una nueva estación. Esas obras darían trabajo a su vez a personas que estén desempleadas en estos tiempos de crisis económica.
No hablo de las desigualdades del Cercanías por poblaciones pero es cuanto menos curioso que Getafe (localidad que conozco debido a que estudio allí) tenga los servicios de nada menos que CINCO estaciones de Renfe y ciudades con mucha más población como Móstoles o Fuenlabrada tengan sólo dos o Alcalá de Henares tenga tres. Sin contar con Torrejón que, dentro de las ciudades más pobladas de Madrid, está detrás de Getafe y sólo tiene una.

Cambio de tema para dirigirme a la otra red importante de transporte de Madrid: el Metro. Un sistema rápido, limpio, que llegar a casi todos lados... pero sigue sin llegar a Torrejón de Ardoz. Perdimos la oportunidad de oro del Metro Este de Coslada y San Fernando. Sin embargo, en la actual legislatura la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, ofreció un proyecto alternativo para Torrejón: una nueva línea (13) que partiría de Chamartín, usaría las vías de Cercanías que actualmente usa el tren Civis (tren que sale sólo en hora punta y no tiene paradas intermedias salvo las más importantes), y, al llegar a San Fernando, ya se soterraría y daría servicio a Torrejón con tres estaciones (Fronteras-Centro, Calle Londres y Soto del Henares). Este proyecto tiene lagunas: deja toda la zona sur de la ciudad sin servicio (Parque Cataluña, Fresnos, Torrenieve, El Rosario, La Solana, etc.), el número de estaciones es reducido (sería conveniente contar con dos más) y, sobre todo, el hecho de que discurra sin paradas intermedias hasta Chamartín hace que para incorporarse al resto de la red de Metro sea necesario desplazarse hasta Chamartín. Debería haber alguna parada intermedia entre Torrejón y Chamartín en el Campo de las Naciones, Alameda de Osuna o Valdebebas.
Por tanto exijo a la Comunidad de Madrid no sólo que empiece ya las obras (prometió que el Metro estaría operativo en 2011) sino que también resuelva estas lagunas.

En definitiva, cumplid lo prometido y servid a los ciudadanos y no los defraudéis una vez más.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Reforma Ley del Aborto


En los últimos dos meses el aborto se ha convertido en uno de los temas candentes de actualidad debido a la próxima reforma de la ley del aborto vigente desde los 80. La actual ley establece que sólo se podrá abortar en caso de malformación en el feto, peligro para la madre o violación. A mi parecer, en estos tres supuestos el aborto no es sólo consentido sino que es un deber casi moral de la sociedad permitir que se pueda abortar. Esos que ahora se posicionan también en contra de la ley anterior no se ponen en la piel de una mujer que haya sido violada, ¿Qué esperan? ¿Qué la mujer tenga un hijo de su violador? ¿Qué mire a su hijo y distinga en él o ella los rasgos de su violador? Es cruel sólo pensarlo. O si no que la mujer tenga un niño con graves problemas físicos o psíquicos que le hagan vivir con sufrimiento o directamente que le permitan una escasa esperanza de vida, ¿es eso mejor? Por no hablar del caso de peligro para la madre, algunos la dejarían morir.

Por tanto, yo apoyo plenamente la ley que ha habido hasta ahora y reto a los que se oponen a ella a que lleven a cabo el parto después de responder a las preguntas que anteriormente he formulado. Y si están en contra de esa ley yo me pregunto… ¿por qué no la derogaron en sus ocho años de gobierno?
Ahora voy a dirigirme a la nueva ley que, además de incluir los tres supuestos que ya establecía la actual ley, incluye unos plazos para poder abortar. El objetivo es dar a las mujeres libertad de decidir en algo que probablemente marcará sus vidas para siempre. Abortar no es una decisión fácil, debe ser algo bien pensado y meditado. Sobre todo si la mujer se ha quedado embarazada por un “desliz”, debe ser bien meditado.

Yo lo confieso, no me agrada nada la idea del aborto en estos casos pero yo no soy NADIE para decir a alguien lo que debe hacer o no si es una decisión propia en la que nadie me ha dado voz ni voto. Por tanto debo respetar su decisión y considero que el Estado debe dar la oportunidad de decidir a la mujer sobre un tema tan delicado. La ley de plazos establece poder abortar hasta una determinada semana (evidentemente cuando el feto prácticamente aún no está desarrollado).
Los que se meten en esta decisión y una vez más quieren imponer su moral a los demás (también lo han hecho con leyes como la del divorcio o el matrimonio homosexual), les digo: ¿Por qué os metéis en decisiones ajenas que no os incumben? Si os encontráis en esa situación respetaré también que no abortéis porque no es cosa mía deciros qué debéis hacer o no y menos aún imponeros mi opinión. Es esa la gran diferencia: unos respetamos todas las decisiones y otros intentáis imponer vuestra moral…

Una vez más la Iglesia Católica se mete en berenjenales de los que, con todos los respetos, no tiene ni idea. Sólo les digo que cuando los sacerdotes puedan casarse y tener hijos les daré voz para poder opinar sobre asuntos de familia y de hijos.
Al PP le digo: si gobernáis otra vez (que con el desgobierno actual que tienen en su propio partido no les veo capacitados para ello…) atreveos a derogar la nueva ley, ya en 1996 no os atrevisteis, a ver si ahora tenéis el coraje suficiente.

El mapa de arriba muestra las diferentes legislaciones sobre el aborto: todos los países en azul claro tienen la ley que se va a imponer en España: aborto legal dentro de un plazo establecido.