viernes, 26 de agosto de 2011

Serie Roma sub Rosa (secreta)


Con esta entrada paso a abrir una nueva faceta en el blog. Consistirá en recomendar periódicamente novelas o ensayos que me hayan gustado especialmente mediante una breve introducción.

Quiero recomendar una saga de novelas fascinante llamada Roma Sub Rosa de Stever Saylor. Está ambientada en la Antigua Roma, concretamente en el S. I a. C durante la crisis de la República Romana.

Roma había nacido alrededor del S. VIII a. C como un pequeño poblado estratégicamente situado a orillas del río Tíber sobre siete colinas (Capitolino, Palatino, Aventino, Quirinal, Viminal, Esquilino, Celio). Con el paso de los siglos Roma fue sometiendo a los pueblos vecinos a veces por la fuerza y otras veces mediante alianzas como con los latinos. A los etruscos los subyugó tras expulsar a los reyes de esta etnia que habían gobernado Roma hasta el año 509 a. C en el que los nobles romanos instauraron la República. Con la República llegará un sistema basado en varias magistraturas electivas durante un año. La máxima magistratura era el consulado, representante de la República y gobernador de ejército. Para evitar el monopolio del poder había dos cónsules en cada año. Otras magistraturas eran los pretores, ediles o tribunos de la plebe. Éstos últimos representaban al pueblo llano y se crearon tras la rebelión plebeya del monte Aventino tras la cual se creó la Ley de las XII Tablas. Esta ley regulaba el Derecho privado, y en parte público, de la ciudadanía romana y otorgaba una serie de derechos a la plebe para igualarla a la aristocracia aunque de facto ésta seguiría teniendo gran parte del poder. La figura del tribuno de la plebe anteriormente mencionada daba un cierto poder a los plebeyos pues tenían poder de veto.

Así, Roma se fue formando y expandiendo por toda la península itálica. El salto definitivo a crear un imperio de ultramar fueron las guerras púnicas contra su gran rival: Cartago, ciudad del norte de África. A lo largo de esas tres guerras Roma conquistó Sicilia, Cerdeña y Córcega y, posteriormente, la península ibérica y el norte de África. De esta manera comenzó el proceso de Romanización, la expansión de la lengua, cultura, etc romanos.

Sin embargo esta expansión conllevó que el sistema republicano, creado para gobernar una ciudad-Estado y no un imperio, se viera colapsado. Esto produjo luchas civiles, inestabilidad política, etc. Finalmente y tras décadas de tensiones estalló la primera guerra civil de la República Romana.

Se enfrentaban reformistas, partidarios de ampliar los derechos del pueblo llano, y conservadores, partidarios de mantener el poder de la clase patricia. Muchos nobles apoyaron a los reformistas por lo que el conflicto se dio por hecho. Mario, representante de los reformistas o populares versus Lucio Cornelio Sila, líder de los autodenominados optimates.

Ganaron los elementos más conservadores de la República, es decir, Sila y sus seguidores con una feroz represión sobre los vencidos. Sila se convirtió en dictador.

El dictador era una magistratura especial de la República, es decir estaba regulada para momentos de grave peligro para la República. El cargo no debía estar ocupado durante más de seis meses. Había habido precedentes, el más famoso de ellos Cincinatto, un granjero que fue llamado a poner orden en la República siglos antes y, una vez cumplido su deber, dejó el cargo y volvió a sus campos. En honor a este personaje se fundó la ciudad de Cincinatti en Estados Unidos.

Sin embargo, Sila no era tan íntegro moralmente como Cincinatto y permaneció en el cargo bastante más de seis meses (algo más de tres años). Es durante esta dictadura cuando se desarrolla el primer caso de Gordiano el Sabueso, el protagonista de esta saga.

Gordiano es lo que hoy llamaríamos detective. Su gran olfato para investigar casos turbios sumado a su inteligencia hace que muchos abogados le requieran para ayudarles a esclarecer sus casos. En esta saga Saylor no sólo se concentra en los casos de investigación sino que también detalla la vida cotidiana de la época, la política y los acontecimientos históricos con fidelidad a la Historia.
Estos son las novelas de la serie:

SANGRE ROMANA
Estamos en el año 80 a. C en la siempre agitada Roma. Gordiano, también conocido como el Sabueso, continúa con su vida habitual, intentando sobrevivir en una ciudad en la que el delito se ha convertido ya en una forma de vida, hasta que un día le llega un encargo que parece interesante. Quien le manda llamar es Marco Tulio Cicerón, un joven abogado prácticamente desconocido que está decidido a labrarse un nombre en la vida pública. Para ello, ha decidido aceptar la defensa de un caso que ningún letrado consideraría siquiera defender: el de Sexto Roscio, acusado de parricidio. De ser condenado, le espera una muerte cruel, vergonzosa y despiadada; pero Cicerón está convencido de su inocencia y dispuesto a llegar hasta el fin para demostrarlo. Sin embargo, todos los indicios parecen señalar a Sexto sin ningún género de dudas.
Y ahí es donde entra en escena Gordiano. Tiene un perfecto conocimiento de los barrios bajos de Roma, vive entre los miserables, los conoce y no debería serle difícil descubrir a los verdaderos asesinos. Casi sin darse cuenta, Gordiano se verá atrapado en una densa y tupida red de engaños e intrigas que le arrastrarán de un lado a otro hasta que, finalmente, consiga descubrir la verdad…aunque siempre le quedará la duda de si la justicia ha triunfado realmente.

EL BRAZO DE LA JUSTICIA
Roma, año 72 a. C. un militar irrumpe a altas horas de la noche en casa de Gordiano el Sabueso y le ofrece dos mil sestercios con una condición: desaparecer de la ciudad durante cinco días, plazo del que dispone para esclarecer un truculento asesinato. Gordiano acepta y es trasladado a la villa que Marco Licinio Craso, el hombre más rico de Roma, tiene en la región costera de Bayas. Días antes, una mano ha acabado brutalmente con la vida del primo y administrador de Craso, cuyo cuerpo ensangrentado ahora yace sobre un féretro de mármol. Craso está seguro de que los asesinos son dos esclavos que se dieron a la fuga la misma mañana en la que fue encontrado el cadáver; esto explicaría las siete letras que aparecieron garabateadas junto al cadáver: ESPARTA. Seguramente se trata de un homenaje a Espartaco, el prófugo gladiador de Tracia y líder de los esclavos rebeldes que, con sus saqueos, mantiene en vilo a todo el Imperio.
Movido por sus ambiciones políticas, Craso decide organizar el día de los juegos fúnebres una matanza de esclavos en la arena del circo, demostrando así ante el Senado que no le tiembla la mano cuando se trata de vengar a los traidores de Roma. Pero a Gordiano la explicación no le convence, y a medida que va indagando una verdad mucho más desconcertante sale a la superficie.

EL ENIGMA DE CATILINA
Después de años de ejercer su arriesgado oficio en Roma, el detective Gordiano el Sabueso se ha retirado definitivamente con su familia a su finca de Etruria, herencia de su fallecido amigo y benefactor Lucio Claudio. Los días transcurren plácidamente a pesar de los esclavos respondones y la hostilidad de sus vecinos, los Claudios, que le reclaman las tierras de la familia, hasta que una tarde recibe la visita inesperada del joven Marco Celio, dispuesto a pedirle un favor de parte del mismísimo Cicerón: que acceda a alojar en su casa a Lucio Sergio Catilina, aristócrata populista que tiene cautivada a la plebe con sus ideas revolucionarias y su brillante oratoria. Extraña petición, habida cuenta que Catilina es el peor enemigo de Cicerón, y cuenta con muchas posibilidades de ser elegido cónsul, lo que, a juicio de sus adversarios, podría sumar a Roma en el caos.
Tras la partida de Marco Celio, un amenazante y misterioso suceso acaba por convencer a Gordiano de que será mejor que acepte la propuesta, pero, ¿Por qué vienen a importunarlo a él, que precisamente ha huido de Roma hastiado de sus omnipresentes intrigas políticas? Sin embargo, el día que recibe a Catilina en su hogar, se da cuenta de que quizá no está tan harto como él pensaba de todo eso…


LA SUERTE DE VENUS
Una fría noche de invierno, unos inesperados y extraños visitantes llaman a la puerta de la suntuosa casa del Palatino del detective Gordiano el Sabueso. Su sorpresa es mayúscula al comprobar que, acompañado de un tal Trebonio, sacerdote eunuco del templo de Cibeles, acude a pedirle ayuda su antiguo preceptor, el anciano filósofo Dión de Alejandría…¡disfrazado de mujer! Recién llegado a Roma como integrante de una delegación de cien alejandrinos para reclamar al Senado la plena soberanía de Egipto, el anciano filósofo teme por su vida: la mayoría de sus compañeros de embajada han desertado y los que no lo han hecho han sido asesinados por alguien interesado en desbaratar su misión. Su única tabla de salvación es su antiguo discípulo Gordiano, al que ruega protección o, en su defecto, que averigüe quién se esconde tras la oscura trama.
No obstante, Gordiano tiene otros planes, y el desvalido y atemorizado Dión debe cuidar de sí mismo mientras el detective se ausenta un tiempo de la ciudad. A su regreso, y al enterarse de que su viejo maestro ha sido brutalmente asesinado, decide investigar por su cuenta, lo que le llevará a introducirse en el ambiente de decadencia romano que controla el intrigante Publio Clodio y su atractiva, misteriosa y disoluta hermana Clodia.

ASESINATO EN LA VÍA APIA
Una vociferante y enfurecida multitud recorre las calles de Roma, y el detective Gordiano el Sabueso y su hijo Eco se lanzan a la oscura noche romana para averiguar el motivo de tal descontento. La chusma se concentra delante de la suntuosa mansión de la familia de Publio Clodio, el radical tribuno populista y aspirante a cónsul, y Gordiano descubre que la cólera popular obedece precisamente al asesinato del político reformista, quien parece haber sido víctima de una emboscada mientras se dirigía hacia Lanuvio.
Todos los rumores, no confirmados, acusan del crimen a su rival política, Milón, defensor de los intereses de los aristócratas. Al día siguiente la enfurecida plebe improvisa una ceremonia fúnebre por Clodio, que pronto se transforma en una revuelta en la que acaba ardiendo el edificio del Senado, el mayor sacrilegio que en siglos ha visto Roma. ¡lo último que le faltaba a una ciudad literalmente sin gobierno, a merced de las bandas de matones y alborotadores! Y así seguirá hasta que se resuelva el misterio de la violenta muerte de Clodio, en cuya investigación se concentrarán gordiano y su hijo. Ambos deberán verse las caras con ciudadanos tan ilustres como Pompeyo el Grande o Cicerón antes de emprender un viaje que los alejará de Roma, siguiendo el trazado de la Vía Apia.

CRUZAR EL RUBICÓN
Gordiano el Sabueso tiene motivos para preocuparse: a la confusión que impera en Roma ante el imparable avance de César, que acaba de cruzar el Rubicón con su ejército, se le suma la muerte de Numerio, un joven pariente de Pompeyo Magno que ha sido misteriosamente asesinado en la propia casa de Gordiano. La noticia no le sienta muy bien al Magno quien, presto a alejarse de la ciudad con sus legiones con el objetivo de hacer frente a Julio César en un territorio más favorable, recluta por la fuerza a Davo, yerno del Sabueso, a fin de que éste acceda a investigar el crimen.
De este modo, Gordiano se verá obligado a aba ndonar su voluntario retiro e investigar otro complejo caso, en una urbe sumida en el caos, sin gobierno ni defensa, y en la que empiezan a escasear los suministros más básicos. Puede que haya llegado el momento de emprender viaje en buena compañía hasta Brindisi, el más que probable escenario de la batalla decisiva entre César y Pompeyo, y donde Gordiano espera encontrar a su añorado hijo Metón, al pobre Davo y, muy especialmente, al asesino de Numerio.

EL CERCO DE MASSILIA
Los parajes de los alrededores de Massilia pueden resultar perturbadoramente desconcertantes para un espíritu romano, con sus estrechos valles que parecen no tener salida, sus templos consagrados a misteriosos y desconocidos dioses, y los antiquísimos vestigios griegos y galos. Gordiano el Sabueso, escoltado por su forzudo y leal yerno Davo, no tiene otro remedio que atravesarlos si quiere llegar a la ciudad y saber qué ha sido de su hijo Metón, de quien no sólo ignora si se ha infiltrado en ella para ejecutar una arriesgada misión como espía de César o en realidad ha huido a refugiarse entre sus murallas como traidor a éste, sino que no tiene la certeza siquiera de si está vivo o muerto.
Pero Gordiano no es el único que pretende entrar en Massilia. La ciudad está siendo asediada por tropas leales a Julio César, y a pesar del reconocido talento militar del comandante del sitio, Cayo Trebonio, auxiliado por el ingeniero Vitrubio y sus amenazadoras máquinas de guerra, nadie ha logrado aún superar sus defensas y terminar con un cerco que empieza ya a eternizarse. El atribulado detective y su yerno no tienen la más remota idea de como van a conseguir lo que las poderosas y aguerridas legiones romanas llevan tanto tiempo intentando sin éxito.

LA ADIVINA DE ROMA
La joven y bella adivina Casandra, quien tras aparecer de la nada perturbó a toda la ciudad declamando sus extrañas profecías en el Foro de una ciudad medio despoblada y aislada por culpa de la guerra civil, ha muerto. Gordiano el Sabueso, el único amigo que tenía en vida descubre que sin embargo alguien más se preocupa por ella tras su muerte: en efecto, en sus honras fúnebres se personan unas inesperadas visitantes que desean discretamente despedirse de ella antes de que emprenda su último y eterno viaje. La intuición del viejo detective le repite con insistencia que la profetisa no ha fallecido por causas naturales ni víctima de ningún accidente, y que, aunque fuera tratada de loca extravagante por una mayoría de los ciudadanos que aun quedan en la urbe, tal vez sus visiones del futuro y sus trances divinos interesaban a mucha más gente de la que se atrevía a confesarlo en público.
Decidido a investigar lo que él cree que ha sido un asesinato y, de paso, a conocer algo más de la verdadera identidad de la enigmática Casandra, Gordiano empieza a mover sus hilos en una ciudad sumida en el caos, y muy pronto descubre que no tendrá más remedio que verse las caras con un adversario más temible y maquiavélico que los poderosos patricios o los peligrosos criminales que está acostumbrado a tratar: las mujeres más respetables y distinguidas de Roma.

EL VEREDICTO DE CÉSAR
Gordiano el Sabueso viaja junto a su querida Bethesda a bordo de un barco con destino Alejandría. Ya a la vista de la ciudad, una furiosa tormenta los desvía de su trayecto; al amainar descubren que han ido a parar nada menos que junto a la flota de guerra de Pompeyo el Grande, quien, huyendo del acoso de César, ha ido a buscar refugio y ayuda en Egipto. A causa de antiguos malentendidos entre él y Pompeyo, Gordiano es apresado por el general romano…sólo la súbita llegada del ejército de Ptolomeo lo salvará de una muerte que parecía inevitable. Sin embargo, el mismísimo Pompeyo no tendrá tanta suerte: apeas puesto un pie en tierra, el rival de César es asesinado a traición por aquellos a quienes él consideraba sus aliados.
Gordiano y los suyos escapan, aprovechando la confusión, pero en su vagar por el desierto no sólo pierde el rastro de Bethesda, sino que es capturado por los egipcios que le consideran un espía pompeyano. En esta ocasión lo salvará la intervención del propio Ptolomeo en persona. Éste, confiando en las explicaciones que le da el Sabueso, y considerándolo un tipo simpático, lo llevará consigo a la corte de Alejandría. Allí se espera la llegada de Julio César con impaciencia, la misma con la que se temen las maquinaciones de la enigmática Cleopatra, hermana del faraón y pretendiente al trono de Egipto.


EL TRIUNFO DE CÉSAR
La guerra civil ha terminado: Pompeyo ha muerto, Egipto está bajo soberanía de Cleopatra (con la inestimable ayuda de las legiones romanas) y, tras una larga ausencia, César se halla en Roma de nuevo. A pesar de que el Senado lo ha nombrado dictador, por la ciudad corre el rumor de que el deseo de César es convertirse en rey, el primer monarca que Roma ha conocido en siglos…pero también se rumorea que la oposición no ha desaparecido del todo.
Tras regresar de Egipto, Gordiano ha decidido retirarse del oficio de “sabueso”, pero ni siquiera él puede negarse a acudir a la llamada de Calpurnia, la mujer de César. Turbada por los augurios de su arúspice, quien asegura que un complot amenaza la vida de su esposo, Calpurnia contrató los servicios de un investigador, un amigo muy cercano a Gordiano que ha sido asesinado. Con los cuatro triunfos que César prevé celebrar en los próximos días en Roma, y que, según se rumorea, superarán en fasto a cualquier otro espectáculo que jamás haya visto la ciudad el peligro que amenaza al dictador no será sino mayor. El ruego de Calpurnia al Sabueso es que intervenga antes de que sea tarde. Por su amigo asesinado, Gordiano acepta el encargo de Calpurnia, pero, como pronto descubrirá, las personas que pueden desear el fin de César son lo bastante numerosas como para sospechar de todos los poderosos de Roma.

Breve reseña del autor

STEVEN SAYLOR
Nació en Texas en 1956, y a pesar de haber realizado estudios de Historia, su gran pasión fue siempre la literatura, tal como lo demuestran sus narraciones, publicadas en diversas revistas literarias. Fue editor y agente literario antes de conseguir, gracias a las novelas de Gordiano el Sabueso, aunar sus dos pasiones: la Historia y la creación literaria. Mediante una muy cuidada y documentada recreación de la vida de la Roma clásica, Saylor ha sido capaz de crear una serie de novelas que han entusiasmado a un público heterodoxo, tanto al lector aficionado a la novela histórica como a los fieles del género policiaco.

Torrejón 2011


miércoles, 17 de agosto de 2011

Torrejón 2011

Dentro de la campaña que voy a crear para promocionar mi ciudad, Torrejón de Ardoz, a través de mi blog y las redes sociales, voy a usar fotos de los principales puntos de interés de la localidad para fomentar su visita porque esta ciudad no sólo es el Parque Europa.

En esta foto tenemos una panorámica de Torrejón en los años 30: un pequeño pueblo castellano de unos 3.000 habitantes. Es lo que actualmente comprende el casco antiguo de la ciudad articulado en torno a la Plaza Mayor y las calles Enmedio-Libertad, Pesquera-Los Curas, Hospital, Ronda del Saliente y Cerrada (actual Ronda del Poniente). Muchas de las casas de la época aún se conservan dando un ambiente castizo y tradicional al centro.

domingo, 14 de agosto de 2011

El Origen del Planeta de los Simios


Recién llegado de ver la película “El Origen del Planeta de los Simios”, sólo puedo recomendarla. Es una película con un excelente guión, con suficientes bases científicas (con algunas licencias, eso sí) y amena hasta el final.
Esta película me ha hecho recordar mis estudios acerca de la evolución humana que he dado este año en mi carrera de Historia (concretamente en la asignatura “Los Orígenes de la Humanidad”).

Los seres humanos hemos llegado al actual nivel evolutivo debido a múltiples factores que todos conocemos: incremento de la capacidad cognitiva, gran adaptación al medio, evolución corporal, etc. Sin embargo, debemos tener siempre en cuenta que los humanos no somos el animal (somos animales, recordadlo siempre) más capacitado y con mejores habilidades.

No destacamos en ninguna habilidad: ni somos excelentes nadadores, ni voladores. Tampoco tenemos grandes habilidades trepando (si bien las teníamos), ni podemos ver en la oscuridad. Poco podemos hacer buceando debido a nuestra escasa capacidad pulmonar. No destacamos por nuestra fuerza ni resistencia. Ni siquiera por nuestra longevidad, hay animales que viven mucho más que nosotros.

Entonces, ¿Qué es lo que nos hace especiales? Nada salvo nuestro cerebro. El enorme tamaño del cerebro de nuestra especie (algo que sólo han tenido nuestros primos neandertales), es lo que hace que podamos adaptar el medio a nuestras necesidades y, con ello, convertirnos en los dueños del mundo. De los ejemplos que he dicho antes podemos adaptarnos a todos: no tenemos el cuerpo adaptado al medio acuático pero podemos hacer una “pobre” imitación de lo que hacen animales que sí lo están. Y si no, siempre podemos idear un artefacto que nos ayude a nadar. Lo mismo en cuanto a volar, creamos unas máquinas que nos lo permiten y ya está.

Trepando nos podemos ayudar de más artefactos y, como no podemos ver en la oscuridad, o bien nos iluminamos con luz artificial o usamos instrumentos que sí nos lo permitan. El mismo caso que para bucear.

Como no tenernos una excesiva fuerza, resistencia o rapidez adaptamos el medio a nuestro interés o nos ayudamos con máquinas: una grúa suple nuestra poca fuerza y un automóvil nuestra poca rapidez.

En cuanto a la longevidad, hacemos todo lo que podemos para vivir lo máximo posible. Muchas especies animales siguen viviendo más que nosotros a pesar de nuestros intentos: sólo hay que ver las tortugas, elefantes e incluso algunos loros que pueden vivir más de cien años cuando la máxima esperanza de vida humana (aunque hay muchas excepciones) es de algo más de ochenta.

Volviendo a la película de El Origen del Planeta de los Simios, sólo voy a decir que tiene sobre todo dos “licencias” respecto a la ciencia: en primer lugar, un simio actual (dejando aparte a los humanos) nunca podrá ponerse bípedo de la noche a la mañana. El bidepismo requiere de una reorganización corporal completa con cambios en la columna vertebral, extremidades y cabeza. Y para ello debe darse un proceso de evolución como en el caso humano. La segunda licencia de la película es que un simio nunca podrá hablar. Para hablar se requiere no sólo de una capacidad cerebral muy desarrollada sino también de una adaptación especial de la garganta y las cuerdas vocales.

Salvo estas dos licencias, la película es razonablemente científica. Pone énfasis en los chimpancés, los primates más cercanos a los humanos. Cuando voy al zoo la parte de los chimpancés me interesa especialmente. Su comportamiento es digno de ver porque muchas veces recuerda tanto al nuestro que sorprende.
A los chimpancés les siguen en cuanto a parentesco con los humanos los gorilas. Más fuertes que los chimpancés y los humanos y con una fuerte vida en comunidad. Los orangutanes son los siguientes en la lista y otros. Los primates menos parecidos a nosotros son los mandriles (más parecidos a perros) y los lémures que además ya pertenecen a otra rama de primates (nosotros y los chimpancés, gorilas, orangutanes y otros somos haplorrinos antropoideos).

En definitiva, nuestro gran cerebro nos ha permitido hacer cosas que ningún otro animal podrá hacer jamás sin un proceso evolutivo parecido al nuestro. Somos los únicos seres que hemos podido hacer arte, adaptar el medio ambiente a nuestro antojo o tener constancia de que vamos a morir. Esto último es interesante: ningún animal salvo nosotros es consciente de que morirá.