viernes, 29 de marzo de 2013

La a veces difusa línea entre dictaduras y democracias


La línea entre regímenes dictadores y no dictatoriales es, aunque pueda no parecerlo, muy fina. Muchas veces tenemos actitudes en democracias asentadas que nos hacen dudar de qué es exactamente una democracia y qué es una dictadura. 

Sin embargo, a rasgos generales, las dictaduras totalitarias se caracterizan por la concentración de poder en una sola persona o en un grupo reducido, compacto y, casi siempre, monolítico. Estos grupos reatribuyen la interpretación exclusiva de la voluntad del pueblo, nación o raza. Esta concentración se convierte en culto a la personalidad del dirigente máximo, con dimensiones casi religiosas. 

Otra característica de las dictaduras totalitarias es que justifican su actuación política mediante el recurso a una doctrina global, que pretende influir sobre todas las expresiones de la existencia humana: desde la económica y familiar a la cultural y religiosa.
En las dictaduras es común el uso del terror para eliminar cualquier forma de disidencia u oposición. Los casos más extremos en este punto son los campos de exterminio nazis, los gulags soviéticos durante el estalinismo y las ejecuciones masivas de Camboya durante el gobierno de los Jemeres Rojos.  

Las dictaduras autoritarias exhiben rasgos parecidos a los anteriores, pero con menor grado de intensidad. Así, el poder está concentrado en una coalición (militares, empresarios, religiosos, etc), se legitima mediante la invocación de grandes principios, como la patria, el orden, la justicia, etc. sin proclamar una ideología de carácter global (el franquismo es un buen ejemplo de ello). Por último, recurren a la represión con elementos arbitrarios y discontinuos sin llegar al exterminio total de los regímenes totalitarios. En este sentido, el franquismo comenzó con elementos totalitarios para acabar siendo más bien autoritario.

Partiendo de estas premisas, he encontrado este mapa en Wikimedia Commons elaborado por el Economist Intelligence Unit que ilustra claramente la situación actual (2011) de las democracias en una escala de 10 a 0. En los colores verdes más oscuros estarían los países más democráticos (destacan los países escandinavos, Suiza, Canadá, Australia y Nueva Zelanda) seguidos de muchos países europeos, Estados Unidos, dos latinoamericanos (Costa Rica y Uruguay) o Japón. En la siguiente escala, que el estudio denomina, democracias defectuosas, países latinoamericanos, unos pocos países africanos (como Sudáfrica), varios europeos (destaca el curioso caso de Francia e Italia) y varios asiáticos como India. 

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En un régimen mixto (colores amarillos y naranjas) aparecen algunos países latinoamericanos como Bolivia y Venezuela, unos pocos africanos y algunos europeos (Ucrania). Los colores rojos y marrones son ya considerados dictaduras. En rojo están las dictaduras más “suaves”: en América Cuba, la mayoría de países africanos, Rusia y China junto a otros países asiáticos e incluso europeos (como Bielorrusia).

En el color más oscuro están las dictaduras más represivas: varias africanas (destaca el caso de la ex colonia española, Guinea Ecuatorial), las monarquías absolutas de Oriente Próximo, Siria, Irán, dos ex repúblicas soviéticas, Myanmar y, cómo no, Corea del Norte.  

Josep María Vallès en su principal manual, Ciencia Política: una introducción,  divide las dictaduras contemporáneas (no me voy a centrar en las de la Antigüedad, Medievo y Edad Moderna, claramente déspotas) en varios tipos según quién ejerce el poder y según fuera conservadora del statu quo socioeconómico o fuese transformadora de éste. En definitiva, entre dictaduras más conservadoras y otras, no progresistas, pero sí transformadoras de la sociedad.

Entre las dictaduras controladas por clanes familiares y grandes terratenientes Vallès destaca las monarquías absolutas que aún existen en el mundo, como Arabia Saudí o los Emiratos Árabes Unidos. Dentro de este grupo también estarían las grandes oligarquías que tenían sus dominios en repúblicas centroamericanas como El Salvador o Guatemala hasta finales de los 90. Todas ellas eran y son conservadoras. 

Bandera de Arabia Saudita. El nombre Saudita proviene de la familia Saudí, que gobierna el país.

Entre las dictaduras militares destacan, como conservadoras del statu quo, Argentina (1976-1983), Myanmar (que sigue siendo una dictadura), Indonesia (1965-1998), Chile con Pinochet (1973-1988), etc. entre las dictaduras militares pero transformadoras de la sociedad destaca Turquía (1920-1960), con Kemal Atatürk, considerado en Turquía el padre de la patria moderna; Corea del Sur (1970-1990, es curioso que organizara los Juegos Olímpicos de 1988 siendo aún dictadura, aunque recordemos Moscú 80, Pekín 2008…o Berlín en 1936), Libia con Gadafi (1977-2011), etc. 

Bandera de Libia hasta 2011, cuando era la Gran Jamahiriya de Gadafi.
Por otro lado, hay dictaduras que fueron (y son) mezclas entre un aparato burocrático y el militar. Ahí se enclavarían (entre las conservadoras) España con Franco (1939-1975), Portugal con Salazar y Caetano (1926-1974) y Taiwán bajo el Kuomintang (1950-1990). Las dictaduras burocrático-militares transformadoras de la sociedad son, actualmente, China, Cuba, Vietnam y Siria (ésta última en dificultades) y Vallès también incluye Irak con Hussein (1968-2003). 

Bandera de la República Popular China. La estrella más grande a priori representa al Partido Comunista Chino.

Otro tipo de dictaduras según quién las controle es la civil-burocrática mediante un partido único dominante. Este modelo es de los más conocidos. Actualmente destacan, como conservadoras, Azerbaiján, Bielorrusia, Kazajstán y Guinea Ecuatorial. Entre las dictaduras civiles pero transformadoras del statu quo socioeconómico destacan México (1929-2000) bajo dominio absoluto del PRI, la Unión Soviética (1917-1991) bajo dominio del Partido Comunista y todos los satélites de ésta en Europa del este, Corea del Norte actualmente, etc. 

Bandera de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS). Aparecen los símbolos comunistas, la hoz y el martillo y la estrella roja.

Por último, destacan las dictaduras clericales-religiosas. En este grupo Vallès incluye como conservadoras a Tíbet hasta 1950, cuando fue absorbido por China enviando al exilio al Dalai Lama; y a Afganistán bajo los talibanes (1996-2001). Como transformadoras destaca Irán, que continúa actualmente como República Islámica. 

Bandera de la República Islámica de Irán. En el centro aparece la palabra árabe ﺍﷲ "Allah" (Dios) con trazos estilizados.

Seven seconds away



Saludos, bloggerxs!
Hoy estaba escuchando M80 Radio (una emisora magnífica, que os recomiendo) cuando escuché esta maravillosa canción, seven seconds away de Youssou N´Dour. La canción ya empieza de forma curiosa con una lengua totalmente desconocida como es el wolof (un idioma nativo de Senegal) antes de pasar al inglés y, en algunas partes, francés. Habla de los primeros siete segundos de la vida de todo ser humano, en los que no sabemos nada malo, ni discriminamos, somos seres pacíficos como, seguramente, nunca volveremos a ser en nuestra vida.
¡Disfrutadla! 

sábado, 16 de marzo de 2013

Países y países: Eslovenia



Abro esta nueva sección del blog dedicada a países que, por su lejanía a España o por su aparente irrelevancia, solemos desconocer más allá de su nombre o, en todo caso, su situación geográfica.


Bandera de Eslovenia. Los colores son los tradicionales de los eslavos por lo que la bandera es similar a la rusa y eslovaca. El escudo consiste en el monte Triglav, el más alto del país y todo un símbolo para los eslovenos. Debajo aparecen dos líneas onduladas azules que simbolizan el mar Adriático. Por encima, tres estrellas formando un triángulo que fueron tomadas del escudo de los condes de Celje, una gran casa dinástica del S. XIV.  


 He decidido comenzar la sección con un pequeño país de Europa del Este que se llama ESLOVENIA. Su nombre oficial es República de Eslovenia (Republika Slovenija) y su capital es la pequeña ciudad de Liubliana (unos 270.000 habitantes). Limita al norte con Austria, al noreste con Hungría, al este y sur con Croacia y al oeste con Italia y el mar Adriático. Tiene así una pequeña salida al mar (3.4 % del total de sus fronteras, es decir, está casi aislado sin salida al mar).

Eslovenia es un país pequeño, con aproximadamente unos 20.000 km² (algo más pequeña que nuestra Comunidad Valenciana). No sólo es un país pequeño en extensión sino también por población al contar con dos millones de habitantes, es decir, algo más que la ciudad de Barcelona.

Eslovenia es una de las antiguas repúblicas que formaban Yugoslavia antes de las guerras de principios de los años 90 y se independizó el 25 de junio de 1991. Sin embargo, su recuperación del conflicto ha sido más rápida que la de sus vecinos ya que su territorio nacional se situó lo suficientemente lejos del frente para no ser afectado por las batallas sucesivas.

Como muestra de esa recuperación y de su integración en la economía de mercado y el modelo de democracia occidental, Eslovenia entró en la Unión Europea en 2004 y es la única exrepública yugoslava en pertenecer a la Unión (aunque este año se adhiere la segunda, Croacia). En 2007 se unió a la Eurozona por lo que dicha moneda es su divisa oficial. Otras organizaciones internacionales a las que pertenece son la ONU, la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), la OTAN y el Consejo de Europa. 


Monte Triglav.


Su idioma oficial es el esloveno, lengua perteneciente al subgrupo de las eslavas del sur, junto al croata o el serbio. Sin embargo, el italiano y el magiar son hablados entre las minorías italiana y húngara respectivamente.

Hay que destacar que los eslovenos viven en este territorio desde hace mucho tiempo pero que su país es completamente moderno al no haber existido nunca antes. Eslovenia en el siglo XIX pertenecía al Imperio Austríaco primero y luego al Austrohúngaro hasta el final de la Primera Guerra Mundial. Una vez finalizado el conflicto, los eslovenos, junto a croatas y serbios, crearon el Reino de los serbios, croatas y eslovenos, que perduró con ese nombre hasta 1929, cuando fue sustituido ya por Yugoslavia. Dicho reino fue disuelto con la invasión nazi en la Segunda Guerra Mundial y el territorio esloveno se difuminó durante la ocupación.

Los partisanos de las guerrillas comunistas terminaron de liberar el país y su líder, Josip Broz Tito, se convirtió en el nuevo primer ministro de Yugoslavia y, más tarde, presidente, actuando como un dictador. Bajo su gobierno se reconstruyó Yugoslavia y Eslovenia pasó a ser una de sus repúblicas dentro de un Estado federal.
Tito mantuvo a Yugoslavia en una cierta independencia respecto a la Unión Soviética y de hecho nunca entró en el Pacto de Varsovia (organización militar del bloque comunista opuesta a la OTAN). 


Vista de la capital de Eslovenia. Como se observa, Liubliana se adapta al país: es una ciudad de pequeño tamaño.


Yugoslavia, una unión totalmente artificial, se desmembró violentamente con la caída del comunismo (Tito murió mucho antes, en 1980) y Eslovenia fue uno de los Estados resultantes de dicha desmembración. Ya en época yugoslava Eslovenia era la república más rica y desarrollada, quizá por proximidad geográfica con países como Italia o Austria. Con la independencia esto se mantuvo y Eslovenia tiene un PIB per cápita superior al de Portugal y al de todos sus vecinos del este, pero inferior al de otros países del sur europeo como Grecia, España o Italia.    

martes, 12 de marzo de 2013

Lo extraño que soy



Saludos Bloggexs!

Después de estar dos semanas de parón retomo el blog dejándoos más música, esta vez de mi BSO Disney favorita, la de Tarzán, cantada por Phil Collins.
La canción, Lo extraño que soy, disfrutadla.

Saludos!