domingo, 30 de junio de 2013

El primer atlas de la Historia



Abre este artículo un bonito mapa titulado “Typus Orbis Terrarum”. Este mapamundi fue creado por Abraham Ortelius (Amberes, 1527-íd. 1598), un geógrafo y cartógrafo flamenco que es conocido ya que trabajó a las órdenes del rey Felipe II de España. Compuso para éste el primer atlas de la Historia llamado “Theatrum Orbis terrarum” cuya principal novedad fue la unión del texto descriptivo con cada uno de los mapas incorporados, como se observa en la imagen.

Esta obra no tuvo rival en Europa entre los años en los que se editó (1570 y la última edición de 1612). También es curioso que se editara en siete lenguas diferentes (holandés, alemán, francés, español, inglés e italiano). En conjunto, el Theatrum contiene 70 mapas en un total de 53 folios.

En la introducción también innovó ya que introdujo un catálogo en el que recogió las fuentes utilizadas (algo que los universitarios hacemos regularmente) con un índice de autores.

He destacado este mapa del atlas por varias razones. Una de ellas es que tengo una réplica en casa por lo que lo tengo visto y analizado de sobra. Otras son que es un mapa muy interesante por sus indefiniciones, como veremos, aunque para datar de 1574 es muy exacto.

La llegada de los europeos a América en 1492 abrió toda una nueva vía de descubrimientos y de nuevas zonas a abrir al tráfico comercial. Previamente se conocía sobre todo Europa, el norte de África, su costa y las zonas litorales de Asia. El interior de África y parte de Asia permanecía inexplorado y así se mantendría (en el caso africano) hasta el siglo XIX.

A lo largo del siglo XVI se fue explorando América y, por parte principalmente de España, conquistando y colonizando. También fue empresa española la fastuosa expedición de Magallanes que realizó la primera vuelta al mundo entre 1519 y 1522.
Este mapa es bastante posterior y se ve en un primer vistazo: la representación de la Tierra es indudablemente circular una vez confirmada del todo por las vueltas al mundo.

Entre los aspectos más curiosos (ir viendo en el mapa, pulsar para ver más grande) está la Antártida que estaba totalmente inexplorada y fue el último continente en investigarse debido a las duras condiciones climáticas (fue explorado en profundidad ya en el siglo XX). Por tanto, Ortelius lo denomina “Terra Australis nondum cognita”, es decir, tierra del sur desconocida, lo que le da al mapa una expectación fascinante. Además, la Tierra del Fuego, isla al sur del subcontinente sudamericano actualmente dividida entre Argentina y Chile y que Magallanes vio al cruzar el estrecho al que dio nombre, se considera en el continente antártico por lo que aún no se sabía que en realidad era una isla y que el continente estaba bastante más al sur de América de lo que aparentaba.

Otro dato curioso es que el océano Pacífico aparece ya con dicho nombre pero también con el antiguo, Mar del Sur, y con menor extensión a la real ya que Ortelius le da a la Antártida un tamaño enorme. Australia, como se ve, aún no estaba explorada pero se sabía su existencia, aunque muy dudosa en cuanto a localización y extensión.

América, excepto su extremo norte, las actuales Canadá y Alaska, estaba ya muy explorada en 1574. Los nombres, en latín, son bastante claros: Hispania Noua (México), Perú, Chile, Río de la Plata y Brasil. Ya había comenzado la colonización, aún tímida, de Francia y Gran Bretaña: Noua Francia en la actual Quebec y los británicos en el este de Estados Unidos.

Europa es lo más concreto y sus nombres aparecen en latín: Hispania, Galia, Anglia, Germania, etc. África, un continente con una línea costera bastante sencilla, sin grandes penínsulas y golfos como Europa y América, está estupendamente representada, aunque, como ya se ha dicho, su interior no se conociese aún.

Terminamos con Asia, otro continente del Viejo Mundo y, por tanto, conocido. Aparecen Arabia, China, India e incluso Japón, aunque éste último de manera muy inexacta geográficamente. Las islas de Indonesia y Filipinas se muestran aunque mezcladas.

En definitiva, el primer atlas de la Historia era sorprendentemente concreto a pesar de su época y destaca especialmente porque el Ecuador y los dos trópicos aparecen en su situación actual en una exactitud que nos sorprende hoy en día.

miércoles, 26 de junio de 2013

Los carteles de las elecciones de 1977



 Os presento uno de los trabajos que hice este año: Los carteles de las elecciones generales de 1977, las primeras después de la muerte de Franco. Espero que os sea útil. 
DERECHOS RESERVADOS

Contexto histórico
España a lo largo del siglo XX tuvo un protagonismo internacional muy limitado. Destaca el fervor y las pasiones que despertó la Guerra Civil española (1936-1939) debido al contexto en el que se enmarcaba de crecientes tensiones en Europa entre las democracias occidentales y los fascismos.
Sin embargo, el otro momento en el que España fue protagonista en la Historia universal, con la llamada Transición a la democracia, en la década de 1979, tuvo un papel más discreto que la Guerra Civil (solo hay que observar la cantidad de ríos de tinta que dicho conflicto motivó y sigue motivando). La Transición se enmarca en la tercera ola democratizadora que se inició en la Europa mediterránea, siguió a Hispanoamérica y concluyó en Europa del Este a finales de los 80 y principios de los 90.

El 20 de noviembre de 1975 Francisco Franco Bahamonde, Jefe del Estado desde el fin de la Guerra Civil en 1939, falleció tras una larga agonía. La legitimidad del régimen franquista procedía directamente de la victoria en la Guerra Civil frente a los partidarios de la II República. Hasta 1975 Franco fue la cabeza de una dictadura de tipo autoritario, sin partidos políticos, constitución o libertad de prensa.

A su muerte le sucedió, como establecía la Ley de Sucesión de 1969, Juan Carlos de Borbón y Borbón, nieto de Alfonso XIII, con el nombre real de Juan Carlos I. la Transición española tiene muchas particularidades pero la presencia del Rey será decisiva. El Rey no estaba plenamente identificado con la dictadura, como sí estuvo en Portugal la Casa Real (motivo por el que en democracia no tuvieron ninguna posibilidad de retornar al trono) y, de hecho, aunque sus relaciones con Franco fueron en general cordiales, atravesaron momentos difíciles, especialmente tras ser elegido su sucesor. El protagonismo, por tanto, del Rey está fuera de duda.

La Transición no se entiende sin tener en cuenta los antecedentes. España durante el Franquismo había logrado un notable desarrollo económico y social. 


Si en la década de 1950, España se hallaba en un nivel de desarrollo inferior al de muchos países iberoamericanos, en 1975 figuraba en la docena de los más desarrollados. Esto posibilitó la creación de una amplia clase media, que posibilitaría la transición democrática pacífica.
Los cambios también fueron culturales. En 1973, tres de cada cuatro españoles apoyaban la libertad de prensa y de cultos (admitida, pero de forma restringida, por el régimen).

Tampoco se puede entender la Transición sin tener en cuenta la muy tímida <<apertura>> producida desde 1966, a pesar de sus enormes limitaciones, y las divisiones en el seno de la clase dirigente, especialmente desde 1973, con la presidencia de Arias Navarro.

Los meses posteriores fueron de tensiones y atentados terroristas casi continuos a lo largo de 1976 destacando los sucesos de Vitoria, que acabaron con una brutalidad policial que acabó en tragedia, y los violentos sucesos en Montejurra entre las dos ramas del carlismo. La oposición comenzó a hablar de una “ruptura pactada”, una aparente contradicción pero que, no obstante, se convertiría en realidad. La oposición había comenzado a dejar de ser perseguida y se consintieron manifestaciones, reuniones e incluso congresos, como el de UGT en abril. Un partido seguía estando clandestino, el PCE.

Las visitas del Rey a zonas difíciles como Cataluña y Asturias además de la presentación de sus planes democráticos en el Congreso de Estados Unidos, le permitió volver a España fortalecido frente al presidente Arias Navarro (que Juan Carlos había tenido que ratificar como herencia franquista). Las relaciones entre ambos se habían ido tornando cada vez más difíciles ³. Al final, Arias Navarro dimitió oficialmente aunque en realidad el Rey le pidió que renunciara, lo cual hizo. Ya previamente, el Rey había nombrado a alguien de su confianza como presidente de las Cortes y del Consejo del Reino, Torcuato Fernández Miranda, para facilitar el proceso que se estaba iniciando.


En sustitución de Arias Navarro, el Rey optó por Adolfo Suárez (Cebreros (Ávila), 1932) como nuevo presidente del Gobierno. Los verdaderos cambios políticos serían dirigidos por este político, formado en el Movimiento en época franquista y que en estos meses previos había sido ministro secretario general de dicho Movimiento. La llegada de Suárez a la presidencia suponía también la llegada de los más jóvenes miembros de la clase política del régimen anterior.

La vía para transformar el anterior régimen en una democracia parlamentaria fue la reforma mediante una Ley aprobada por las mismas Cortes franquistas. Dicha ley se denominaría de Reforma Política. Sería, ir “de la ley a la ley”. Dicha ley se empezó a redactar en verano de 1976. Lo fundamental era que convocaba elecciones y configuraba un marco institucional mínimo para realizarlas. La ley advertía que “los derechos fundamentales de la persona son inviolables y vinculan a todos los órganos del Estado”. Habría dos cámaras, Congreso y Senado, que elaborarían una nueva constitución.

La ley se reservaba la posibilidad de convocar un referéndum, lo cual era un claro aviso a los procuradores franquistas en caso de rechazarla en las Cortes.

El gobierno, con ayuda de Fernández Miranda, con conversaciones con los diversos grupos de procuradores, consiguió que la ley fuera aprobada por 435 votos frente a solo 59 en contra. Las Cortes franquistas se hacían el “harakiri”. El texto se llevó a referéndum posteriormente. La oposición en gran medida pidió la abstención aunque apoyaba que se aprobara. Fue aprobada ampliamente con una participación muy alta, del 77 %, al ser la consulta popular más libre desde la II República. Esto supone un éxito del gobierno.


Los primeros meses de 1977 fueron muy difíciles para la Transición. En enero el terrorismo por diferentes significaciones  pudo provocar un enfrentamiento de consecuencias imprevisibles tras los asesinatos de los abogados laboralistas de Atocha por parte de grupos de ultraderecha y de dos policías y un guardia civil por el GRAPO además de varios secuestros.
Antes de las elecciones, convocadas para junio del mismo año, el gobierno tomó una decisión sobre el PCE. En plena Semana Santa, se legaliza el Partido Comunista de España, lo que provocó malestar en el ejército.

Desde abril la atención de la opinión pública se centró en la inminente campaña electoral. La aparición del sistema de partidos produjo complicaciones ya que eran las primeras libres desde febrero de 1936. Se presentaron centenares de partidos, 22 de ellos estatales, pero solo 12 consiguen escaños en el Congreso.  

Se creyó que en España podría ocurrir lo mismo que en Italia: el surgimiento de una fuerte democracia cristiana y también de un Partido Comunista fuerte y moderado. Sin embargo, como veremos en el análisis de carteles, esto no ocurrirá, no porque estas hipótesis partieran de bases incorrectas, sino porque el punto de partida en el que se fundamentaban se vio modificado por la actuación de los partidos ante el electorado.  



Análisis carteles de las elecciones generales de 1977
Los carteles se exponen en función del número de votos obtenidos en las elecciones generales de 1977. Los carteles son de los siguientes partidos o coaliciones: Unión de Centro Democrático, Partido Socialista Obrero Español, Partido Comunista de España, Alianza Popular, Partido Socialista Popular-Unidad Socialista y Pacte Democràtic per Catalunya. 

La UCD utilizó dos carteles principales. Esta coalición se configuró de forma en cierta medida atropellada y no exenta de conflictos.La presencia de Adolfo Suárez era indispensable si se quería atraer un electorado que se identificaba con él. La UCD, por tanto, venía a ser un partido-archipiélago en el que militaban los jóvenes reformistas del régimen además de independientes y otra oposición no socialista. No era estrictamente un residuo del pasado, solo un 17.5 % de los diputados que consiguió UCD (166)  habían sido procuradores con Franco.
Este cartel muestra a un Adolfo Suárez mirando al votante directamente. El lema “Votar centro es votar Suárez” deja claro que votar a UCD supone votar al presidente que ha conseguido que España camine de un régimen autoritario a uno democrático. De esta manera, este cartel prima al candidato de manera clara en vez de al partido. Además, se aleja de los extremos políticos al resaltar la palabra CENTRO e intenta resumir un programa de reconciliación.


Este segundo cartel de la UCD muestra de nuevo a Suárez pero sobre todo se da importancia a la parte superior con un gran “VOTE CENTRO” en el que trata de usted al votante (otros carteles, como veremos, le tratan de tú directamente). Debajo aparecen los componentes de la coalición: demócrata cristianos, liberales, independientes, Partido Popular, socialdemócratas. Incluyendo esto en el cartel se intenta mostrar que en UCD caben todos los elementos moderados del Centro. Sin embargo, lo más importante es el lema que hay junto a Suárez: La vía segura a la democracia. Se interpreta como que votando a UCD se garantizaba la democracia frente a una izquierda socialista aún inexperta para llevar a cabo el proceso y a una derecha o izquierda más extremistas.  
Este fue el principal cartel que utilizó el Partido Socialista Obrero Español. Éste, fundado en 1879, ya tenía una larga   historia en 1977 pero conviene remontarse a 1974, al Congreso de Suresnes. En dicho Congreso, el último en el exilio, se renovó toda la cúpula del partido y fue elegido nuevo secretario general a Felipe González Márquez (Sevilla, 1942). González, un líder muy joven (en 1977 tenía 35 años), suponía una cara nueva, encarnaba el talante juvenil y renovador de una parte de la sociedad española. A partir del XXVII Congreso del PSOE de 1976 el PSOE inició un despegue espectacular ante la opinión pública con apoyo de la socialdemocracia europea (SPD principalmente). Aunque los textos del PSOE de esa época aún mostraban un lenguaje en cierta medida radical, las declaraciones no superaron el plano verbal. El cartel muestra, como en el caso de Suárez, al candidato en gran tamaño mirando directamente al votante. El objetivo del PSOE era explotar el carácter de su candidato anteponiéndolo, igual que UCD, a las siglas del partido. Por debajo, un eslogan directo: La libertad está en tu mano. Votando al PSOE se aseguraba que el proceso democrático continuara. 


Este segundo cartel del PSOE fue encargado a José Ramón Sánchez para la campaña. Se intenta transmitir una imagen de cercanía del candidato, Felipe González, como uno más abrazado a un obrero industrial, un paisano, un funcionario con camisa y corbata y una agricultora. El PSOE así buscaba un voto muy amplio: desde los obreros hasta agricultores y funcionarios. Este cartel sirvió de inspiración a Vicente Fox en México 20 años después. 

El Partido Comunista de España, legalizado solo dos meses antes, se presentó a las elecciones con su secretario general, el histórico Santiago Carrillo (Gijón (Asturias), 1915-Madrid, 2012), como candidato. Aunque sí hubo carteles con la imagen de Carrillo, hubo muchos otros que no lo incluyeron ya que, a diferencia de UCD y PSOE, el PCE apostó por mostrar sus siglas ya que su candidato era sobradamente conocido y no atraería más votos que las siglas. A diferencia del PSOE, el PCE no había renovado profundamente su dirección en el exilio prefiriendo exhibir como emblemas a históricos dirigentes como Dolores Ibárruri. Concluida la dictadura, el atractivo del comunismo como enemigo mayor del régimen se fue disolviendo. Carrillo, por su parte, hizo una campaña muy agresiva contra Alianza Popular, a la que consideró la involución, y una campaña suave contra UCD. Ello pudo derivar votos a grupos de extrema izquierda.
En este cartel aparece una primacía absoluta del color rojo y aparecen representados unos obreros industriales. El rojo, color cálido, fue utilizado más bien como reivindicación aunque este cartel tiene ciertas reminiscencias de la URSS. Los lemas son claros: apela al voto de los trabajadores exclusivamente (al contrario que el cartel del PSOE anterior) y quiere quitar temores al asegurar que votar a los comunistas es votar democracia.
En el siguiente cartel, el PCE busca mayor emotividad mostrando la igualdad plena entre hombres y mujeres. Pretende transmitir claramente que los comunistas son los únicos que defenderán los derechos femeninos  en contraposición a la derecha o a los socialistas.



Este fue el principal cartel que utilizó Alianza Popular para las elecciones de 1977. AP se empezó a conformar ya en 1976 y tuvo su primer congreso en febrero de 1977 con una gran envergadura semejante a la que había tenido el del PSOE poco antes. Su principal promotor fue el ex ministro Manuel Fraga Iribarne (Villalba (Lugo), 1922-Madrid, 2012). AP se conformó como principal grupo a la derecha de UCD pero no obtuvo el apoyo de todo el franquismo político sino solo el de mayor edad. El franquismo sociológico fue a parar, principalmente, a la UCD, como reflejarían los resultados electorales. Durante la campaña, Fraga tuvo confrontaciones y AP recibió más ataques que otros partidos aunque se intentó una actitud proclive al consenso.  


En el cartel se decidió mostrar a Fraga con una pose diferente a los otros candidatos. Es una pose de perfil, lejos de la mirada directa al votante de Suárez y González, que tan buenos resultados les dio. La pose, la mirada en cierto modo visionaria, muestra más un hombre de Estado que a uno más, como pretendían otros candidatos.   


Este cartel es un ejemplo de la cierta ambigüedad en la que se movió Alianza Popular en sus mensajes electorales. En él, AP proclama la “igualdad por encima del sexo” y asegura, apelando directamente a las mujeres, que quiere libertad e igualdad para ellas. Es un claro guiño al voto femenino, del que AP salía en desventaja frente a otras formaciones. Sin embargo, por otro lado, debajo del todo aparece un mensaje más tradicional de AP: “España, lo único importante”, para mostrar a sus votantes más a la derecha que hay mensajes que van a permanecer. 




El principal cartel del Partido Socialista Popular muestra a su candidato, el profesor Enrique Tierno Galván, como también aparecían Suárez y González en sus carteles, de frente al espectador. El PSP, pequeño partido de carácter bastante intelectual, tuvo un resultado discreto en las elecciones pero aún así el quinto lugar en votos y, un año después, se integraría en el PSOE consiguiendo éste aglutinar el voto socialista y socialdemócrata español. El mismo Tierno Galván sería posteriormente alcalde de Madrid tras las elecciones municipales de 1979. El cartel muestra los elementos comunes que se deben tener en cuenta: un nombre (PSP, Tierno Galván), una idea (unidad socialista, vota PSP), un formato simple y un color (rojo).




El Pacte Democràtic per Catalunya aglutinó en la misma coalición a los nacionalistas catalanes de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC) y elementos de izquierda como Esquerra Democràtica de Catalunya (EDC) y el Partit Socialista de Catalunya-Reagrupament (que un año después fundaría, con la federación catalana del PSOE y con el PSC-Congrès, el actual PSC).

Aunque no es común en los partidos nacionales, el hecho de que haya más de una persona en carteles electorales es común, sobre todo en el caso de los nacionalistas periféricos de España, que es común que necesiten formar coaliciones de cara a las elecciones generales y europeas.
En el cartel aparecen Jordi Pujol (Barcelona, 1930), líder de CDC, Trias Fargas (EDC) y Verde Aldea (PSC-R). El lema elegido es representativo: “Una garantía pel Calvi”, una garantía para el cambio, es decir, votando al Pacte se garantizaba avances hacia una autonomía catalana en primera instancia y al reconocimiento del pueblo catalán. Para dar fuerza a esta idea, detrás de los líderes aparecen varias banderas de Cataluña, senyeras, con manifestantes, intentando mostrar que había un clamor popular reivindicando el reconocimiento de los derechos de Catalunya y la autonomía que había disfrutado durante la II República, anulada con el Franquismo.
Esta coalición estaba unida solo por su catalanismo ya que los partidos que la integraban variaban desde el liberalismo de CDC a la socialdemocracia del PSC-R. 



Conclusiones

A pesar de que había sondeos y encuestas previos a las elecciones, el resultado era incierto al no existir un sistema de partidos desde las últimas elecciones generales de 1936.
Las últimas semanas de campaña electoral fueron claves para influir en los resultados. El partido con mayor capacidad de dinamismo y organización fue el PSOE y sus expectativas de voto fueron subiendo a lo largo de la campaña, triplicando el exiguo 10 % que le daban al principio. Por otro lado, se cree que los gobernadores civiles tuvieron un fuerte papel en la determinación de las candidaturas de UCD, aunque los resultados representaron con bastante fidelidad a la sociedad española que, por tanto, apostó por la moderación, como veremos ahora en los resultados.
La participación electoral fue muy alta: de un 78 %. El motivo de tan alta participación pudo ser, efectivamente, la abstinencia electoral durante décadas. 


Resultados:

La vencedora de las elecciones fue Unión de Centro Democrático que obtuvo algo más del 34 % de los votos emitidos que se tradujeron en 166 escaños en el Congreso. El activo de la candidatura de Adolfo Suárez dio resultado y se situó a cierta distancia de su principal rival electoral pero a 10 escaños de la mayoría absoluta, por lo que el consenso sería imprescindible para la redacción de la nueva constitución (recordemos que estas Cortes eran constituyentes).
La segunda candidatura más votada fue el Partido Socialista Obrero Español, que logró un 29 % de los votos y 118 escaños en el Congreso. Su campaña había sido un éxito gracias también a su candidato, Felipe González, y había logrado arrebatar la hegemonía de la izquierda al Partido Comunista.
Muy lejos de las dos formaciones mayoritarias se situaron el Partido Comunista de España y Alianza Popular. El primero obtuvo 19 escaños por 16 de AP. Así, los españoles optaron por formaciones más moderadas tanto por la izquierda como por la derecha pero hay que destacar que ningún grupo ultra entró en las Cortes.
El Partido Socialista Popular de Tierno Galván fue el quinto más votado pero obtuvo solo 6 escaños por el sistema electoral, conformando una minoría hasta su integración en el PSOE.
La democracia cristiana fracasó estrepitosamente y solo en Cataluña consiguió escaños en el Congreso.
Los partidos nacionalistas periféricos lograron éxitos. El Pacte Democràtic per Catalunya obtuvo 11 escaños, aunque solo 5 de ellos de CDC (los demás, de los partidos socialistas que concurrieron en dicha coalición). El histórico Partido Nacionalista Vasco logró un éxito al obtener 8 escaños.
Por detrás de estas formaciones, hubo resultados más bajos pero también con interés: 2 escaños de la democracia cristiana en Cataluña (la actual Unió Democràtica de Catalunya y Centre Català), uno de la coalición Esquerra de Catalunya (cuyo principal exponente fue Esquerra Republicana de Catalunya, que no pudo concurrir a estas elecciones con dicho nombre), uno de Euskadiko Ezkerra (partido de izquierdas vasco que, años después, en 1993, se fusionaría con el PSE-PSOE), uno de la Candidatura Aragonesa Independiente de Centro (regionalista) y otro de la Candidatura Independiente de Centro, que obtuvo un escaño en Castellón. 



Dichos resultados mostraban voluntad de entendimiento entre los españoles pero también obligaban a la UCD a gobernar en minoría, lo cual siempre conlleva cierta debilidad debido a la necesidad de pactar con las diferentes fuerzas políticas. 
Finalmente,  hay que destacar que estas elecciones fueron solo la siguiente fase de la Transición al abrirse el relativamente largo camino de redacción de la nueva Constitución, en la que participaron todos los grupos (los “padres” constitucionales procedían de UCD, PSOE, PCE-PSUC, AP y CDC).  



Bibliografía

LYNCH, John (dirección). La España democrática. Madrid: EL PAÍS, S.L (2008)
TUSSEL, Javier. La Transición española a la democracia. Madrid: Alba Libros S.L
Archivo fotográfico Agencia EFE y El País, S.L. La Transición. Memoria gráfica de la Historia y sociedad españolas del siglo XX. Madrid: El País, S.L (2006)

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viernes, 21 de junio de 2013

What a feeling



Saludos, bloggerxs!

Esta vez os adjunto otro video musical de todo un clásico de los 80 que me encanta, What a feeling (vaya sentimiento), de Flashdance.

Este tema aparece en películas tan destacables como Full Monty, ¡disfrutadlo!



miércoles, 12 de junio de 2013

La nueva ensalada política española




Azul oscuro: Mayoría absoluta del PP
Azul claro: Gobierno PP con posible apoyo de una escisión
Rojo: Gana el PSOE pero necesita a IU
Verde: IU tiene la llave
Magenta: UPyD tiene la llave
Marrón: Posibilidad de tripartito de izquierdas 
Naranja: Escenario muy abierto
Verde oscuro: Mayoría del PNV
Oro: Gobierno de PRC y PSOE
Amarillo: Mayoría de CC
 

En los últimos meses hemos recibido una avalancha de encuestas y sondeos electorales por ocasión del ecuador de las legislaturas de la mayoría de los parlamentos autonómicos de España (y también de otros parlamentos como Galicia, Euskadi, Cataluña y Andalucía).

Todos estos sondeos coinciden en algo: el sistema político español está cambiando previsiblemente por la profundidad de la crisis en la que está sumido el país y por la aparente incapacidad de los dos grandes partidos para hacerla frente en el gobierno. Así, tanto el Partido Popular, en el gobierno de España, como el Partido Socialista, principal partido de la oposición y en el gobierno hasta 2011, se hunden en las encuestas de los parlamentos autonómicos, especialmente el primero debido a los duros recortes que está llevando a cabo.

Así, la página web www.elmundoencifras.com ha recopilado todos estos sondeos y encuestas electorales y nos los ha ofrecido con el llamativo título de “España multicolor” debido a que en 14 de las 19 autonomías (se incluyen las dos ciudades autónomas) ni PP ni PSOE tendrían mayoría absoluta para gobernar y, por tanto, se verían obligados a llegar a pactos y acuerdos con otras fuerzas (salvo en Euskadi y Cataluña, donde ahora son minoritarios).

Veámoslo por cada comunidad y ciudad autónoma, puesto que los datos son muy reveladores, aunque siempre teniendo en cuenta que aún quedan dos años para las elecciones autonómicas, toda una eternidad en política:

GALICIA: Posibilidad de un gobierno de izquierdas (Galicia Diario: 7 de mayo de 2013)
Solo ocho meses después de las elecciones gallegas, la comunidad se encontraría con un escenario político completamente distinto al actual: el Partido Popular se desplomaría debido a la gestión de la crisis y quizá también a las incómodas fotos del presidente Núñez Feijoo con un narcotraficante en los 90. Así, el PP pasa de 41 diputados a 31.
El gran beneficiado de esta caída no es el PSdeG, que aún así sube un escaño, a 19 sino Alternativa Galega de Esquerda, coalición de Anova, Esquerda Unida y Equo, que pasa de los actuales 9 escaños a 18. La suma de ambos no lograría la mayoría absoluta (38 escaños) pero la suma del muy debilitado Bloque Nacionalista Galego (5 escaños) permitiría un gobierno de izquierdas en la comunidad gallega.
Completando el panorama estaría UPyD, que entraría en el Parlamento de Galicia con dos escaños sin relevancia en la política de pactos.


ASTURIAS: UPyD tendría de nuevo la llave (Diario de Oviedo: 12 de junio de 2013)
En Asturias hubo elecciones anticipadas solo un año después y el PSOE logró una destacable subida que le permitió gobernar en solitario con apoyos puntuales de IU y UPyD ante la imposibilidad de acuerdo de la derecha de Foro y PP. Según los últimos sondeos, la situación se repetiría y UPyD tendría de nuevo la llave para gobernar entre la izquierda y la derecha. El PSOE volvería a ganar con 16 escaños seguido de cerca por Foro que se recuperaría hasta 15 escaños a costa de un PP que sigue cayendo (7). Izquierda Unida subiría hasta 6 escaños y UPyD mantendría el que ya tiene.
Así, lo más probable dada la situación actual sería que se reeditara el acuerdo de legislatura entre el PSOE e IU y UPyD.

CANTABRIA: Volvería el pacto PRC-PSOE (La Razón: 13 de mayo de 2013)
El PP se hunde también en Cantabria al pasar de los actuales 20 escaños a 15 que no le permiten seguir gobernando. Los regionalistas de Revilla se mantendrían en 12 escaños que, sumados a los 6 socialistas, alcanzarían la mayoría absoluta. Izquierda Unida entraría con dos escaños en el Parlamento de Cantabria.
Así, se reeditaría el pacto entre el PRC y el PSOE que ya gobernaron Cantabria entre 2003 y 2011.

EUSKADI: sin cambios respecto a las últimas elecciones (Gobierno vasco: mayo 2013)
Al contrario que en Galicia, unas elecciones ahora en el País Vasco no traerían grandes cambios respecto a hace ocho meses. El PNV volvería a ganar con 27 escaños seguido a distancia por EH Bildu con 21 escaños. Los movimientos entre ambas fuerzas nacionalistas se limitarían a cambios en las provincias: Bildu perdería fuerza en Gipuzkoa y la ganaría en Álava y el PNV al revés.
Entre las fuerzas constitucionalistas, el PSE-EE bajaría un escaño, a 15 a favor de Ezker Anitza, federación de IU en Euskadi, y el PP y UPyD se mantendrían con 10 y 1 escaños respectivamente.
El PNV podría seguir gobernando en minoría o apostar por un pacto de legislatura con EH Bildu (improbable) o con el PSE-EE (también improbable aunque menos).

NAVARRA: Mapa muy complejo con posibilidad de un gobierno vasquista (Kiosko.net: 8 de junio de 2013)
Otro cambio radical se daría en Navarra, en la que las opciones estarían muy abiertas, como suele ocurrir en la Comunidad Foral. UPN caería de 19 a 15 escaños, poco considerando el escándalo de las dietas en el que está sumido el partido. Esta caída beneficiaría principalmente a Bildu que subiría de 7 escaños a 11 colocándose como segunda fuerza navarra. Sin embargo, no podría gobernar a no ser que llegase a un acuerdo con Geroa Bai, coalición más pequeña que Nafarroa Bai (Aralar pasaría a presentarse por Bildu) pero que ha ocupado de momento el espacio político de la antigua coalición. Así GBAI mejoraría los resultados de su antecesora subiendo de 8 a 10 escaños. Por detrás, un defenestrado PSOE que, aunque solo perdería un escaño, hasta 8, pasaría de ser la segunda fuerza a ser la cuarta y sin ser siquiera decisiva ya que ese papel pasaría a una Izquierda Unida fortalecida que subiría a 4 escaños en coalición con Batzarre (Izquierda-Ezkerra) y que podría dar el gobierno a una coalición vasquista de Bildu y GBAI. El PP (que en las últimas elecciones generales se presentó junto a UPN pero en las autonómicas por separado) quedaría convertido en un partido insignificante con solo dos escaños.
De esta manera el mapa político navarro sería más complejo que nunca con la posibilidad de un gobierno vasquista por primera vez en la Historia de Navarra.

CASTILLA Y LEÓN: el PP mantendría la mayoría absoluta (La Razón: 13 de mayo de 2013)
La crisis económica y las medidas del gobierno de Mariano Rajoy desgastarían al PP pero no lo suficiente para hacerle temer por su gran feudo de Castilla y León. El descenso, aún así, sería duro al pasar de los actuales 53 escaños a 43, justo la mayoría absoluta. El PSOE también bajaría pero mucho menos, de los actuales 29 escaños a 27. Esto significa que los demás partidos aumentarían de manera destacable su representación: Izquierda Unida subiría de un escaño a seis, los mismos que tendría UPyD que entraría así en las Cortes con éxito. Por detrás Unión del Pueblo Leonés aumentaría su representación a dos escaños respecto al que ya tiene.
Por tanto, el PP podría revalidar su mayoría absoluta a dos años de las elecciones.

LA RIOJA: el PP resiste (La Razón: 13 de mayo de 2013)
Al igual que en Castilla y León, el PP resistiría y podría mantener su mayoría absoluta, aunque perdiendo escaños. En La Rioja pasaría de los actuales 20 a 17, justo el límite de la mayoría absoluta. El PSOE bajaría un escaño hasta 10. Por tanto, los beneficiados de la caída de los dos grandes partidos son Izquierda Unida y UPyD, que entrarían en el Parlamento de La Rioja con dos escaños cada uno. Unión por La Rioja, regionalista, mantendría los dos que ya tiene.
Por tanto, de nuevo a dos años vista de las elecciones, el PP mantendría la mayoría absoluta.

ARAGÓN: Gobierno de izquierdas (El Heraldo: 23 de abril de 2013)
En Aragón se abriría un panorama muy distinto al de las últimas elecciones autonómicas. El PP bajaría de sus actuales 30 escaños a 24 por lo que no podría gobernar ni siquiera con el Partido Aragonés como actualmente ya que éste revalidaría 7 escaños que no bastan al PP para gobernar.
El PSOE bajaría un solo escaño, hasta 21, por lo que podría gobernar llegando a un acuerdo con las grandes vencedoras de los comicios: la Chunta Aragonesista, que subiría de sus actuales 4 escaños a 7; e Izquierda Unida, que subiría de 4 a 6 escaños. La suma de los tres partidos de izquierda alcanzaría la mayoría absoluta. Por detrás, UPyD entraría en las Cortes aragonesas con dos escaños que no influirían en la formación de Gobierno.
Por tanto, en Aragón podría haber un gobierno tripartito de izquierdas o en minoría de PSOE-CHA o PSOE-IU con apoyos de uno de éstos.

CATALUÑA: Auténtico terremoto político (El Periódico: 6 de junio de 2013)
Si ya las últimas elecciones de noviembre de 2012 fueron una revolución en la política catalana, el último sondeo augura un terremoto impredecible. Por primera vez Convergència i Unió perdería unas elecciones a favor de Esquerra Republicana de Catalunya demostrando que, en el proceso soberanista los catalanes prefieren el original a la copia. Así, ERC podría aumentar su representación de 21 escaños hasta nada menos que 39. CiU por su parte bajaría de sus actuales 50 escaños a solo 35, un mínimo histórico.
A distancia de las dos fuerzas soberanistas se encontraría un PSC cada vez más disminuido (evolución en las últimas convocatorias electorales: 37-28-20) que no se encuentra a sí mismo entre “unionistas” y “soberanistas” al apostar por un federalismo poco claro con visión favorable a una consulta de autodeterminación. Esa indecisión la paga con la posibilidad de bajar a 16 escaños aunque manteniéndose como tercera fuerza. Sin embargo, Iniciativa per Catalunya Verds podría empatar en escaños con el PSC al subir de sus actuales 13 escaños hasta 16.
El PP bajaría bruscamente debido a las repercusiones de la crisis y también a la nueva ley educativa que ataca la inmersión lingüística en catalán. Pasaría de sus actuales 19 escaños hasta solo 13, los mismos que podría obtener una opción imparable: Ciutadans, que subiría de 9 a 13.
Por detrás las Candidaturas d´Unitat Popular, independentistas y antisistema, volverían a obtener tres escaños.
El panorama en Cataluña es extremadamente complejo debido a la debilidad del president Artur Mas, sometido a ERC, e inmerso a la vez en la crisis económica y en el proceso soberanista abierto.

COMUNITAT VALENCIANA: Posibilidad de tripartito de izquierdas (El Mundo: 14 de abril de 2013)
Valencia sería una de las comunidades en las que el PP se hundiría sin remedio después de muchos años de gobierno y de escándalos de corrupción en abundancia además de obras problemáticas. Aún así se mantendría como partido más votado debido a la debacle también del PSOE. Así, el PP bajaría de sus actuales 55 escaños hasta solo 39 mientras que el PSOE bajaría de 33 a 23 escaños.
Sin embargo, podría haber un vuelco político ya que las otras fuerzas políticas aumentarían considerablemente su representación. Coalició Compromís subiría de sus actuales 6 escaños a 15 y Esquerra Unida (Izquierda Unida) pasaría de 5 a 13. Por detrás, UPyD entraría de golpe en las Corts Valencianes con 9 escaños, que no le valdrían al PP para gobernar.
Se abriría así la posibilidad de un gobierno tripartito de izquierdas, al igual que en Aragón.

REGIÓN DE MURCIA: Caída del PP pero, aún así, mayoría absoluta (La Razón: 13 de mayo de 2013)
Esta comunidad le dio en 2011 la mayoría absoluta más abultada al PP con 33 escaños de 45. Según las encuestas, el PP bajaría bruscamente su representación pero lograría la mayoría absoluta por la mínima: 23 escaños, justo el límite. Su brusca caída beneficiaría al PSOE, que subiría un escaño (hasta 12), pero sobre todo a IU y UPyD que lograrían cinco escaños cada uno. Esta mayoría en Murcia podría deberse a su complejo sistema electoral que divide la región en cinco circunscripciones con un porcentaje mínimo de votos requerido para entrar en la Asamblea regional.

CASTILLA-LA MANCHA: continúa el PP (ABC: 30 de mayo de 2013)
A pesar de la caída del PP a nivel general en toda España, en Castilla-La Mancha mantendría la mayoría absoluta y mejorando sus resultados de 2011 al obtener 26 escaños, uno más de la mayoría absoluta que ahora tiene (de 25). El PSOE por su parte bajaría hasta 22 escaños (actualmente 24) beneficiando a IU que entraría en las Cortes con 3 escaños.
Así, a dos años de distancia Castilla-La Mancha seguiría siendo gobernada por el PP.

MADRID: escenario abierto con UPyD como eje (EL PAÍS: 2 de mayo de 2013)
Madrid sufriría una revolución política al igual que la Comunidad Valenciana. El PP se desplomaría de sus actuales 72 escaños hasta 54 pero mantendría el primer lugar a pesar de la crisis económica, de los recortes y del plan privatizador de la sanidad. Sin embargo, el PSOE en Madrid sale también muy mal librado y bajaría de 36 a 30 escaños en su mínimo histórico. Izquierda Unida y UPyD serían los grandes beneficiados de ambas caídas y serían decisivos. IU pasaría de 13 escaños a 29, solo uno por detrás del PSOE, algo que nunca antes había sucedido; y UPyD duplicaría su representación al pasar de 8 a 16. Así, la suma de la izquierda (59 escaños) superaría al PP pero necesitaría a UPyD para gobernar, algo que no está nada claro que pudiese suceder.
Por tanto, el panorama en Madrid estaría muy abierto y UPyD tendría la llave para mantener en el gobierno al PP o promover un gobierno de izquierdas, algo que no ha sucedido desde 1995. A esto se le podría sumar la posibilidad de que haya un cambio en la ley electoral madrileña que bajara el número de diputados en la Asamblea o que bajara el porcentaje mínimo de votos de un 5 % actual a un 3 %, lo que beneficiaría a Equo, que podría entrar también en el parlamento regional.

EXTREMADURA: IU vuelve a tener la llave (COPE: 9 de mayo de 2013)
Esta comunidad fue en 2011 el foco de los medios ya que el resultado dejaba en manos de Izquierda Unida el gobierno para mantener al PSOE o dejar gobernar al PP, que no llegaba a obtener la mayoría absoluta.
Dos años después los electores no castigarían a IU por dejar gobernar al PP sino a éste, arrastrado por la gestión de su partido en el gobierno de España a pesar de los intentos del presidente extremeño, Monago, para distanciarse del ejecutivo de Rajoy. Así, bajaría de sus actuales 32 escaños a 29 y perdería el primer puesto a favor del PSOE que volvería a ganar en Extremadura pero sin mayoría absoluta, con 32 escaños.
De esta manera, Izquierda Unida volvería a tener la llave del gobierno con cuatro escaños, uno más que ahora, aunque en esta ocasión podría dejar gobernar al PSOE en solitario al tener éste más escaños que el PP.

ANDALUCÍA: De nuevo mayoría de izquierdas (Andaluces.es: 28 de mayo de 2013)
Algo más de un año después de las elecciones que dieron la campanada al ganar el PP pero lejos de una mayoría absoluta que se creyó asegurada antes de tiempo, Andalucía castiga duramente a este partido por su gestión de la crisis y lo hunde en las encuestas. El PP pasaría de un 40 % de los votos a solo un 29.8 %, en segundo lugar detrás de un PSOE que vuelve a ser fuerza mayoritaria en Andalucía con un 40 % de los votos (sube solo un punto desde las elecciones en las que tuvo un 39 %). Así, el escándalo de los ERE no afectaría duramente al partido. Sin embargo, la gran beneficiada vuelve a ser IU que subiría hasta el 17 % de los votos por lo que el gobierno de coalición de izquierdas podría reeditarse sin problema.
Por detrás, UPyD podría entrar en el Parlamento andaluz pero sin ser determinante al obtener un 5.5 % de los votos.

ILLES BALEARS: ensalada de partidos (Última Hora Noticias: 29 de diciembre de 2012)
El archipiélago mediterráneo volvería a encontrarse en un escenario muy complejo como el de 2007 después de la mayoría absoluta del PP en 2011. El PP volvería  a ganar pero lejos de la mayoría absoluta ya que bajaría de 35 a 28 escaños (la mayoría absoluta está en 30). El PSOE lograría 18, perdiendo uno respecto a 2011. La alianza del PSM-Entesa Nacionalista y de IniciativaVerds-Equo llamada ahora Mès per Mallorca, aumentaría su representación de 5 a 6 escaños. Por detrás habría una amalgama de partidos: Izquierda Unida y UPyD entrarían con dos escaños cada uno además de la nueva coalición de centro-derecha Proposta per les Illes, también con dos escaños. A estos se les sumaría el escaño de Formentera, que podría ir para Gent per Formentera, aliado con el PSOE, o para Sa Unió, aliado con el PP. De esta forma, la suma de las fuerzas de izquierda alcanza los 26 o 27 escaños y ni siquiera con Proposta per les Illes, partidos que no apoyaron al PP en 2007, podrían gobernar. Por tanto, nuevamente UPyD tendría la llave del gobierno pudiendo apoyar al PP para gobernar en solitario con su apoyo puntual.

CANARIAS: predominio de Coalición Canaria (La Razón: 13 de mayo de 2013)
La peculiaridad de Canarias queda clara en las últimas convocatorias electorales: en 2007 ganó el PSOE pero no gobernó por la alianza entre Coalición Canaria y el PP y en 2011 ganó el PP pero sucedió lo mismo pero con cambio de socio de CC por lo que ahora gobierna con el PSOE. En todo caso, Coalición Canaria si hubiera elecciones ahora ganaría pero aún así necesitaría pactar para gobernar. Pasaría de 19 escaños a 24. El PP bajaría de 21 a 18 y el PSOE de 15 a 14. Completaría el escenario canario Nueva Canarias manteniendo los tres que ya tiene y Agrupación Herreña Independiente, que se ha desligado de su alianza con CC.
CC podría gobernar en solitario pero probablemente revalidaría su pacto con el PSOE ya que las distancias con el PP son actualmente bastante grandes.

CEUTA: mayoría absoluta del PP (BARÓMETRO SyM: 7 de junio de 2013)
En 2011 arrasó el PP con 18 escaños de 25 y, aunque la crisis le hará resentirse hasta 15 concejales, seguiría gobernando con mayoría absoluta la ciudad autónoma. Por detrás la oposición se beneficia de su caída con Coalición Caballas como segundo partido más votado con 6 escaños respecto a los 4 actuales. El PSOE mantendría los tres que ya tiene y entraría UPyD con uno.

MELILLA: una escisión del PP decidiría (SOCIO RED: mayo 2013)
En escenario en Melilla sería algo más complejo ya que el PP perdería su mayoría absoluta al bajar de 15 a 10 escaños. Coalición por Melilla, federada con IU, bajaría de 6  a cinco escaños mientras que el PSOE subiría de 2 a 4. El Partido Populares en Libertad, escisión del PP, aumentaría de 2 a 4 y, si pactara con el PP, podría éste gobernar la ciudad autónoma. Por su parte entraría UPyD con 2 concejales.