viernes, 27 de diciembre de 2013

Imagen de la Semana: Navidad antaño

 
 
La última imagen de la semana del año la dedico a una celebración de Navidad de hace unas décadas en Madrid. Solo a partir del desarrollismo de la década de 1960 se generalizó colocar luces decorativas por Navidad, con el asentamiento de una sociedad de consumo. Esta actitud no ha hecho más que crecer conforme la sociedad de consumo se ha ido expandiendo y actualmente la Navidad es inseparable de luces en las calles y en los centros comerciales.

Como este es mi último post de 2013 también quiero remarcar que el blog se ha asentado un año más, concretamente el cuarto. En 2014 continuaré publicando artículos de interés general con uno especial por el quinto aniversario del blog (¡cualquiera me hubiera dicho que iba a tener tanto recorrido!).

Por último, desear un feliz año nuevo a todos mis lectores, ¡gracias!

domingo, 22 de diciembre de 2013

Los zares rojos…y grises




 El Kremlin, sede del líder ruso.

Es comúnmente sabido que Rusia era una monarquía absoluta antes de que la famosa Revolución de 1917 derrocara a los zares, cómodamente instalados en el trono ruso durante siglos.

Sin embargo, conforme he ido meditando sobre el sistema soviético y su organización interna, cada vez tengo más claro que lo que ocurrió en 1917 fue un recambio. Un recambio muy profundo pero recambio en cuanto a cómo llamar al líder. Se pasó de dictadores en forma de zares y de una monarquía despótica y obsoleta a un régimen aparentemente federal, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, con una dirección que controlaba férreamente el país (la Nomenklatura) encabezada por un líder que, dependiendo de los tiempos, tenía más o menos poderes, el “zar rojo”.

Veamos ahora cuáles fueron esos “zares rojos” en un breve resumen:

Vladimir Ilich Lenin (1870-1924), fue el líder del partido bolchevique y principal dirigente durante la Revolución de Octubre de 1917, que finiquitó el gobierno de transición tras la caída del zar en febrero del mismo año. La Revolución fue muy dura y la guerra civil entre los blancos (apoyados por Occidente) y los rojos bolcheviques duró hasta 1923. Lenin fue el presidente del consejo de comisarios del pueblo de Rusia durante todo el periodo y, con la creación de la URSS en 1922, asumió dicho cargo en toda la federación. Asimismo acuñó un marxismo con diferencias respecto al de Karl Marx, el marxismo-leninismo introduciendo especiales toques en la economía con la NEP, que daba una ligera libertad de propiedad, que no tardaría en esfumarse.
Solo una cosa podía acabar con su liderazgo indiscutible: la muerte, que le sobrevino en 1924. Acababa así el primer liderazgo de la Unión Soviética y del primer zar rojo. 

Lenin en su despacho del Kremlin


 Iósif Stalin (1878-1953), la muerte de Lenin supuso la apertura de evidentes grietas entre los candidatos a sucederle como líder: Stalin y Trotski. Compañeros bolcheviques durante la Revolución, la lucha por la sucesión fue intensa debido a dos concepciones diferentes de entender la revolución. Para Stalin primero había que asentarla en la URSS desarrollando la creación del Estado soviético y la dictadura del proletariado. Trotski entendía que había que exportarla al mundo cuanto antes. Finalmente Stalin ganó el pulso y controló el poder en el país iniciando una nueva etapa de feroz dictadura: el estalinismo. Controló el Partido Comunista de la URSS como secretario general y el gobierno primero indirectamente y, a partir de 1941, directamente como presidente del consejo de ministros. Sus políticas, muy controvertidas, modernizaron la URSS a la fuerza y, después de su victoria en la Segunda Guerra Mundial convirtió al país en una de las superpotencias surgidas tras dicho conflicto junto a Estados Unidos. Exportó el modelo comunista a Europa del Este y a Asia. Stalin murió en 1953 y con él terminó el totalitarismo de su régimen. 

Stalin (a la derecha) junto al presidente de EEUU, Roosevelt, y el primer ministro británico, Churchill.

 
Nikita Kruschev (o Jrushchov) (1894-1971), fue el sucesor de Stalin a todos los efectos, como secretario general del PCUS y, en 1958, como presidente del consejo de ministros. Inició la desestalinización, por lo que el régimen soviético se hizo más amable de cara al exterior: buscó el diálogo con Estados Unidos ya que la Guerra Fría llegó a su máxima tensión con Stalin y dio algo más de libertad interna, aunque sin sobrepasar los límites que establecía el Estado comunista. Estos movimientos hicieron que la URSS rompiera con un país hasta entonces amigo: la China de Mao, que no vio bien esa clara desestalinización y acercamiento a Occidente. La máxima tensión en época de Kruschev vino con la crisis de los misiles de Cuba de 1962 que, finalmente, se solventó con diálogo por parte del dirigente soviético y del presidente estadounidense, Kennedy. La política errática de Kruschev conllevó su destitución en 1964.

Leonid Brezhnev (1906-1982), secretario general del PCUS y presidente del Sóviet Supremo en dos ocasiones, fue el principal dirigente de la URSS entre 1964 y su muerte en 1982. Su mandato de 18 años solo fue superado por Stalin. Con él, la influencia de la URSS creció considerablemente y sus relaciones con Estados Unidos variaron. Continuó la distensión iniciada con Kruschev llegándose a planes de desarme como los SALT. Sin embargo, en lo económico su liderazgo significó que a mediados de la década de 1970, con la crisis del petróleo, se iniciara un largo estancamiento que contribuyó a que la URSS se disolviera años después. En lo político compartió poder con otros dirigentes soviéticos y el Estado siguió férreamente controlado por la Nomenklatura soviética. Murió en 1982 y, con ello, comenzó la auténtica decadencia de la superpotencia.
 Brezhnev, sentado a la derecha, firmando los Tratados SALT II con el presidente estadounidense Carter.

Yuri Andropov (1914-1984) y Konstantin Chernenko (1911-1985), ambos ancianos al asumir el poder. Primero Andropov se convirtió en secretario general del PCUS y presidente del Sóviet Supremo. Inició unas tímidas reformas encaminadas a mejorar la situación económica, de estancamiento. Sin embargo, sus problemas de salud rápido lo apartaron de la actividad pública y murió antes de poder consumar sus planes. Le sucedió Chernenko, otro anciano, demostrándose el grave problema generacional que tenía la Nomenklatura. En el escaso año que se mantuvo como líder de la URSS no pudo comenzó una auténtica política reformista ya que murió en 1985.

Mijail Gorbachov (1931-actualidad),  último zar rojo. Inició unos cambios radicales en la URSS, tanto en lo político como en lo económico con la Perestroika y la Glasnost. Dichos cambios conducirían a la disolución del imperio soviético ya que la crisis económica continuada sumada a la enorme diversidad entre las diferentes repúblicas que conformaban la URSS hicieron que fracasase. El golpe de Estado que intentó derribarle en 1991 no hizo sino acelerar el proceso y la URSS se disolvió convirtiéndose sus quince repúblicas en Estados independientes. Se iniciaba una transición hacia la economía de mercado y la democracia occidental, junto a los que hasta 1989 habían sido países satélites de la URSS. Gorbachov, fue galardonado con el Nobel de la Paz en 1990 al dar carpetazo a la Guerra Fría definitivamente. 

Gorbachov en reunión con el presidente Reagan.


De las repúblicas que surgieron con el desmembramiento de la URSS, la Federación de Rusia es con diferencia la más grande y poblada y, por tanto, la que más influencia tiene en la geopolítica mundial. A pesar de su transición hacia Occidente, el sistema político ruso sigue siendo muy diferente al de Europa Occidental y la democracia es muy débil. Por eso, se podría hablar que se pasó, nuevamente, de zares rojos a zares blancos o grises, según se vea.

Boris Yeltsin (1931-2007), tuvo un protagonismo fundamental durante el Golpe de Estado de agosto de 1991 y contribuyó a derribarlo como presidente de Rusia. Posteriormente tuvo como reto la difícil transición de Rusia a la economía de mercado. Además, repúblicas rusas como Chechenia intentaron independizarse de Moscú. La decadencia rusa en la década de los 90 fue generalizada y Yeltsin solo pudo dirigir el timón hasta 1999, cuando fue sucedido por Putin. 

Yeltsin, a la derecha, firmando con el presidente Bush los acuerdos de desarme nuclear.


Vladimir Putin (1952-actualidad), en su primer mandato, entre 1999 y 2008, comenzó la reconstrucción de Rusia como potencia después de los problemas de los 90. La economía rusa superó el trauma de la transición. Sin embargo, su estilo de gobernar hizo que Rusia se alejara cada vez más de las democracias occidentales para construir un nuevo modelo de régimen, aparentemente democrático pero que todas las encuestas de índice de libertades catalogan como Estado autoritario. El partido de Putin, Rusia Unida, tiene una amplia mayoría de escaños en elecciones bajo sospecha de fraude. 

Putin, a la derecha, junto a Medvédev.


Dmitri Medvédev (1965-actualidad), delfín de Putin. Sucedió entre 2008 y 2012 a Putin dejándole a él como primer ministro. Fue una estrategia ya que la ley impedía a Putin volver a presentarse en 2008 a presidente pero sí a posteriori. De esta manera Medvédev fue presidente de forma intercalada. Actualmente, con Putin de nuevo en la presidencia, Médvedev es por su parte primer ministro creando así una perpetuación en el poder de ambos indefinida. Además Medvédev controla el partido Rusia Unida.

viernes, 20 de diciembre de 2013

Imagen de la semana: el primer metro de España



Aunque España, como en la mayoría de las cosas, llegó tarde en la construcción del primer ferrocarril metropolitano (comúnmente denominado Metro) frente a otras capitales europeas como Londres o París, el metro de Madrid fue el primero del país al inaugurarse el 17 de octubre de 1919.

Ese primer metro de la capital contaba con una línea que unía la estación de Sol con Cuatro Caminos, en esa época a las afueras de la ciudad. En la inauguración estuvieron presentes los principales dirigentes en esos años, encabezados por el rey Alfonso XIII, como se puede apreciar en la imagen.

La primitiva línea 1 tenía ocho estaciones y 3.48 km. De esas estaciones actualmente todas están en servicio excepto la de Chamberí que se ha convertido en un museo del Metro después de años de abandono. Ese sería el nacimiento de lo que hoy es una de las redes más grandes del mundo con nada menos que doce líneas más un ramal y 326 estaciones que se concretan en una extensión de 324 km, más que la distancia que separa Madrid de Valencia.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

El Papa Francisco, persona del año




Y no solo lo ha decidido la revista Time, cuya portada encabeza este post, sino que también es una reflexión personal. Jorge Mario Bergoglio (Buenos Aires, 1936) fue elegido Papa de la Iglesia Católica Apostólica Romana en mayo de este año, tras la renuncia de Benedicto XVI.


La crisis que atraviesa la Iglesia Católica se remonta a años y Benedicto XVI no fue capaz de frenarla. A pesar de intentos muy tímidos de reforma, estalló en el Vaticano una auténtica trama de corruptelas revelando la escasa entidad moral de muchos de los miembros de la Curia papal. Ante todo ello el anterior Papa, anciano y cansado, optó por una decisión trascendental: dimitir. Hacía siglos que un Papa no dimitía (desde 1415), lo que refleja la importancia del hecho.

El cónclave eligió como nuevo pontífice a Bergoglio, hasta entonces arzobispo de Buenos Aires, su ciudad natal. Escogió el nombre de Francisco (el cual nunca se había utilizado hasta ahora) en honor a San Francisco de Asís. El Papa es el primero americano de la Historia de la Iglesia, un gesto muy importante para una confesión que tiene a gran parte de sus fieles en dicho continente. Además, es el primero no europeo nada menos que desde Gregorio III, fallecido en 741. Por otro lado, es el primer Papa jesuita. Habla con fluidez, además de español, su lengua natal, latín, italiano, alemán, francés e inglés.

Desde el primer momento que fue elegido Papa comenzó a tomar medidas que rompían con los modos de pontífices previos. Renunció a residir en las lujosas dependencias papales manteniendo su residencia en la residencia del Vaticano en la que se había alojado desde su llegada a Roma para el cónclave. Eligió un atuendo sencillo, rompiendo con la imagen de Benedicto XVI, y porta una cruz de hierro del cuello en vez de una de oro, como otros Papas. Su vehículo, el famoso papamóvil, también es sencillo de acuerdo a estas iniciativas en pro de mostrar una imagen austera y más cercana a la población.

Pero sus medidas no se circunscriben al ámbito de la imagen. Su primer acto de masas fue la Jornada Mundial de la Juventud de Río de Janeiro del pasado verano. En ella lanzó mensajes casi revolucionarios para la Iglesia y, en una entrevista con periodistas en su vuelo de vuelta a Roma, aseguró, en una posición inédita en un Papa, “Si una persona es gay, busca a Dios y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para juzgarla?” y señaló que el Catolicismo no debe marginarlos, sino integrarlos en la sociedad.  

 “Si una persona es gay, busca a Dios y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para juzgarla?”

A la vuelta del viaje a Brasil, reforzado por el apoyo de millones de personas, comenzó las reformas en la Curia romana. Ya durante la entrevista había respondido sin eludir a preguntas sobre los escándalos de dicha curia y sobre el bando vaticano. Primero sustituyó a Bertone como secretario de Estado de la Santa Sede (equivalente a un “vicepapa”, con permiso de los lectores), escogiendo a Parolin para el cargo.

En España se ha demostrado el espíritu reformista eligiendo a un nuevo portavoz de la Conferencia Episcopal, quien ya ha criticado la difícil situación de muchos españoles por la crisis económica y la colocación de cuchillas en la valla que separa Melilla de Marruecos. Asimismo, el presidente de la conferencia, Rouco Varela, dejará el cargo el próximo año, lo que permitirá una apertura de la Iglesia en España.

En definitiva, el Papa Francisco ha comenzado un proceso importante de renovación de una institución con millones de fieles en todo el mundo y está intentando un acercamiento a la gente, algo que ya hacía cuando estaba en Buenos Aires, lo que muestra la verosimilitud de sus actos.

viernes, 13 de diciembre de 2013

Imagen de la semana: nazis en Madrid



Inauguro una nueva sección del blog, la Imagen de la Semana, que colgaré cada VIERNES a partir de ahora.

Qué mejor manera de abrir esta sección que con una fotografía que podría parecer una pesadilla, pero que fue realidad: nazis en Madrid. Con motivo de la visita a la capital de una delegación alemana tras el fin de la Guerra Civil, se engalanó la ciudad con banderas nazis y la misma guardia mora de Franco hizo de escolta de honor de los dirigentes alemanes. En la foto se observa la delegación avanzando por la Gran Vía. Una imagen impactante a día de hoy a la vez que fascinante.

viernes, 6 de diciembre de 2013

Muere un gran hombre, Nelson Mandela




Hay muertos que no son como otros muertos, porque hay seres humanos que no son como otros. Todavía somos, en nuestra inmensa mayoría, supervivientes del siglo XX —un siglo en el que probablemente se hayan cometido los peores crímenes desde finales de la Edad Media: enfrentamientos salvajes entre imperios, guerras mundiales que han destruido generaciones enteras, exterminios en masa de pueblos dominados, holocausto contra los judíos, colonizaciones, experimentos atómicos en pueblos inocentes de Japón, “equilibrio del terror”— hemos visto de todo. Y es probable que no hayamos aprendido nada y que todavía estén por llegar numerosos crímenes de masas. Y sin embargo hay personas, centinelas de la humanidad, que atraviesan estos horrores y salen de ellos siendo más humanos aún, más optimistas en cuanto al futuro de la comunidad de los vivos. Estas personas son poco comunes y Nelson Mandela, junto con el gran Gandhi, es de esas personas.

Evidentemente no es posible medir lo que supone la pérdida de Mandela para el humanismo. Este hombre viene de un país en el que ser negro significaba ir al infierno desde el grito primario del nacimiento; creció en medio de un mundo fundado sobre la separación violenta de colores, donde el blanco dominaba en virtud de su tez y en el que el negro era condenado a la maldición en razón de su color; luchó en un partido político que quería que fuera para todos, negros y blancos, y que no reclamaba otra cosa que la igualdad de los humanos, independientemente de su género, su estatus social, su color. Y es por esto que era considerado el más peligroso de todos a ojos de los partidarios del apartheid. Peligroso porque quería un África del Sur fundada sobre la ley democrática de la mayoría y sobre el respeto a las minorías.

Acusado de haber fomentado atentados contra objetivos militares, será condenado en 1962 a cadena perpetua, encarcelado en condiciones espantosas en Robben Island durante 19 años, trasladado en 1981 a otro lugar en el que permanecerá 8 años más, convirtiéndose, tras 27 años de encarcelamiento, en uno de los presos más viejos del mundo, todo ello en nombre del odio que los blancos profesaban a las poblaciones negras de las que se valían en la explotación de minas de uranio y diamantes, y en las aterradoras fábricas que recordaban a las galeras. Negros hacinados en los shop towns, acotados en bantustanes de siniestra memoria, siempre separados de sus semejantes blancos, siempre despreciados, dominados, aplastados.

Nelson Mandela representa la más poderosa conjunción entre el deber de la memoria y la fuerza del perdón

Pero Nelson Mandela, desde el fondo de su prisión, aguantaba. Se hubiera querido que incriminase a los blancos como género, que retomara por su cuenta la guerra de razas que le imponía el apartheid, que se convirtiera de este modo en vector de un racismo antiblanco; siempre se negó, respondiendo que no luchaba contra los blancos, sino por la libertad de blancos y negros, es decir, contra el sistema del apartheid, que hacía posible la dominación del blanco sobre el negro. Se hubiera querido que preconizase, a través del tercermundismo de los años 1960 y 1970 del siglo XX, la revolución violenta en África del Sur, pero se negó, argumentando que todos los partidarios de la abolición del apartheid, independientemente de sus elecciones ideológicas, debían poder reencontrarse en su partido, el African National Congress, para luchar juntos en torno a un único objetivo: la emancipación de los negros oprimidos, la salvación de los blancos alienados por el sistema del apartheid, puesto que, según él, los blancos también eran víctimas de su propia mirada racista y debían ser salvados.

Pero la grandeza, la inmensa grandeza de Mandela va más allá aún: una vez vencido el apartheid —gracias también a la inteligencia de Frederik De Klerk, jefe del Estado sudafricano, que había comprendido que aquel sistema, a la vez que engendraba la hostilidad de toda la humanidad, estaba muerto y que hizo adoptar en 1991 en el Parlamento sudafricano una legislación que abolía las leyes raciales— Mandela rechaza la venganza y se transforma en educador de su pueblo. Él, que había sufrido el martirio, dijo a los negros: “Si queréis un día olvidar el apartheid, debéis aprender a perdonar”; y a los blancos: “Si queréis un día ser perdonados, debéis olvidar vuestro apartheid”. Esta filosofía se encuentra en estado puro, como un diamante precioso, en todos los discursos, los actos, los sentimientos de la gesta mandeliana. Representa la más poderosa conjunción entre el deber de la memoria y la fuerza del perdón. ¿De qué lejana sabiduría surge? ¿De qué tradición religiosa emana su fuerza?

El fenómeno Mandela ha suscitado numerosas conjeturas: este hombre ha tenido una formación al mismo tiempo de izquierdas y religiosa, profundamente espiritual. En realidad, surgido de un país encrucijada de continentes, en el que cohabitaban (mal, evidentemente) diversas comunidades (blancos protestantes, cristianos de diversas corrientes, judíos, musulmanes, hindúes y una diversidad infinita de antiguas creencias africanas), Mandela bebió de las fuentes de todas estas culturas mezcladas y las transformó, en su calvario de prisionero de por vida, en una feliz síntesis universalista, en un camino de reencuentro entre seres que, para vivir juntos, deben tenderse la mano.

Consciente de la dificultad de la tarea, acepta ser el primer presidente de los negros y de los blancos

Los creyentes verían el dedo de Dios que rozaba al ser humano, a imagen del fresco de Miguel Ángel en la Capilla Sixtina; otros verían la señal misma de la fórmula humanista de Goethe, según la cual “nada de lo humano me es ajeno”. Pero Mandela sabía bien que este acuerdo que acababa de sellar con los sudafricanos blancos debía también garantizarlo, sobre todo después de que estos hubieran sido vencidos en Angola y en Namibia. Desde entonces, los opresores blancos tienen miedo, hay que protegerlos de alguna manera en su capitulación y su retirada.

Y Mandela, consciente de la dificultad de la tarea, acepta ser el primer presidente de los negros y los blancos. Y será él quien asegurará esta imposible transición, será él quien refrenará la cólera de los negros, será él quien evitará el baño de sangre entre adversarios de miras estrechas. Su ejemplo debería ser meditado por todos aquellos que se encuentran en medio de un conflicto trágico: los israelíes y los palestinos, los católicos y los protestantes en Irlanda, los pueblos divididos de la exYugoslavia, las minorías y las mayorías confesionales de Oriente Próximo, las tribus genocidas en África, en resumen, todos aquellos atrapados en la pasión por la diferencia excluyente y el odio hacia el otro.

Nelson Mandela rechazará renovar su mandato como presidente de África del Sur porque no había aceptado esa responsabilidad más que para llevar a cabo la paz entre negros y blancos, y de este modo dará al mundo y a los africanos en particular el ejemplo raro de un hombre político que no se deja dominar por el goce de los privilegios del poder. A nosotros, al resto de la humanidad, nos habrá revelado, a través de su humanismo africano, la parte de negritud que hay en cada uno de nosotros, como Gandhi nos enseñó, dentro de la más bella tradición asiática, la parte de no violencia que también nos habita. Símbolo universal de reconciliación, de libertad y de respeto a la dignidad, sin duda Nelson Mandela permanecerá en la memoria como el hombre más importante del siglo XX, un hombre contra el cual la muerte es impotente, pues se ha convertido, a su manera modesta y tranquila, en el ejemplo mismo de la humanidad en el ser humano.

Sami Naïr, EL PAÍS, 6/12/13

miércoles, 4 de diciembre de 2013

#HistoriaElemental: Medición del tiempo histórico



#HistoriaElemental

Medición del tiempo histórico

En Historia utilizamos varias unidades de medida del tiempo que abarcan periodos de muy diferente duración. Las más utilizadas son:
  • Año: 365 días
  • Lustro: 5 años
  • Década: 10 años
  • Siglo: 100 años
  • Milenio: 1.000 años
Para medir etapas históricas se debe saber a qué siglo corresponden los diferentes años. Esto puede parecer una tontería pero a veces hay confusión. Lo más importante es saber que el siglo I comienza en el año 1 y dura hasta el año 100, ya que no existe el año 0. a partir de ahí, todos los demás siglos son consecutivos, por ejemplo: siglo III, del año 201 al 300; siglo XV, del año 1401 al 1500; siglo XX, del año 1901 al 2000; y siglo XXI, del año 2001 al 2100.

Para saber a qué siglo corresponde una fecha determinada se observa la cifra correspondiente a las centenas y se le suma 1. Ejemplo: año 407 (centena 4 + 1)à siglo V. año 1618 à siglo XVII.

Esto no sirve para los años terminados en 0. En ellos la cifra o cifras que preceden a los dos ceros indican el siglo. Así, el año 100 es el siglo I y el año 2000 es el siglo XX.

#Anécdota#

La Historia del ser humano es muy corta comparada con la de la Tierra. Para entenderlo, lo mejor es concentrar la evolución de la Tierra en un año y ponerle fecha a los principales acontecimientos:
  • El 1 de enero, a las 0:00 h se formó el Sistema Solar.
  • El 22 de enero nació la Tierra.
  • El 21 de febrero surgieron los océanos.
  • El 23 de marzo aparecieron las primeras bacterias.
  • El 3 de septiembre surgieron las primeras algas unicelulares.
  • El 15 de noviembre aparecieron los primeros seres multicelulares.
  • El 12 de diciembre nacieron los dinosaurios.
  • El 15 de diciembre surgieron los primeros mamíferos.
  • El 26 de diciembre desaparecieron los dinosaurios.
  • El 31 de diciembre a las 18:17 h nació el australopithecus.
  • El 32 de diciembre a las 23:59 h y 46 segundos apareció el Homo Sapiens.
Nuestra especie solo llevaría 14 segundos en la Tierra. Da que pensar, ¿no?


Fuente:
VVAA. Historia Universal. Madrid: Santillana (2005)

martes, 3 de diciembre de 2013

¿Qué es la Historia Contemporánea?




 El reloj de la Historia. De las 24 horas del día, la inmensa mayoría correspondería a la Prehistoria y tan solo el último minuto equivaldría a la Edad Contemporánea. 

Como todo en la vida, la Historia tiene sus diferencias y peculiaridades según la cultura que la estudie. En el caso de la Historia Contemporánea, el periodo que comprende varía considerablemente de unas a otras. 
Generalmente se considera que la Historia Contemporánea es la más reciente en el tiempo o, como su nombre indica, la de nuestros días. Hay que recordar que la división de la Historia en edades apareció por primera vez en el Renacimiento, al separar la Edad Media como una etapa intermedia entre el periodo clásico y los tiempos modernos del Humanismo (que menospreciaron a la Edad Media, de ahí su nombre). Con el periodo de profundos cambios que se dio a finales del siglo XVIII y en el siglo XIX, los historiadores optaron por abrir una nueva edad, pero hay muchas diferencias sobre cuándo exactamente comenzaría: 
 
En la historiografía anglosajona la Historia Contemporánea es la Historia de nuestro tiempo o, como mucho, la del siglo XX.
En la historiografía de los países mediterráneos, por influencia francesa, la Edad Contemporánea comienza a finales del siglo XVIII, con la Revolución en dicho país.
En Europa Oriental y Turquía la Edad Contemporánea comienza a partir de la Primera Guerra Mundial.
En los países que alcanzaron su independencia con la descolonización, la Historia Contemporánea comenzó justamente a mediados del siglo XX.

En España comúnmente se utiliza la versión mediterránea o francesa y en los colegios e institutos se dividen de forma rígida las edades entre Prehistoria e Historia primero, y luego ésta última en Edad Antigua (3.000 a. C aprox-476 d. C), Edad Media (476-1453 o 1492), Edad Moderna (1453 o 1492-1789) y Edad Contemporánea (1789-presente). Esta división tan exacta y rígida es absurda ya que en un año no se cambia de edad sino que estudiarlo así y dividirlo es fruto de que hubo cambios muy profundos que permiten hablar de etapas diferentes. Cambios que podían ocupar aproximadamente unos 100 años hasta asentarse, por lo que yo prefiero separar las edades por siglos: Edad Antigua (IV milenio a. C-S. V d. C), Edad Media (S. V-S. XV), Edad Moderna (S. XV-X. XVIII) y Edad Contemporánea (S. XVIII-XIX-actualidad). Que esta división en siglos también tiene sus matices es evidente, pero sirve para el estudio a nivel elemental en las aulas se primaria y secundaria.  

La Edad Contemporánea, ¿tiene un final fijo o, por el contrario es móvil? Otro debate entre historiadores. En los últimos tiempos está surgiendo la concepción de Historia del mundo actual o del tiempo presente que, por su especifidad en métodos y contenidos, podría convertirse en una nueva etapa en los futuros manuales de Historia.

Películas sobre la Guerra Civil, sus causas y sus consecuencias



Como ya hice en un post anterior sobre películas relacionadas o ambientadas con la Segunda Guerra Mundial, en esta ocasión quiero centrarme en películas que tienen que ver con la Guerra Civil española (1936-1939) y también de sus causas y consecuencias. 

La Guerra Civil fue un conflicto muy mediático y que llamó la atención en todo el mundo al percibirse como una lucha de ideologías, algunas de ellas claramente opuestas entre sí, como comunismo y fascismo. Por otro lado, fue el conflicto más grave de la Historia de España y ello ha motivado que se produzcan una gran cantidad de filmes y de literatura sobre ella y sobre la situación precedente (II República) y posterior (posguerra). 

Como en el otro post, he escogido películas que personalmente me gustan y me han causado buena impresión pero no por ello son las mejores o las más fieles al conflicto y su contexto. Tampoco hay motivos de antigüedad aunque, al contrario que en las películas que traté sobre la II Guerra Mundial, no he incluido ninguna contemporánea ni de época franquista.
En caso de meterme más concretamente en la trama de la película, avisaré previamente del spoiler.

TIERRA Y LIBERTAD


Ficha técnica
Título: Land and Freedom
Director: Ken Loach
Producción: Rebecca O´Brien
Guión: Jim Allen
Música: George Fenton
Protagonistas:
Ian Hart
Rosana Pastor
Icíar Bollaín
Jordi Dauder

País: Reino Unido, España, Alemania, Italia
Año: 1995
Género: Drama, Bélico, Histórico
Idioma (s): Inglés, Español, Catalán
Duración: 109 minutos

Productora: Gramercy Pictures
Premio del Cine Europeo a la Mejor Película 1995

Tierra y Libertad está plenamente ambientada en la Guerra Civil, concretamente en el bando republicano en el frente de Aragón. Narra la historia de un brigadista internacional británico que acude a España a luchar por sus ideales, como comunista convencido que es. Sin embargo, una vez en la lucha verá que dentro del mismo bando republicano hay enemigos de muerte y que la lucha del PCE por imponerse frente a otros comunistas como el POUM será sangrienta en ciudades como Barcelona.
La película es rica en detalles y una gran producción de la cual da cuenta la colaboración de cuatro países en su producción.

PAN NEGRO 

Ficha técnica
Título: Pa Negre
Director: Agustí Villaronga
Guión: Agustí Villaronga, Emili Teixidor (novela)
Música: José Manuel Pagán
Protagonistas:
Francesc Colomer
Marina Comas
Nora Navas
Roger Casamajor
Laia Marull
Eduard Fernández
País: España
Año: 2010
Género: Drama, Histórico
Idioma (s): Catalán
Duración: 108 minutos

Productora: Massa d´Or Produccions, Televisió de Catalunya, Televisión Española
Goya a la Mejor Película 2010

Al contrario que el anterior, este filme no es bélico y trata de la durísima posguerra y además en una zona rural de Cataluña. Las antiguas lealtades de la guerra están presentes en la posguerra, muy presentes, con la represión que ello conllevaba y más en los pueblos.
La película, rodada en catalán, fue muy bien recibida por el público y fue galardonada con nada menos que nueve Goyas, entre ellos el de mejor película de su año.


EL LABERINTO DEL FAUNO 

Ficha técnica
Título: El laberinto del fauno
Director: Guillermo del Toro
Producción: Guillermo del Toro, Alfonso Cuarón
Guión: Guillermo del Toro
Música: Javier Navarrete
Protagonistas:
Ivana Baquero
Doug Jones
Sergi López
Ariadna Gil
Maribel Verdú

País: España, México
Año: 2006
Género: Drama, Fantasía, Histórico, Terror   
Idioma (s): Español
Duración: 112 minutos

Productora: Tequila Gang, Esperanto Filmoj, Estudios Picasso, OMM Productions, Sententia Entertainment, Telecinco
Ganadora de 3 Óscar y 7 Goyas

Esta película es un ejemplo de cómo se puede mostrar el realismo mágico de la alguna literatura hispanoamericana en cine. Por tanto, trata temas de impactante realidad como la dura posguerra en el Pirineo y la resistencia de los maquis, mezclados con una deliciosa fantasía que hace de esta película una maravilla de nuestro cine. El tema histórico es secundario pero la he incluido por el contexto, que la hace ser muy especial y así fue reconocida por los Óscar y Goya.

LA LENGUA DE LAS MARIPOSAS 

Ficha técnica
Título: La lengua de las mariposas
Director: José Luis Cuerda
Producción: Fernando Bovaira, José Luis Cuerda
Guión: José Luis Cuerda, Rafael Azcona, Manuel Rivas
Música: Alejandro Amenábar
Protagonistas:
Fernando Fernán Gómez
Manuel Lozano
Uxía Blanco
Jesús Castejón

País: España
Año: 1999
Género: Drama, Histórico
Idioma (s): Español, Gallego
Duración: 99 minutos

Productora: Warner Sogefilms S.A

Si las películas anteriores estaban contextualizadas en los años posteriores a la guerra, La lengua de las mariposas trata de los años convulsos que la precedieron, durante la II República. Se sitúa espacialmente en un pueblo gallego y trata de un niño y un profesor que es destinado allí. [SPOILER] Una vez comenzada la guerra, el profesor es inmediatamente detenido por los sublevados, mostrando la sinrazón de la guerra.

LAS BICICLETAS SON PARA EL VERANO 

Ficha técnica
Título: Las bicicletas son para el verano
Director: Jaime Chávarri
Producción: Alfredo Matas
Guión: Salvador Maldonado
Música: Francisco Guerrero
Protagonistas:
Agustín González
Amparo Soler Leal
Victoria Abril
Gabino Diego
Alicia Hermida

País: España
Año: 1984
Género: Drama, Histórico
Idioma (s): Español
Duración: 103 minutos

Este filme trata del día a día en el Madrid de la guerra. El sitio de la ciudad motivó que las tensiones y el hambre se hiciesen presa de los ciudadanos madrileños, que solo podían intentar hacer frente al horror resistiendo con lo que podían. A esto hay que sumar la represión que practicaron ambos bandos contra los sospechosos de ser una quinta columna en su territorio.

LAS TRECE ROSAS 

Ficha técnica
Título: Las 13 Rosas
Director: Emilio Martínez-Lázaro
Guión: Ignacio Martínez de Pisón
Música: Roque Baños
Protagonistas:
Nadia de Santiago
Goya Toledo
Marta Etura
Asier Etxeandía
Alberto Ferreiro

País: España
Año: 2007
Género: Drama, Histórico
Idioma (s): Español
Duración: 132 minutos

Ganadora de 4 Goyas

Acaba la Guerra Civil y los vencedores franquistas comienzan una terrible represión con miles de ejecutados. Entre ellos estuvieron trece jóvenes mujeres de entre 18 y 29 años que habían sido militantes de las Juventudes Socialistas. La película es más dura de ver que las anteriores porque muestra la represión de forma cruda pero es esencial para entender los primeros años de posguerra y que tras la Guerra Civil no hubo paz, sino solo victoria.