sábado, 22 de febrero de 2014

Imagen de la Semana: "ni-nis" de los años 50





Mucho se ha hablado en los últimos años de jóvenes que aparentemente no hacen nada en su vida, ni trabajar ni estudiar, apodados, a veces injustamente, “ni-nis”. Ya antes de que estallase la crisis económica, había ni-nis y, de hecho, ha sido precisamente la crisis la que ha hecho que muchos de ellos retomen los estudios después de dejarlos pronto para trabajar en empleos fáciles que con la crisis han desaparecido.

Sin embargo, una vez más no se ha inventado nada con el término ni-ni ya que jóvenes sin dedicación ya hubo en el siglo XX, y en muchas ocasiones ocasionando graves problemas de convivencia en las grandes ciudades, especialmente estadounidenses.

En la década de 1950 Estados Unidos salía reforzado de la Segunda Guerra Mundial: se había convertido en una de las dos superpotencias mundiales y era la primera economía mundial tras la debacle definitiva de Europa tras el conflicto. A pesar de esto, la sociedad estadounidense sufrió una fuerte crisis en esa década ya que, debido a la retirada de las tropas, el paro aumentó de forma drástica y, con él, la conflictividad social.

En ese contexto surgieron los ni-nis de la época, jóvenes sin trabajo y que tampoco estudiaban desafiando en cierta forma a sus padres y a la sociedad. En la fotografía vemos a algunos de ellos sentados en un banco de Nueva York. Su estética nos hace recordar dos películas que precisamente se ambientan en esos años: una mostrando una cara simpática como un buen musical que es, Grease; y la otra mostrando la cara más realista de la época y los conflictos a los que se enfrentaron esos jóvenes, Rebelde sin Causa (Rebel Without a Cause).  

Imagen tomada del Twitter @HistoricalPics

sábado, 15 de febrero de 2014

Imagen de la Semana: I only want one job




La imagen de esta semana da que pensar. Como veis se trata de un caballero que porta un cartel en el que se lee: “I know 3 trades, I speak 3 languages, fought for 3 years, have 3 children and no work for 3 months but I only want one job”, es decir “Sé tres oficios, hablo tres idiomas, luché durante tres años, tengo tres niños y no trabajo desde hace tres meses pero lo único que quiero es un trabajo”. Aunque por su mensaje perfectamente podría tratarse de una fotografía de hoy en día, es de hace 85 años aproximadamente, de la década de 1930, en plena Gran Depresión.

Y es que la actual crisis económica está revelándose igual de dura que la de los años 30 del siglo XX: ambas afectaron sobre todo a los países occidentales al tener su origen en Estados Unidos y en ambas crecieron los movimientos nacionalistas y radicales en diferentes países. Precisamente hoy ha salido el resultado de un sondeo en Francia que muestra al Frente Nacional, de ultraderecha y populista, como segunda fuerza política de cara a las próximas elecciones europeas de mayo. En Estados Unidos ha surgido el Tea Party, una rama ultraderechista del Partido Republicano y en otros países como Gran Bretaña ha crecido el sentimiento euroescéptico con el ascenso del Partido de la Independencia del Reino Unido (UKIP en sus siglas en inglés). En Alemania ha surgido un partido también populista, Alternativa para Alemania. Mientras, en España hay diferentes movimientos que se alimentan del desencanto evidente contra PP y PSOE pero no ha aparecido una única opción aglutinadora.

domingo, 9 de febrero de 2014

Different definitions for WWI





Welcome, foreigner (or spanish) visitor, to my personal blog. This is my space of opinion and here I teach and write about several topics like geography, History, geopolitics, politics, art or others more informal, like some music (video clips from Youtube, normally).

With this post I want to internationalize this blog, in order to be readied in different countries and not only in mine or other Spanish talking countries. I’ve seen at Google Analytics that my blog is readied in second place (after Spain) at the US and at the United Kingdom, English speaking countries (US with Spanish in ascent).

Post in English will show the tag “International”, in the low part of the article.


This first post in english is going to deal with the First World War, called too the Great War, “the war that would finish all the wars”, unfortunately, we know nowadays that that wars was not the last, but only the beginning of two decades of violence and death that would finish with another world war, the Second, more destructive than the First.

Anyway, the WWI was a long four year conflict which confronts two big alliances, especially in Europe, where the war began. In one hand, the Triple Alliance later called Central Emperies: the German Empire, the Austro-Hungarian Empire and Italy (which we’ll see that played in his own way). In the other hand, the Triple Entente later called by historians the allies: France, United Kingdom and the huge Russian Empire. When war starts, in July 1914, only Serbia (with allies) and the Austro-Hungarian Empire (with central empires) participated in war but the complex system of alliances, created years before, made the war international and so destructive as finally was. Germany, France, Russia, United Kingdom, Turkey, and more countries of Europe, Asia (Japan, China), Africa (by the European colonies) and the Americas (United States) participate in that conflict. Italy, who was allied with Germany and Austria-Hungary until 1914, finally entered in war with the allies betraying its old friends. And Spain, my country, decides the most reasonable position in that moment: neutrality.

WWI is difficult to catalogue because of its complexity and all the causes of its beginning but we can talk about six types of war in order to define WWI:

-          Liberator war: WWI was seen in that moment like a war for liberates the energy of the youth. Too for liberate the neighbour country of a cruel dictatorship.
-          Patriotic/nationalist war: WWI was shown by the governments as a patriotic war because of an assumption attack of the enemy or by historic causes. Anyway, the political material put so much interest in throw patriotic messages to keep the support of population to the war.
-          Inevitable war: WWI was inevitable, according to the governments of then. There were different reasons for that: politic (alliances created years before that didn’t allow the countries avoid the war), economic (the “other” countries want to destroy our economies), geography (the “other” countries want to invade us and take part of our territory) and historic (the attacks came always from the “another” country).  
-          Imagine war: years before the beginning of WWI, was common imagine the future and hypothetic war in literature or different publications. The imagine war was absolutely different as the real: short, with deciding battles, with cavalry as main weapon of war… finally WWI was long, with no decisive battles and with new weapons like planes, tanks, poisonous gas…
-          Against the war: WWI was celebrated at the beginning by governments, soldiers and majority of populations but there was some groups that were against the war (with the repudiation of the society because of that). An example were the socialists of 2nd International. But, finally they failed because nationalism had entered too in 2nd International: German socialists didn’t trust in Russian socialists and at the opposite.
-          Avoided war: some countries avoid the war during all the conflict keeping neutrality. In Europe were a minority: Spain because of its distance from fronts, Holland for avoids destruction similar as Belgium, Scandinavia countries because of its distance, Switzerland because of its traditional politic of neutrality which keeps today and the Vatican because the politic of Popes of avoid been identified with a specific political regime.

With this explanation I finish this post; I hope that it would be interesting and useful to you, thank you!

sábado, 8 de febrero de 2014

Imagen de la Semana: Votes for women




Aunque el liberalismo se extendió y asentó en Europa durante todo el siglo XIX, el derecho a voto, algo fundamental en el nuevo régimen, fue variable según la época. Al principio se aceptó un voto censitario, es decir, solo podían votar determinados individuos según una serie de requisitos, normalmente económicos, aunque también estaban incluidos sexo (solo hombres), edad (hombres ya maduros) y por ser padres de familia: en definitiva, podían votar muy pocas personas con este tipo de sufragio. En algunos países se incluyeron también censuras raciales: en Estados Unidos al principio solo podían votar los blancos.

Con el paso de las décadas las reivindicaciones, sobre todo de los obreros y de las mujeres, ampliaron el sufragio, primero universal, todos los hombres podrían votar; y más tarde el voto femenino, para el cual se necesitaron más décadas y que entrara bien el siglo XX. La imagen de esta semana la dedico a dos mujeres sufragistas, que defendieron en su día un derecho tan elemental como el voto que, en las democracias de la época, se le negaba a nada menos que la mitad de la población.

La concesión del sufragio femenino fue lenta: empezó en Nueva Zelanda en 1893, seguido de Australia en 1902. En Europa el primero fue Finlandia en 1906 (entonces parte del Imperio Ruso). Sin embargo estos sufragios femeninos eran restringidos. En Reino Unido por ejemplo se aprobó en 1918 pero solo podían votar las mujeres de más de 30 años. En España el voto femenino en igualdad de condiciones que el hombre tuvo que esperar hasta 1931, con la constitución de la II República y en Francia hasta 1944.
Hoy en día hay varios países que aún prohíben el voto femenino: Arabia Saudita y la Ciudad del Vaticano, donde solo los cardenales pueden votar, todos ellos hombres. En Líbano, Emiratos Árabes Unidos y Brunéi el derecho a voto de la mujer es muy restringido y limitado (y en EAU y Brunéi también para los hombres).  

viernes, 7 de febrero de 2014

Francófilos, anglófilos y germanófilos


Es comúnmente sabido que España es una potencia de segundo orden desde hace siglos y que, por tanto, hemos buscado alianzas con otros países más fuertes, alianzas que han ido variando a lo largo del tiempo de acuerdo a las circunstancias y a nuestros intereses.

De esta manera enlazo con el título de este post. Por cercanía geográfica, motivos históricos o culturales España siempre ha tendido a mirar hacia el norte a la hora de imitar formas de vida o de trabajo, entre otras. Gran Bretaña, Francia y Alemania coinciden en su cultura occidental heredera de la Antigüedad clásica, el judeocristianismo y la Ilustración, al igual que España. Por esa cercanía cultural (y geográfica) la más cercana a nuestro país de esas tres naciones es Francia, latina y mayormente católica.

FRANCÓFILOS 
También podríamos llamarlos afrancesados. Francia desde el siglo XVII superó a España en influencia en Europa y, después de la Guerra de Sucesión, se tejió una fuerte alianza entre ambas naciones por motivos dinásticos (ambos países tenían a la dinastía Borbón en el trono). Dicha alianza se mantuvo durante todo el siglo XVIII e influyó en España de manera cultural. Madrid se convirtió al fin en una capital digna de un imperio durante el reinado de Carlos III, quien imitó a París en la creación de amplios bulevares y monumentos. Además la Ilustración tuvo mucha fuerza en Francia y se exportó al sur de manera evidente aunque a veces con resistencias locales (recordamos el famoso Motín de Esquilache).

A finales de siglo Francia fue un terremoto con la Revolución y las relaciones con España se vieron afectadas. El rey español, Carlos IV, temeroso de los cambios profundos que se estaban dando en el país vecino, no supo reaccionar y primero apostó por derrocar al nuevo régimen junto a otras naciones europeas. La derrota forzó a España a cambiar su política y, ya con Napoleón como emperador francés, se hizo aliada del país galo. Dentro de esa alianza se dio la dura derrota naval de Trafalgar frente a Gran Bretaña. España así perdía casi toda su flota y sus conexiones con su imperio colonial sentenciando así su futuro.

En 1808, por el Tratado de Fontainebleau, las tropas francesas entraban en España para tomar Portugal pero al final terminaron ocupando toda la Península. Comenzó la Guerra de la Independencia en la que los odios a los franceses fueron muy profundos y perduraron más de un siglo después (y aún hoy se recuerdan). Sin embargo, hubo muchos españoles, sobre todo de clases altas e intelectuales) que apoyaron a los franceses, que traían un nuevo régimen político y la Modernidad, frente al oscurantismo y al absolutismo borbónico. Se les llamaba afrancesados, aunque hoy diríamos francófilos, admiradores de Francia y sus tradiciones, idioma, política, etc.

Durante el siglo XIX España tuvo una relación cercana con Francia, y en ambos países se dio un siglo muy convulso. En general se dio colaboración: en 1823 la Santa Alianza acudió en ayuda del rey Fernando VII para restaurar su poder absoluto enviando a los Cien Mil Hijos de San Luis, franceses. Ya en el reinado de Isabel II fue curiosa la expedición a la Cochinchina, de la que Francia obtuvo réditos coloniales pero España prácticamente nada.

A principios del siglo XX la colaboración volvió con el reparto de Marruecos (eso sí, España se quedó con la zona más pobre y Francia no permitió ni que mantuviera la ciudad de Fez) y el posterior apoyo francés en la Guerra del Rif, en la que España tuvo que enfrentarse a la insurrección de los rifeños para lo que contó con el ejército francés.

Con la República y la Guerra Civil Francia se vio en una tesitura. En el conflicto español Francia debía ayudar a los republicanos por múltiples motivos: compartían el Frente Popular izquierdista y eran democráticos, al menos en principio. Sin embargo, la neutralidad clara de Gran Bretaña hizo que finalmente la ayuda francesa a la República se limitase a pequeños envíos de armas al principio de la contienda.

La II Guerra Mundial y la rápida derrota de Francia hizo que en España Franco tuviera la tentación de entrar en el conflicto para conseguir ampliaciones en lo que quedaba de imperio colonial, aunque eso lo veremos con más detalle en la parte referida a los germanófilos.

En épocas más recientes Francia era para los españoles una tierra de inmigración, de admiración por su clara superioridad económica y nivel de vida además de costumbres mucho más liberales que la España nacionalcatólica. Con la Transición a la democracia estas diferencias se fueron atenuando aunque en España se sigue viendo a Francia como un país en general próspero y progresista. Eso no quita que haya suspicacias hacia nuestros vecinos y no solo por motivos históricos: en los años 80 el país galo fue el que más resistencias puso a la entrada de España en la Comunidad Europea por temor a que ello perjudicara a sus agricultores. Por otro lado, en las últimas décadas ha destacado la colaboración entre ambos países frente al terrorismo de ETA, entre otras áreas.

ANGLÓFILOS

Si las relaciones con Francia han sido históricamente difíciles, con Gran Bretaña lo han sido aún más. Durante el reinado de los Reyes Católicos primó la colaboración para aislar precisamente a Francia pero con su bisnieto, Felipe II, comenzaron los problemas: el intento de invadir la isla fracasó estrepitosamente (la Armada Invencible sucumbió a los “elementos”). A partir de ahí se inauguró una larga lista de conflictos que dura aún hoy. Destaca la Guerra de Sucesión en la que Gran Bretaña apoyó al candidato Habsburgo en vez de al Borbón francés. Tras esa guerra se firmó el Tratado de Utrecht, recordado en España porque cedió Menorca y…Gibraltar. Mientras que la isla balear fue recuperada a posteriori, el valor estratégico del peñón hizo que los británicos lo mantuvieran en los siglos posteriores y aún hoy lo posean como colonia, aunque con alto nivel de autogobierno. España desde entonces no ha parado de reclamarlo, al considerarlo parte de su territorio nacional. Esto ha hecho que las relaciones con Gran Bretaña hayan sido difíciles pero también ha habido momentos de colaboración e incluso buena relación.

Después de derrotar a España y Francia en Trafalgar, fueron los británicos quienes acudieron a la Península Ibérica a combatir la ocupación francesa en la Guerra de la Independencia. La conjugación de los ejércitos español, británico y portugués derrotó a los franceses definitivamente. Sin embargo, la valoración de esta coalición es diferente según el país: mientras que en España los historiadores variamos entre la opinión de que la intervención británica fue de mero apoyo a los ejércitos españoles o de que fue fundamental la colaboración de ambos para derrotar a Francia (esta última es la que comparto yo), en Gran Bretaña consideran en general que fueron ellos los que derrotaron a los franceses con mero apoyo de los españoles (Peninsular War). Sea como fuere, hubo colaboración necesaria.

En el siglo XX las relaciones atravesaron diferentes momentos pero la neutralidad española en la Primera Guerra Mundial acercó contactos entre ambos países. La Guerra Civil hizo que Gran Bretaña fuese la principal impulsora de la no intervencionista en la situación española beneficiando a medio plazo a Franco. En la Segunda Guerra Mundial Gran Bretaña intentó insistentemente que España mantuviera la neutralidad y no entrara en guerra junto al Eje, y lo consiguió. La combinación de amenaza con cortar las importaciones a España de materiales que entonces escaseaban en el país hispano, junto al soborno demostrado en diferentes estudios de altos cargos militares españoles, hizo que al final Franco se decidiera a no entrar en el conflicto mundial.

Sin embargo, la relación entre ambos países llegaría pésimos momentos con el cierre de la verja que separa Gibraltar de España en 1969. Ya durante la Guerra Civil, aprovechando la situación española los británicos se habían apoderado del istmo que une la roca con la península, un terreno que el Tratado de Utrecht no incluía para Gran Bretaña.
El Peñón había sido para el régimen franquista una bandera reivindicativa por su estatus de colonia, en un momento de descolonización. Además, también servía a Franco para centrar la atención de la población en un asunto que a él le interesaba. Así, la verja estuvo cerrada completamente hasta 1982 pero el conflicto continuó. El tráfico aéreo quedó bloqueado hasta 2006, las telecomunicaciones hasta 2007 y la conexión marítima hasta 2009, es decir, hasta prácticamente ayer. Dejando de lado Gibraltar las relaciones han sido fluidas y, con la entrada de España en la Comunidad Europea en 1986, ambos países son aliados, además de por la OTAN.

Esto no ha quitado que hayan desaparecido los problemas con Gibraltar. El año pasado hubo un fuerte incremento de las tensiones entre las autoridades españolas y las del Peñón debido al lanzamiento de bloques de hormigón por parte de los gibraltareños en aguas consideradas por ellos como suyas. España, sin embargo, esgrime que las aguas de Gibraltar se restringen al puerto debido a la ocupación ilegal británica del istmo antes mencionada. Sin embargo, la tensión con Reino Unido se redujo tras reunirse los ministros de Asuntos Exteriores de ambas naciones, aunque la animadversión de los gobiernos de España y Gibraltar sigue siendo evidente hoy.

En cualquier caso, en España siempre ha habido anglófilos. Gran Bretaña siempre se ha visto como un país próspero y moderno, cuna del parlamentarismo y de la revolución industrial por lo que, a pesar de las rivalidades, la ”Pérfida Albión” también ha contado con apoyos en España, que se mostraron de forma evidente en la Primera Guerra Mundial y, de forma más discreta, en la Segunda.

GERMANÓFILOS 
Al contrario que con Francia y Gran Bretaña, España no ha tenido grandes y recientes conflictos con Alemania. Lo más cercano puede considerarse la Guerra de los Treinta Años, que no ha dejado sustrato en la mentalidad colectiva española, como sí dejó la Guerra de la Independencia (por motivos obvios). El motivo es sencillo: Alemania y España están lejos una de la otra por lo que no tenían conflictos fronterizos como sí tenía con Francia por tierra y con Gran Bretaña por mar además de en las colonias.

De hecho, Alemania no existía como Estado único hasta su unificación definitiva en 1871. Antes de eso existía primero el Sacro Imperio Romano Germánico hasta época de Napoleón, con un emperador a la cabeza (que con Carlos V unió dinásticamente a las coronas peninsulares con los principados alemanes) pero sin unión política efectiva. Luego se creó la Confederación del Rin y la Confederación Germánica. Liderada por Prusia. Éste era el Estado alemán más fuerte con diferencia y el que dejaría su impronta. Su cultura, su modo de vida, su potente ejército o su ciencia serán aspectos que en España se alabarán y se intentarán imitar en ocasiones. En 1871 Prusia, con apoyo del resto de los Estados alemanes, derrotó a Francia consiguiendo la unificación definitiva y el nacimiento del II Reich con Bismarck, canciller prusiano, como jefe de gobierno y con el rey de Prusia como emperador alemán. Como se ve, Prusia era el líder del nuevo imperio por su supremacía económica, militar y demográfica sobre el resto de los alemanes. Su desarrollo económico superó a Francia y amenazó a Gran Bretaña, lo que motivaría a largo plazo la Primera Guerra Mundial. Se creó un sistema de alianzas y al final la guerra estalló en 1914, aunque no solo de mano alemana (el estudio de los motivos de la IGM da para una buena tesis).

España, dividida entre aliadófilos y germanófilos, se mantuvo neutral y comerció con ambos bandos. Sin embargo, la tensión con Alemania aumentó con el hundimiento del Sussex, navío en el que viajaban estadounidenses y españoles, por parte de los submarinos germanos. Aún así, no llegó a entrar en guerra como represalia.

Posteriormente, los caminos de España y Alemania se volvieron a unir con la Guerra Civil. Alemania, ya bajo la tiranía nazi, apoyó activamente al bando franquista proveyéndole de armamento, dinero e incluso hombres (la famosa Legión Cóndor). Esto creó un fuerte vínculo entre ambas naciones una vez terminado el conflicto español y estuvo a punto de suponer la entrada de España en la Segunda Guerra Mundial. Franco y Hitler llegaron a entrevistarse en Hendaya en 1940 pero, aunque España apoyó a Alemania y se comprometió a entrar en la guerra en un futuro indeterminado, al final se mantuvo neutral toda la guerra. Con los reveses alemanes en 1943, España volvió a la neutralidad completa aunque mantuvo su apoyo indirecto a Alemania casi toda la guerra: exportaciones (destacando el wolframio), permiso para sabotear a los británicos, ciertas ventajas en espionaje (caso de Tánger), etc. además, España fue el único país neutral que envió una división entera de voluntarios a combatir junto al Eje, la División Azul a la URSS.

Tras la derrota alemana España quedó aislada internacionalmente por ese apoyo al Eje pero las relaciones se retomaron tras la década de los 50 y volvió a haber intereses entre España y Alemania (Occidental entiéndase. La Oriental al ser comunista quedaba fuera del plano de interés franquista en principio). Con la Transición las relaciones hispano-germanas se intensificaron y destacó el apoyo alemán al ingreso español en la Comunidad Europea frente a las trabas que puso Francia al respecto. Alemania pasó a ser así una fuerte aliada española y la relación en las últimas décadas ha sido óptima, hasta que comenzó la crisis económica actual, en el año 2008. Alemania, junto a otros países del norte europeo, presionó para que España realizara fuertes recortes y ajustes económicos manteniendo la situación actual de fuerte austeridad. Es por ello por lo que, a pesar de que en España siempre se ha visto a los alemanes de manera positiva (trabajadores, aliados, turistas…), actualmente se les vea como responsables de los recortes que se sufren día a día en el país. A pesar de ello, vuelve a haber inmigración española a Alemania (otro motivo de lazo entre ambos naciones desde la década de 1960) debida a la solvencia de dicho país y a su buena reputación en ese sentido.

domingo, 2 de febrero de 2014

Ideologías variables y complejas



Muchas veces he leído en las redes muchas críticas de afiliados a distintos partidos políticos hacia otros partidos por motivo de su ideología. Normalmente se les acusa de ideologías poco claras o que incluyen a gente diferente en su pensamiento político. Sin embargo, he meditado sobre las ideologías que hay en la mayoría de los partidos y creo que cuanta más gente haya en un partido, más heterogénea será su ideología o, mejor dicho, ideologías.

Echemos un vistazo a rasgos generales:

PARTIDO POPULAR: El partido en el gobierno de España es el ejemplo más claro de un partido con personas con ideologías bastante diferentes. El objetivo de la derecha española en la década de los 80 fue aglutinar definitivamente a toda la derecha en un solo partido, algo que nunca antes se había conseguido (durante la Restauración había dos partidos hegemónicos, Conservador y Liberal con subgrupos; y durante la II República la derecha lo máximo que consiguió fue crear una confederación, la CEDA). Finalmente, en 1989 Alianza Popular se refundó como Partido Popular e incluyó al poco al Partido Demócrata Popular y al Partido Liberal junto a otros más pequeños. En los 90 amplió su espectro político acercándose al centro y eliminó al CDS de Suárez. Consiguió así ganar sus primeras elecciones en 1996. Desde entonces ha sido el partido más grande en España por ese aglutinamiento de posiciones que van desde moderadas de centro a de extrema derecha ultraconservadora. Por tanto, su ideología es variada. El partido, en sus estatutos del 17º Congreso (2012) se autodefine como “centro reformista” y “europeísta inspirado en los valores de libertad, democracia, tolerancia y humanismo cristiano de tradición occidental”. El partido, por tanto, oscila entre la democracia cristiana creada en Europa tras la Segunda Guerra Mundial, y el conservadurismo clásico (herederos de Cánovas del Castillo). Asimismo, incluye sectores liberales importantes (absorbió en su día dicho partido) y, en general, puede ser considerado nacionalista español. Por último, los sectores franquistas más manifiestos están en partidos extraparlamentarios pero hay un sector integrado en el PP que, en ciertas ocasiones, hace demostraciones públicas (como se vio el pasado verano con la publicación de fotografías de miembros de Nuevas Generaciones del PP con símbolos franquistas). 
Edmund Burke (1729-1797), padre del conservadurismo inglés

PARTIDO SOCIALISTA OBRERO ESPAÑOL: El principal partido de la oposición también es otro ejemplo de aglutinamiento de personas con ideologías cercanas pero diferentes. El PSOE fue un partido muy pequeño hasta la II República y se creó como un partido ligado al movimiento obrero de finales del siglo XIX y, por tanto, era marxista y socialista a la manera original: el objetivo era acabar con el Estado liberal-burgués a través de las urnas para crear un Estado socialista. Con la II República los posicionamientos del PSOE se dividieron en dos: un sector más radical e izquierdista que apostaba por un modelo parecido al soviético y un sector más moderado que tenía como referente a los socialdemócratas alemanes y los laboristas británicos. El PSOE fue el partido más votado en 1931 y, dentro del Frente Popular, en 1936. La Guerra Civil desmontó en parte al partido por la influencia del PCE y durante el franquismo su actividad fue escasa y con gran peso de las personas en el exilio, más que los socialistas que residían en el interior del país, bajo la represión de la dictadura. En los últimos años del franquismo, el PSOE comenzó a recuperar protagonismo y en 1974 renovó completamente su dirección apostando por modernizarse. Con la Transición volvió a colocarse como uno de los grandes partidos de España al quedar segundo en las elecciones de 1977 y participar en la redacción de la Constitución de 1978. En 1979 el partido abandonó definitivamente el marxismo como ideología y abrazó la socialdemocracia, con apoyo del SPD alemán, siendo incluido en la Internacional Socialista y la federación socialista europea. Desde entonces, el PSOE ha tenido pocos cambios y su ideología es diversa pero definida: hay sectores más centristas que llamaríamos social liberales, sobre todo en materias económicas, y sectores más izquierdistas de carácter socialista democrático, pasando por los socialdemócratas tradicionales que apuestan por un fuerte y blindado Estado del bienestar. Según los estatutos del PSOE del 38º Congreso (2012), éste se autodefine como organización política de la clase trabajadora y de los hombres y mujeres que luchan contra todo tipo de explotación, aspirando a transformar la sociedad para convertirla en una sociedad libre, igualitaria, solidaria y en paz que lucha por el progreso de los pueblos”, por lo que en general se clasificaría como progresista. Además, el partido se declara federalista y europeísta. 
 
 Eduard Bernstein (1850-1932), ideológo de la socialdemocracia.

IZQUIERDA UNIDA: La principal coalición de izquierdas del país nació en 1986 y tenía como principal objetivo protestar por el mantenimiento de España en la OTAN. Los partidos fundadores fueron el Partido Comunista de España, el Colectivo de Unidad de los Trabajadores-Bloque Andaluz de Izquierdas, Izquierda Republicana, Partido Humanista, Federación Progresista, Partido Carlista, Partido Comunista de los Pueblos de España y Partido de Acción Socialista. De todos ellos permanecen los tres primeros y se han sumado Izquierda Abierta, el Partido Obrero Revolucionario y los Ecosocialistas de la Región de Murcia. De todos ellos el más antiguo es el PCE, escisión del PSOE debido a la Revolución Rusa. Con la instauración de la URSS, el PCE se adhirió a los pensamientos soviéticos uniéndose a la III Internacional (comunista). Sin embargo, el PCE, al igual que el PSOE, cambió su ideología con el tiempo. Durante el franquismo fue el principal partido de oposición a la dictadura pero llegada la Transición no renovó su dirección como hizo el PSOE sino que mantuvo a los viejos líderes como el histórico Santiago Carrillo o Dolores Ibárruri, Pasionaria. En las elecciones de 1977 fueron ampliamente superados por los socialistas y esto se mantuvo en las de 1979. El partido fue legalizado a cambio de que aceptara la monarquía y la bandera rojigualda renunciando a la república y participó en el proceso constituyente. En las elecciones de 1982 quedó reducido a la mínima expresión y será en 1986 cuando organice con los otros partidos Izquierda Unida. Desde entonces IU no ha cambiado en lo sustancial su ideología política que, como se puede concluir de ver que es una coalición de partidos, es muy variable. No hay dudas en que está a la izquierda del PSOE y, por tanto, no tiene elementos social liberales ni socialdemócratas. Al ser el PCE el principal partido, el comunismo está muy presente en la organización, aunque es un comunismo diferente al de la III Internacional de su día y del de la URSS al aceptar la democracia participativa y las urnas como camino al cambio político desde las instituciones. El marxismo sigue en el ideario del PCE y, por tanto, del de IU, aunque en la Transición eliminó la acepción leninista de la URSS. Según sus estatutos de la 10º Asamblea federal (2012), se autodefine como “movimiento político y social anticapitalista que pretende contribuir a la transformación del actual sistema capitalista en un sistema socialista, fundamentado en los principios democráticos de justicia, igualdad solidaridad, libertad y respeto por la naturaleza, el medio ambiente y las diferencias personales y defensora de la paz como principio para la convivencia entre los pueblos. Asimismo se afirma que dicha sociedad socialista se organizará a través de un estado social y democrático de derecho, republicano, federal y laico”. Por tanto, sería anticapitalista en primera instancia, además de socialista, republicano, federalista, laico y ecologista. En los últimos meses ha aceptado el Derecho a decidir en el proceso soberanista del gobierno catalán. 
 Karl Marx (1818-1883), padre de la ideología que tomará su nombre.

UNIÓN PROGRESO Y DEMOCRACIA: Uno de los partidos más polémicos por el tema de la ideología. Es un partido muy reciente ya que fue fundado en 2007 por personas procedentes de diversas ideologías, desde la izquierda a elementos más liberales o de movimientos ciudadanos. Finalmente, el partido cristalizó en 2007 con una ex dirigente socialista como portavoz y candidata en las elecciones de 2008, en las que consiguió representación, ampliada en 2011. El partido ha sido criticado desde PSOE, PP e IU con acusaciones de ser marca blanca (dependiendo de dónde vengan las críticas varía de quién) e incluso de ser de extrema derecha por declararse transversal, es decir, ni de izquierdas ni de derechas y ni siquiera de centro, al considerar éstos conceptos desfasados. El partido se declara en sus estatutos del 2º Congreso (2013) como “progresista”, en defensa de “la cohesión institucional y simbólica del Estado”, de “una España plural de ciudadanos iguales ante la ley”, de “un Estado laico”, etc. así, el partido sería progresista, constitucionalista y laico. Además, apuesta por el federalismo y tiene elementos social liberales y socialdemócratas en lo económico.

CONVERGÈNCIA I UNIÓ: federación de dos partidos nacionalistas catalanes: Convergència Democràtica de Catalunya y Unió Democràtica de Catalunya. Se creó en 1978, en plena Transición, y colaboró con el gobierno de España participando en el proceso constituyente. Cataluña pasó a convertirse en comunidad autónoma al año siguiente y celebró sus propias elecciones en 1980. Ambos partidos son nacionalistas catalanes pero hay importantes diferencias entre ellos. Puede considerarse que están en la derecha política por sus planteamientos pero hay muco que señalar. Unió Democràtica nació en 1931 y tiene una larga tradición democristiana. Convergència nació en la Transición y tiene un espacio ideológico más complejo al ser también un partido más grande. Por otro lado, ambos partidos pertenecen a una organización europea diferente: Unió al Partido Popular Europeo y Convergència a los Liberales y Demócratas europeos. Según sus estatutos, su finalidad es “contribuir en totes les instàncies, a la determinació de la política respecte de Catalunya i a la formació de la voluntat política dels ciutadans i ciutadanes, així com promoure la seva participació en les institucions representatives de caràcter polític, elaborant programes electorals i presentant candidats i candidates en les corresponents eleccions”. En definitiva, se considera central en Cataluña y que se ocupa de su política. Por tanto, su ideología no se trata en gran medida. En general, se les considera a ambos nacionalistas y europeístas. A Convergència liberal e independentista y a Unió conservadora, democristiana y confederalista.

EQUO: Partido creado a lo largo de 2011 a partir de partidos ecologistas de toda España que anteriormente formaban parte de la Confederación de Los Verdes. Como partido verde, ecologista, de carácter evidente, se sitúa en la izquierda política. El movimiento verde siempre había estado muy fragmentado en España, al contrario que en otros países, y su fuerza electoral era reducida. Con esta unión se unificaban casi todos los partidos verdes de España aunque unos pocos permanecieron en Los Verdes y se aliaron con IU para las elecciones de 2011. Según el partido su objetivo es “elaborar desde la ecología política, la equidad social y la regeneración democrática, una propuesta coherente de transformación social, ecológica y democrática que ofrecer a la sociedad para, con su apoyo, obtener participación en las instituciones representativas de carácter político, mediante la presentación y apoyo de candidatos en las correspondientes elecciones”. Por tanto, el partido utiliza la ecología política como medio ideológico. Sin embargo, se le considera en ocasiones ecosocialista, republicano, federalista, laicista y europeísta.

CIUDADANOS-PARTIDO DE LA CIUDADANÍA: Otro partido reciente creado en 2006 a partir de una plataforma cívica de ciudadanos catalanes. Su base sigue estando en Cataluña pero actualmente está comenzando a proyectarse en el conjunto de España. También ha sido fuertemente criticado, sobre todo en Cataluña, por su oposición al nacionalismo catalán y al proceso soberanista en vigor. El ideario de Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía oficialmente “se nutre del liberalismo progresista y del socialismo democrático. En la articulación de ambos encontramos los principios que hoy fundamentan la convivencia en todas las sociedades avanzadas”. Por tanto, el partido sería social liberal y socialdemócrata a grandes rasgos por lo que estaría en un espectro ideológico parecido al del PSOE, centro-izquierda. Por otro lado, es un partido constitucionalista y laicista además de progresista. Sus críticos lo consideran españolista y populista.

sábado, 1 de febrero de 2014

Imagen de la Semana: el regalo de todos





La Tierra. Ese planeta del que tenemos consciencia real porque lo vemos día a día pero, sin embargo, desde la perspectiva interna. Durante siglos los humanos no pudieron saber cómo sería su planeta desde fuera y no fue hasta mediados del siglo XX cuando, al fin, inventaron unos artefactos que permitían fotografiar y darnos imágenes de cómo se nos ve desde fuera. Y el resultado es, simplemente, hermoso.

La canica azul surcada de nubes, con trazos de tierra en la que vivimos es un regalo. Unos dirán que de Dios y otros que de la naturaleza pero, sea como fuere, es un regalo que debemos cuidar por el bien de los que ahora vivimos y del que los que están por llegar.