miércoles, 18 de junio de 2014

Los anteriores Felipes

Mañana las Cortes Generales en sesión conjunta proclamarán Rey a Felipe VI, hijo de Juan Carlos I que, como sabemos, abdica oficialmente hoy en una sencilla ceremonia en el Palacio Real. A partir de la medianoche, cuando la abdicación quede reflejada en el Boletín Oficial del Estado, ya habrá nuevo rey.

Felipe de Borbón y Grecia tomará el título de Felipe VI debido obviamente a que ya ha habido cinco reyes con el mismo nombre pero de diferentes dinastías. Los cuatro primeros fueron de la Casa de Austria y el quinto, a quien el actual Felipe debe su nombre, de la Casa de Borbón, el primer rey español de la misma.

FELIPE I DE HABSBURGO, el Hermoso (1506) 
Felipe el Hermoso tuvo un reinado efímero y, además, fue solo en Castilla ya que en Aragón seguía reinando Fernando el católico. Isabel había fallecido en 1504 y se había abierto un conflicto sucesorio entre Felipe y Fernando por el control de Castilla. La reina nominal, Juana, se vio apartada de facto del trono debido a su supuesta enfermedad mental. Finalmente, el pulso lo ganó el hermoso pero por poco tiempo ya que a los dos meses falleció, según las fuentes, después de haber hecho ejercicio y beber abundante agua fría, tras lo cual contrajo unas fiebres y murió. Sin embargo, hubo abundantes rumores sobre que su suegro lo había envenenado, pues fue el principal beneficiario de esa muerte. Hasta la mayoría de edad de su nieto Carlos, Fernando ejerció la regencia en Castilla aunque la reina de iure siguió siendo Juana hasta su muerte, compartiendo el título con su hijo Carlos.

FELIPE II DE AUSTRIA, el Prudente (1556-1598)

Nieto del anterior, Felipe II era hijo de Carlos I y heredó de su padre un enorme imperio en el que, como se le atribuyen las palabras, “no se ponía el sol”. Concretamente, los reinos hispánicos con sus territorios fuera de Europa (sobre todo las colonias en América), y territorios en el continente como Países Bajos, el Franco Condado, el Milanesado, etc. No heredó el título de emperador de su padre, el cual pasó a su tío.

Además, en 1580 heredaba el trono de Portugal por herencia de su madre Isabel y así conseguía también el imperio colonial del país vecino. Esta unión dinástica no significó una unión política, ya que Portugal siguió teniendo sus instituciones diferenciadas de las castellanas y aragonesas.

Felipe II tuvo un reinado complejo en el que priorizó las luchas de religión que ya había mantenido su padre previamente en Flandes y en Alemania. Felipe se enfrentó a Gran Bretaña con fracaso rotundo una vez ésta se inclinó hacia el protestantismo anglicano con Isabel I (previamente Felipe había estado casado con la reina María I, católica). También a Francia, esta vez con suerte (Batalla de San Quintín) y al Imperio Turco, con éxito, en la Batalla de Lepanto.
Felipe II también dio un impulso a las artes y construyó una gran obra arquitectónica que hoy todavía nos impresiona: el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial.

Se conquistaron las Islas Filipinas, que deben su nombre a este importante rey para la Historia de España, y se terminó la conquista de gran parte de lo que hoy es América Latina. Con él, el Imperio Español alcanzó su máximo apogeo fijando una única capital para él: Madrid, en 1561. Desde entonces la capital española ha sido Madrid salvo un breve intervalo que veremos posteriormente.   

FELIPE III DE AUSTRIA, el Piadoso (1598-1621)

Hijo de Felipe II, con él comenzó el periodo denominado de los “Austrias menores”, debido a la debilidad de los reyes sucesores de Felipe II. Esa debilidad se debió a que cedieron el poder efectivo a sus validos, hombres de la nobleza que fueron los verdaderos gobernantes del Imperio, muchas veces con poco acierto.

En el caso de Felipe III, el poder lo tuvo durante gran parte de su reinado el Duque de Lerma, quien influyó de tal manera en el rey que llegó a trasladar la capital a Valladolid, para tenerla más cerca de sus señoríos de Lerma. Sin embargo, ese traslado fue temporal, entre 1601 y 1605 y Madrid recuperó la sede del gobierno y de la Corte. Sin embargo, dicho duque no fue el valido hasta el final puesto que en 1618 fue sustituido por el duque de Uceda.

Felipe III, aficionado al teatro, las artes y la caza no estaba interesado en las tareas de gobierno como ya se ha visto en la delegación de funciones que realizó, pero durante su reinado comenzó el llamado Siglo de Oro en la literatura española y Felipe no hizo sino promocionarlo e impulsarlo, lo que deja un buen recuerdo de él a pesar de su actitud ante el gobierno. Como contrapunto, su acción más polémica fue la expulsión de los moriscos de España, siguiendo el camino de los Reyes Católicos, quienes ya habían expulsado a los judíos.

FELIPE IV DE AUSTRIA, el Grande (1621-1665)

Hijo de Felipe III, su reinado fue muy largo, el tercero de la Monarquía española, solo detrás de Felipe V y Alfonso XIII, y el más largo de los reyes Habsburgo.

Como su padre, delegó funciones de gobierno en un valido, en este caso Gaspar de Guzmán, Conde-Duque de Olivares. Éste llevó a cabo una política exterior agresiva que tenía como objetivo mantener la supremacía española en Europa, lo cual no consiguió debido al empuje de Francia. España salió mal librada de la Guerra de los Treinta Años y además tuvo que hacer frente a las rebeliones de Cataluña y de Portugal en el año 1640. De las dos, solo consiguió parar la catalana mientras que Portugal consiguió su independencia después de sesenta años de Unión Ibérica.

Tras prescindir de Olivares, Felipe IV se encargó personalmente de los asuntos de gobierno pero ayudado por influyentes nobles de la Corte. A pesar de los éxitos iniciales de su mandato, el reinado de Felipe IV se analiza de forma crítica debido al declive progresivo que sufrió el Imperio Español en Europa. Demasiados enemigos para unas arcas que estaban cada vez más vacías. El fracaso llegó con la derrota y la posterior Paz de Westfalia, que supuso la independencia de las Provincias Unidas.

Murió en 1665 cuando su hijo, Carlos II, aún era menor de edad, por lo que su última esposa, Mariana de Austria, ejerció la regencia.

FELIPE V DE BORBÓN, el Animoso (1700-1724/1724-1746)
El primer rey Borbón español fue hasta hoy el último Felipe y a él debe su nombre el que mañana será Felipe VI. Fue proclamado al morir Carlos II, el último Austria, sin descendencia. En su testamento nombró a Felipe de Anjou, nieto de Luis XIV de Francia, como nuevo rey. Sin embargo, los Habsburgo no vieron con buenos ojos que se les apartara del trono por sus vínculos familiares y reclamaron la corona española en la figura del archiduque Carlos. Se iniciaba así la Guerra de Sucesión, que tuvo repercusión internacional, pues Francia apoyó a su candidato, Felipe, y Austria, Inglaterra, Holanda y Portugal apoyaron a Carlos. La guerra duró hasta la firma del Tratado de Utrecht en 1713, por el cual de conseguía una paz inestable y que perjudicó sobre todo a España, que perdió sus territorios en Europa y algunos enclaves estratégicos como Gibraltar, Menorca y Florida.

Además, la guerra significó también una guerra civil dentro de España ya que Castilla apoyó a Felipe pero Aragón, temiendo perder sus fueros y leyes especiales, se decantó por el candidato Habsburgo. El fin de la guerra en España fue en Barcelona, última ciudad en caer bajo dominio Borbónico, en 1715. Comenzaba así una nueva época.

Felipe V es el monarca español que más tiempo ha reinado, con 45 años y tres días. Su mandato se divide en dos debido a su abdicación en 1724 a favor de su primogénito, Luis I. la muerte prematura de éste a los pocos meses hizo que Felipe V volviera al trono y reinara hasta su muerte, en 1746.

Felipe V fue un rey reformista y aplicó en España muchas de las medidas que los Borbones habían realizado en Francia previamente. Estos lazos de unión entre ambos países se plasmaron en una fuerte alianza que perduró todo el siglo XVIII.

A su muerte no fue enterrado en El Escorial, como sus predecesores y sucesores (excepto su hijo Fernando VI) sino que pidió que se le enterrara en La Granja de San Ildefonso, un palacio real construido en su reinado que le recordaba a su añorada Corte francesa.

Ahora, 268 años después, otro Felipe vuelve al trono español.

sábado, 14 de junio de 2014

Juego (medieval) de Tronos


Lo admito, no esperaba que me fuera a enganchar tanto pero lo ha conseguido. Juego de Tronos me encanta, y eso que solo voy por la primera temporada. Y no me gusta solo porque es una serie muy bien realizada, con grandes decorados y que además va a apostar por España para rodar su nueva temporada sino también porque el simbolismo medieval que incorporan las novelas en las que ha sido inspirada la serie (que ya me leeré algún día de estos) hace que pueda dar un impulso al interés por la Historia medieval, que no tiene nada que envidiar a la ficción.

Juego de Tronos en realidad no inventa nada. La acción se desarrolla en varios lugares de un mundo imaginario destacando los Siete Reinos, con un monarca a la cabeza débil y dependiente de varios señores que gobiernan como lo hacían en la realidad en la Edad Media: mediante un régimen feudal. En la serie pueden verse incluso torneos típicos del Medievo, lo que muestra hasta qué punto tiene influencia dicho periodo histórico en esta magnífica adaptación.

Otro elemento medieval que toma la serie es la heráldica. Hay diferentes familias nobiliarias, clanes, que están enzarzados permanentemente en disputas entre ellas por el poder dentro de los Siete Reinos (de ahí el nombre de la primera novela y de la serie entera). Cada familia tiene su símbolo (los Stark el lobo, los Lannister el león, los Targaryen el dragón, los Baratheon el ciervo, los Arryn el águila, etc). Todos estos símbolos son también herencia medieval y estos animales son muy comunes en los escudos de países y regiones europeos. En España, sin ir más lejos, tenemos un escudo plagado de referencias medievales, en concreto de los Cinco Reinos (véase un artículo que escribí recientemente sobre ellos): Castilla y León (representados por un castillo y un león rampante, es decir, de pie), Aragón (las barras rojas y amarillas), Navarra (las cadenas) y Granada (en el inferior del escudo el fruto de la granada). 
Pero en los otros países europeos también hay escudos llenos del boato medieval: Reino Unido incluye un león y un unicornio (izquierda), Países Bajos (abajo) tres leones al igual que Suecia; Alemania, Austria (derecha), Polonia y Rumania destacan un gran águila y en el Este destaca también ese ave pero bicéfala, como en Serbia, Rusia o Montenegro. Georgia, Bulgaria y Luxemburgo también disponen de dos leones a los lados, demostrándose la importancia del león en la cultura europea por su valor y fuerza. También hay países que incorporan otros animales menos comunes, como Andorra, que en uno de sus cuarteles dispone dos bueyes. O Islandia con nada menos que un buey, un águila y un dragón. 
Menos habitual es incluir a personas, pero Lituania es curiosa, con un caballero a caballo (derecha).

Por otro lado, en Juego de Tronos también vemos que cada familia tiene un lema. Esto es imitado también de la Edad Media y actualmente todos los países europeos tienen su propio lema, con evocaciones antiguas o medievales. Por ejemplo, el lema de España está presente también en su escudo: Plus Ultra, en referencia a que más allá de España y del Océano existe un continente. En Países Bajos el lema es “Je Maintiendrai”,  “mantendré”. En Reino Unido, “Dieu et mon droit”, “Dios y mi derecho”, en Bélgica (abajo), “L´Union fait la force”, “la unión hace la fuerza”, lema idéntico al de Bulgaria, que aparece también en su escudo pero en búlgaro: "Съединението прави силата". Parecido es el lema en Georgia: “ძალა ერთობაშია”, “la fuerza está en la unidad”.
Otros lemas que no aparecen en los escudos nacionales son, por ejemplo: “La verdad vence” (República Checa), “Solo unidos los serbios sobreviven”, “Libertad, acuerdo, bondad” (Ucrania), “¡Despiértate, rumano”, “Nuestra hermosa patria” (Croacia), “Una nación, una cultura” (Armenia), “Por Suecia, en el tiempo”, “Todo por Noruega”, “Libertad o muerte” (Grecia), “Libertad, igualdad, fraternidad” (Francia) o “Unidad y justicia y libertad” (Alemania).

jueves, 5 de junio de 2014

Día Mundial del Medio Ambiente


Porque es nuestra casa.
Porque el ser humano en realidad no tiene otra cosa.
Respeta a la Madre Tierra
 


5 de junio, Día Mundial del Medio Ambiente #BlogVerde #GreenBlog 

martes, 3 de junio de 2014

Las reinas (y un rey) consortes de España

Siempre solemos estudiar solo a los reyes de España olvidándonos, salvo en el caso de las regentes, de sus consortes, sus mujeres, que pudieron tener influencia clave en sus reinados. Es por ello por lo que este post se dedicará a mencionar una a una (sin olvidarnos del único rey consorte que España ha tenido desde el siglo XVI) a todas las reinas consortes, mencionando brevemente aspectos importantes de ellas.

Comenzaré desde el reinado de Carlos I ya que previamente había diferentes soberanos para cada reino. Con los Reyes Católicos se avanzó de manera decisiva hacia una progresiva unificación de Castilla y Aragón. Hay que destacar que Isabel era reina efectiva de Castilla, es decir, gobernaba, algo que no tenían permitido las mujeres en Aragón. Es por ello por lo que en Aragón Isabel era solo reina consorte, al contrario que Fernando, que en Castilla era tan rey como Isabel, aunque su reinado estaba estipulado que acabaría en caso de fallecer la reina antes que él, como así ocurrió. En 1504 la Católica moría y le sucedía su hija Juana. Sin embargo, el reinado de Juana no sería efectivo ya que no se la dejó gobernar por su supuesta enfermedad mental, que la inhabilitaba. Por ello, su marido, Felipe el Hermoso, y su padre, Fernando, lucharon por controlar Castilla. Felipe ganó en primera instancia (de ahí que se le considere Felipe I) y Fernando se retiró a Aragón y se volvió a casar para tener nueva descendencia. De haberla tenido, quizá los destinos de Castilla y Aragón se separaran durante tiempo, pero su único hijo con Germana de Foix no sobrevivió y sus territorios pasaron a su muerte, en 1516, a su nieto Carlos, hijo de Juana y de Felipe el Hermoso, éste último fallecido años atrás. En el lapso entre la muerte del Hermoso y la llegada de Carlos I a España como rey, en Castilla hubo dos regencias, la del mismo Fernando, que controló entonces todos los reinos hispánicos salvo Navarra, y la del Cardenal Cisneros de manera puntual.

En 1516, como se ha dicho, falleció Fernando el Católico y todos los reinos peninsulares salvo Portugal pasaron a su nieto, Carlos de Habsburgo. Nuevamente se ignoraron los derechos de Juana por su supuesta enfermedad y se proclamó rey de Castilla y Aragón a Carlos. Éste no solo heredaba territorios en la Península, sino también en Europa por su familia paterna: Países Bajos, el Franco Condado, Austria y el título de emperador por su abuelo Maximiliano. Así, tenía un enorme imperio patrimonial que se tuvo que ganar, pues en España no se vio con buenos ojos el comienzo de su reinado, pues Carlos se había criado en Flandes y ni siquiera sabía hablar castellano.
Después de pacificar a los comuneros castellanos y a las germanías en la Corona de Aragón, Carlos I comenzó a asentar su reinado para ello contrajo matrimonio con Isabel, de Portugal, más cercana a Castilla de lo que hubiera sido una princesa de Flandes u otros países del norte europeo.

(Entre paréntesis los años en los que fue reina consorte:

-          Isabel de Portugal (1526-1539). Madre de Felipe II. Tras su prematura muerte, Carlos I, muy afectado, no volvió a contraer matrimonio y en 1556 abdicó a favor de su hijo. 

-          María I de Inglaterra (1556-1558). Segunda esposa de Felipe II. La famosa Bloody Mary para los ingleses debido a que durante su reinado en Inglaterra persiguió a los anglicanos, era mucho mayor que Felipe II y murió al poco de comenzar el reinado de su marido en España. Felipe por su parte fue rey de Inglaterra junto a ella desde su matrimonio en 1554.

-          Isabel de Valois (1559-1558). Tercera esposa de Felipe II. tuvo muy mala suerte y murió joven, con solo 22 años sin dar un heredero a Felipe.
-          Ana de Austria (1570-1580). Después de dos reinas consortes y tres esposas, fue una pariente Habsburgo del rey la que dio le heredero, Felipe III, pero también murió prematuramente, tras lo cual Felipe II no volvió a casarse.
-          Margarita de Austria-Estiria (1599-1611). Reina consorte con Felipe III. Como sus predecesoras, también murió joven pero antes dio a luz al heredero. Fue la abuela de Luis XIV de Francia.
-          Isabel de Borbón (1621-1644). Primera consorte de Felipe IV. Tuvo mucha descendencia pero ninguno de los varones sobrevivió a su padre, por lo que no fue madre de rey. Era odiada por Francisco de Quevedo, quien le dedicó su “Entre el clavel blanco y la rosa roja, su Majestad escoja”, haciendo una velada referencia a la cojera de la reina. Fue regente durante la Guerra de Cataluña por ausencia del rey.
-          Mariana de Austria (1649-1665). Segunda esposa de Felipe IV. Fue bastante longeva y tuvo un papel prioritario ya que cuando murió Felipe IV su heredero, Carlos II, era menor de edad y ella tuvo que asumir la regencia, que duró hasta 1675, con la mayoría de edad de su hijo. 

-          María Luisa de Orleans (1679-1689). Primera reina con Carlos II. Fue bastante desdichada. Carlos II era un hombre débil y enfermizo que no pudo tener descendencia. María Luisa falleció joven.
-          Mariana de Neoburgo (1689-1700). Segunda esposa de Carlos II. Altanera, nunca fue querida por el pueblo y a la muerte de Carlos II sin descendencia se fue de Madrid y vivió hasta los 72 años prácticamente olvidada por todos. La muerte de Carlos II sin hijos abría la Guerra de Sucesión entre el candidato Borbón, Felipe de Anjou, y el Habsburgo, Carlos.
-          María Luisa Gabriela de Saboya (1701-1714). Primera esposa de Felipe V. Tuvo dos hijos que serían más tarde reyes de España, Luis I y Fernando VI. Murió joven.
-          Isabel de Farnesio (1714-1724/1724-1746). Segunda esposa de Felipe V. uno de sus hijos fue el que más tarde sería Carlos III. su reinado se divide en dos porque Felipe V abdicó en su hijo Luis en 1724 pero, debido a la prematura muerte de éste, volvió al trono en el mismo año. Sus últimos años de vida fueron de enfrentamiento con la esposa de éste, por lo que vivió recluida en Aranjuez. 

-          Luisa Isabel de Orleans (1724). Reina consorte de Luis I. El brevísimo reinado de este rey hizo que esta reina sea tan poco conocida como su marido. Sufría un trastorno psicológico, por lo que una vez viuda fue enviada a su Francia natal.
-          Bárbara de Braganza (1746-1758). Esposa de Fernando VI. Mujer muy culta para su época, su matrimonio fue como los demás, político, pero una vez casados vivió con Fernando VI un auténtico romance. Sin embargo, falleció prematuramente y sin descendencia, lo que provocó la locura de su marido y su también prematura muerte al año siguiente teniéndole que suceder su hermanastro, Carlos III.
-          María Amalia de Sajonia (1759-1760). Esposa de Carlos III. Ella y su marido venían de ser reyes en Nápoles, por lo que ya tenían experiencia real. Se le atribuye a María Amalia la introducción de la tradición del Belén navideño. Su matrimonio estuvo muy unido pero menos de dos años después de llegar a España falleció de una enfermedad. Carlos III no volvió a casarse después de ello.
-          María Luisa de Parma (1788-1808). Esposa de Carlos IV. Tiene muy mala fama debido a la fuerte influencia que ejerció sobre su marido mediante un carácter caprichoso y, en ocasiones, depravado. Se le atribuye ser amante de Manuel Godoy, valido de Carlos IV, que, de facto, era el verdadero gobernante del país atribuyéndosele la firma del Tratado de Fontainebleau que permitió al ejército francés la entrada en España con la excusa de ocupar Portugal. En este contexto se dio el Motín de Aranjuez por el que Carlos IV tuvo que abdicar a favor de su hijo Fernando VII, que reinó muy brevemente en 1808 antes de que el mismo Napoleón le hiciese abdicar también para poner en el trono a su hermano José. 

-          María Julia Clary (1808-1813). Esposa de José I Bonaparte. Napoleón colocó en el trono de España a su hermano pero entonces comenzó la Guerra de Independencia española, que coincide temporalmente con el reinado de este rey, considerado intruso e ilegítimo. Por tanto, su esposa, Julia Clary, también fue considerada como tal y, de hecho, no llegó a pisar España en estos cinco años. como dato curioso, hay que señalar que no tenía origen regio, como se ve por su nombre.  
-          María Isabel de Braganza (1816-1818). Segunda esposa de Fernando VII y primera como reina regente. Se le atribuye la recopilación de obras que más tarde estarían en el Museo del Prado. Por desgracia, falleció muy joven en un parto sin descendencia varón.
-          María Josefa de Sajonia (1819-1829). Tercera esposa de Fernando VII. Fue una reina muy devota y falleció también joven sin hijos.
-          María Cristina de Borbón-Dos Sicilias (1829-1833). Cuarta y última esposa de Fernando VII. Como se ha visto, Fernando tenía problemas para conseguir un hijo e incluso hijas ya que las que había tenido habían fallecido. Así, tuvo que casarse otra vez rápido para conseguir por todos los medios un hijo…o hija. Así, su matrimonio con María Cristina consiguió casi in extremis dos hijas, una de ellas la sucesora al trono, Isabel II. para que pudiera reinar tuvo que abolir la Ley Sálica mediante la Pragmática Sanción. Sin embargo, su hermano Carlos se negó a asumir este hecho ya que él, como varón más próximo al monarca, era el que por la Ley Sálica debía haber sucedido a Fernando VII. Esto provocó que a la muerte del rey en 1833 estallase la primera guerra carlista, una guerra civil que enfrentó a los isabelinos y a los partidarios de Carlos. El papel de María Cristina fue clave porque debido a la minoría de edad de Isabel ejerció la regencia hasta 1840 en plena guerra. ese año tuvo que abandonar dicha regencia por su impopular política y su apoyo a los moderados en perjuicio de los progresistas, y se fue al exilio. El nuevo regente sería Baldomero Espartero, progresista, que mantuvo el cargo hasta 1843, año en el que tuvo que irse también al exilio y fue declarada mayor de edad Isabel II. 

-          Francisco de Asís de Borbón (1846-1868). Rey consorte de Isabel II. Único hombre que ha sido consorte en la España moderna. Era primo de la reina y el matrimonio fue puramente político ya que Francisco no podía heredar ningún trono europeo. Además, su homosexualidad parece estar confirmada, lo que no agradó a Isabel. Recibió el título de capitán general de los ejércitos y fue un mecenas muy importante. En 1868 tuvo que abandonar junto a Isabel el país debido a la revolución Gloriosa. Murió en el exilio aún después de la llegada de su hijo Alfonso XII al trono. 

-          María Victoria dal Pozzo (1870-1873). Esposa de Amadeo I. Tras la revolución se decide que España sea una monarquía constitucional pero sin un Borbón como rey así que se le ofrece a Amadeo de Saboya el trono de España. al llegar a España María Victoria hispanizó su nombre e intentó adaptarse al nuevo país del que era reina. Sin embargo, esta monarquía no se asentó y en 1873 su marido abdicó y volvieron a Italia, donde ella falleció prematuramente unos años después.
-          María de las Mercedes de Orleans (1878). Primera esposa de Alfonso XII. Tras un breve lapso republicano, volvió la monarquía a España en la persona del hijo de Isabel II, Alfonso XII. Su matrimonio fue breve pero le precedió un noviazgo desde que ambos eran muy jóvenes. El fallecimiento de María de las Mercedes por el tifus fue trágico por su juventud, solo 18 años. esta reina fue la impulsa de la construcción de la Catedral de la Almudena, a la cual fueron llevados sus restos mortales en el año 2000, de acuerdo a una promesa de Alfonso XII. Como curiosidad, hay que señalar que esta reina, junto a Ana de Austria (consorte de Felipe II) es una de las dos únicas reinas que han nacido en España hasta la fecha.
-          María Cristina de Habsburgo-Lorena (1879-1885). Segunda esposa de Alfonso XII. Debido a la rápida muerte de su predecesora, Alfonso XII volvió a casarse, sumido en la melancolía, con María Cristina. No congenió bien con el rey, y solo en sus últimos años juntos se acercaron un poco. Debido a la prematura muerte de Alfonso en 1885, María Cristina, que entonces estaba embarazada y sin descendiente aún, asumió la regencia. Con el nacimiento de Alfonso XIII (que nació siendo rey, por tanto) María Cristina siguió siendo regente hasta su mayoría de edad, en 1902. en ese largo periodo se dejó asesorar por Cánovas y aprobó el turno pacífico de los partidos Conservador y Liberal. También en su regencia se dio la Exposición Universal…y el Desastre del 98. falleció en 1929, en los últimos años de reinado de su hijo.

-          Victoria Eugenia de Battenberg (1906-1931). Esposa de Alfonso XIII. Británica, era nieta de la reina Victoria. En 1906 contrajo matrimonio con Alfonso XIII, que la había cortejado después de conocerla un año antes. Su origen era inferior al del rey español, pero al final se consintió el enlace. El día de su matrimonio sufrieron un atentado ejecutado por Mateo Morral, al lanzárseles una bomba que, aunque no les dio, sí asesinó decenas de personas. Su relación con su suegra, María Cristina, fue muy difícil y durante la Primera Guerra Mundial llegó a haber tensión puesto que la reina madre simpatizó con Alemania y la reina consorte con Gran Bretaña, su tierra natal. Además, sus relaciones con Alfonso XIII se fueron deteriorando debido a las infidelidades de éste y a que la acusaba de transmitir la hemoglobina a sus hijos. En 1931 los republicanos ganaban las elecciones municipales y la monarquía acababa en España proclamándose la II República. Victoria Eugenia permaneció en el exilio reuniéndose con el resto de la familia para el bautizo de su nieto, Juan Carlos, y años después el de su bisnieto, Felipe. 
 
-          Sofía de Grecia y Dinamarca (1975-2014). Esposa de Juan Carlos I. actual reina consorte de España, aunque, como es ya sabido, dejará de serlo este mismo mes a favor de la esposa del príncipe Felipe, Letizia Ortiz. Sofía es griega de nacimiento, hija del que en su día fue rey del país heleno, Pablo I. En 1961 conoció a Juan Carlos de Borbón y un año después contrajeron matrimonio, tanto por rito católico, como civil y ortodoxo. Ha tenido con el Rey Juan Carlos tres hijos: Elena, Cristina y Felipe, príncipe de Asturias hasta este año. en 1969 el dictador Francisco Franco designó sucesor a Juan Carlos y a su muerte en 1975 le sucedió como Juan Carlos I. Sofía es conocida por su gran interés en las artes y por su participación en diferentes fundaciones y asociaciones. 

-          Letizia Ortiz Rocasolano (2014- ). Esposa de Felipe VI. Aunque Julia Clary fue nominalmente la primera reina no regia de España, nunca residió en el país y además su marido no fue reconocido como rey. Letizia Ortiz nació en Asturias en 1972 y es de una familia de clase media, lo cual es excepcional vistos los precedentes de reinas consortes. Antes de casarse con el príncipe fue periodista en diferentes cadenas españolas y estuvo casada, divorciándose años antes de conocer a Felipe. Los aún príncipes tienen dos hijas, las infantas Leonor y Sofía. Si se mantiene la línea dinástica actual, Leonor pasará en las próximas semanas a ser la nueva princesa de Asturias y heredera y, en un futuro, será reina de España.

La abdicación de un Rey





Ayer el Rey Juan Carlos abdicó por lo que fue un día histórico. En España las abdicaciones de reyes siempre han sido algo peculiar y se puede considerar que solo unos pocos (como Carlos I, Carlos IV o Amadeo I) dieron el paso de dejar el cargo. Otros, como Isabel II o Alfonso XIII, renunciaron al trono pero no a motu propio, sino por exigencia del momento (revolución en el primer caso y proclamación de la II República en el segundo).

Juan Carlos ha sido para España una figura clave, tanto si se ve de manera positiva como si se hace de manera negativa. Fue elegido a dedo por el dictador Franco para sucederle obviando a su padre, Juan de Borbón, con el que el general mantenía unas pésimas relaciones. Juan Carlos fue educado en España desde joven y en 1969 fue designado sucesor de Franco a la muerte de éste. Su momento llegó en noviembre de 1975, cuando el viejo dictador falleció.

El Rey tenía decidido que España sería democrática o no sería. Por ello, desde que tomó posesión del cargo, comenzó a llevar a cabo reformas encaminadas a caminar hacia una monarquía constitucional semejante a las del norte de Europa. En España habíamos tenido monarquías absolutistas y monarquías liberales pero no democráticas plenas, por lo que en realidad no había un precedente válido. Todo estaba por hacer y además Juan Carlos tenía muy pocos apoyos en España. Desmontar la estructura del régimen franquista iba a ser muy complicado.

Para ello, se ayudó desde muy pronto de una figura clave de la Transición: Torcuato Fernández Miranda, al que nombró presidente de las Cortes. Y es que el Rey había sucedido a Franco a todos los efectos, es decir, era en ese momento un rey absoluto con todos los poderes, a pesar de que había un presidente del Gobierno, Arias Navarro, que también había heredado del dictador. Por tanto, Miranda fue un apoyo importante de cara a comenzar las reformas que necesitaba el país, que hacía aguas en lo político y económico.

A mediados de 1976, dado que Arias Navarro no era capaz de dirigir unas reformas hacia una democracia, el Rey eligió como presidente del Gobierno a Adolfo Suárez, un hombre de su confianza que provenía del régimen pero decidido a emprender el camino hacia la nueva España. Después de esto la Transición fue imparable una vez que Suárez propuso la Ley para la Reforma Política, que hacía el hara kiri al franquismo desde dentro, consiguiéndolo. Un año después se celebraban las primeras elecciones libres desde 1936.

Por tanto, esos primeros años de reinado fueron claves y Juan Carlos se ganó la corona al desatar lo que, supuestamente, Franco había dejado bien atado. Se afianzó la corona al detener el golpe de Estado del 23-F en 1981 apostando decididamente por la democracia. Por tanto, el Rey siempre demostró su voluntad de que España fuera un Estado democrático.

No todo han sido luces en su reinado. 2012 fue el annus horribilis para él su familia con la imputación de su yerno por un grave caso de corrupción, su desafortunada excursión a cazar elefantes en plena crisis económica, etc. su gesto de pedir perdón por tal hecho le honró, pero muchos españoles no le perdonaron.

Es por ello por lo que el nuevo rey, su hijo Felipe, va a tener grandes desafíos que afrontar. Debe encabezar una Segunda Transición que consiga revivir el consenso de la primera y llevar a cabo una importante reforma constitucional, necesaria para modernizar el marco de convivencia entre los españoles.

Tomará el nombre de Felipe VI, pues fue llamado como el primer Borbón rey de España, Felipe V. Este es un nombre muy importante para la monarquía española, pues el primer Felipe fue el llamado Hermoso, y reinó brevemente en Castilla en 1506 junto a Juana I, la loca, su esposa. El siguiente, Felipe II, fue mucho más importante, quizá el rey más importante de España junto a Carlos I, el rey en cuyo imperio no se ponía el sol. Felipe III y Felipe IV fueron reyes débiles que acompañaron a la decadencia de España y Felipe V, el primer Borbón, se convirtió en rey después de la Guerra de Sucesión, y es el rey español más longevo, puesto que su reinado duró 45 años y tres días… frente a los 39 que ha permanecido Juan Carlos, el demócrata.