martes, 30 de junio de 2015

El sistema de marcado en los campos nazis



En el horrible Holocausto hubo diferentes grupos sociales que, por motivos étnicos, religiosos, sexuales, culturales o de otra índole fueron exterminados por la barbarie nazi. Los judíos fueron las principales víctimas del Holocausto pero no los únicos ya que había muchas personas que “molestaban” a los nazis y a su orden. Entre ellos, por supuesto, los opositores políticos que podían debilitarles, así como homosexuales, testigos de Jehová, criminales comunes, gitanos e “inadaptados” (entre ellos mujeres feministas, los jóvenes del Swing, que eran favorables a la cultura estadounidense; enfermos mentales, discapacitados, etc).

En los campos de concentración y exterminio los nazis establecieron un código de colores para clasificar a los presos según su categoría. Esa  clasificación de colores se realizó mediante triángulos invertidos. 
  Según ese sistema de marcado, el triángulo invertido amarillo era para los judíos, rojo para opositores políticos, verde para criminales comunes, azul para emigrantes, púrpura para testigos de Jehová o Estudiantes de la Biblia, rosa para hombres homosexuales, negro para mujeres homosexuales, asociales, prostitutas, mendigos, jóvenes del swing, enfermos mentales o alcohólicos, y marrón para los gitanos. Este triángulo invertido se superponía con un triángulo amarillo si el prisionero era judío, formando una estrella de David en el caso de los que eran únicamente judíos. 
  Estrella de David que los judíos debían portar en sus ropas al salir de su domicilio ya desde 1938. A partir de 1941 comenzó la llamada Solución Final: el exterminio de todos los judíos de Europa.

 Algunos grupos tenían incluida una letra para determinar su país de origen. Los españoles en los campos de concentración portaban la letra S junto a su número de identificación y el triángulo respectivo (normalmente rojo ya que eran prisioneros republicanos).

Así, los nazis conseguían diferenciar a los presos entre sí y motivar el odio hacia algunos grupos más débiles, como los homosexuales, maltratados no solo por los soldados sino también por algunos de los mismos presos. Además, garantizaban cruelmente el quitar el carácter humano a los internados tratándolos como animales marcados con un símbolo y un número de identificación.

lunes, 29 de junio de 2015

Países y países: Grecia




 La cruz blanca en la esquina superior izquierda representa a la Iglesia Ortodoxa, mayoritaria en el país. Las nueve franjas blancas y azules representan el número de sílabas del lema nacional de Grecia:"Έλευθερία ή Θάνατος", que significa Libertad o muerte. Los colores blanco y azul se deben a los colores de la bandera de Baviera, lugar de origen del primer rey griego, Otón I.

El país que está sufriendo más la crisis económica de toda la Unión Europea y que tantos titulares da estos días es el que va a tratar este post. La República Helénica (Ελληνική Δημοκρατία) se ubica en la región balcánica, al sureste del continente europeo. 

Grecia se sitúa en una histórica encrucijada entre Europa y Asia. Se sitúa en el extremo sur de la Península Balcánica y fue la cuna de la civilización europea sentando las bases de la cultura grecorromana. También en Grecia se inventó en la Antigüedad la democracia, aunque este sistema en la polis de Atenas era muy diferente al actual. 

Grecia ocupa no solo tierra en el mismo continente sino también unas 1.400 islas, entre las que destacan Creta, las islas Jónicas, las islas Cícladas y las islas del Dodecaneso. Limita al norte con Albania, la Antigua República Yugoslava de Macedonia (con la que tiene un litigio internacional debido a que el nombre de Macedonia históricamente ha correspondido con la zona norte de Grecia) y Bulgaria, al noreste con Turquía, al este con el Mar Egeo, al sur con el Mediterráneo y al oeste con el Mar Jónico. Esta circunstancia marítima (más de 13.600 km de costa) ha influido claramente en la Historia y el carácter de los griegos. 

Grecia tiene más de 11.700.000 habitantes en una superficie de 131.990 km². De su población una parte importante vive en la capital, Atenas, y su área metropolitana, aproximadamente 3,8 millones. El resto se reparte en ciudades más pequeñas como Salónica, El Pireo, Patras y Heraklion. 
 Partenón, en la Acrópolis de Atenas.
Grecia es un país muy montañoso y de suelos pobres que motivaron que los griegos desde la Antigüedad se volcasen con el mar y el comercio. Su paisaje es típicamente mediterráneo con clima homónimo excepto en las montañas más altas, en donde es más frío, como el Monte Olimpo, la cumbre más alta del país. En el extremo norte de la nación aparece ya clima continental, más frío en invierno. 

Grecia como Estado único es relativamente moderno ya que logró independizarse del Imperio Otomano en 1821, siendo reconocida en 1830. Sin embargo sus orígenes culturales comunes datan de la Antigüedad, cuando el territorio estaba dividido en ciudades-Estado llamadas polis. Cada polis era independiente y tenía sus propias leyes, gobierno y moneda. Sin embargo, el idioma era el mismo aunque con dialectos así como la religión y algunas tradiciones destacables como los Juegos Olímpicos. 

Las polis tuvieron que enfrentarse a invasiones externas como las de los persas, que fueron vencidas por la tenacidad griega. Más tarde se enfrentaron las dos principales polis entre sí, Atenas y Esparta, propiciando finalmente su decadencia. 

Toda Grecia sería unificada bajo un mismo cetro en época de Filipo de Macedonia, un reino al norte de Grecia. Su hijo, Alejandro, no solo mantendría esa unidad sino que expandiría la cultura helénica a Oriente mediante la derrota del Imperio Persa y la conquista de territorios tan lejanos como Egipto, Mesopotamia y los límites de la India. Sin embargo, ese imperio fue efímero ya que a la muerte del gran general fue dividido entre sus comandantes. 

Siglos después Grecia fue conquistada por los romanos, que ya se habían expandido previamente por el Mediterráneo Occidental. Sin embargo, la cultura helénica fue la que conquistó a la romana influyéndola decisivamente y sentando las bases de la civilización occidental, junto al Cristianismo, que llegó a Grecia con su expansión desde Palestina. 
 Monte Olimpo, "techo" griego.
Tras la división del Imperio Romano por el emperador Teodosio, Grecia quedó en su parte oriental y sobrevivió a las invasiones bárbaras bajo las que sucumbieron la parte occidental y la misma Roma. Ese imperio es conocido en Historia como el Imperio Bizantino, en el que Grecia tenía un peso evidente: el griego era el idioma mayoritario y no el latín. 

Con el paso de los siglos el Imperio Bizantino fue perdiendo poder y territorios a favor de nuevos imperios y pueblos hasta que, en 1453, fue finalmente ocupada su capital, Constantinopla, por los turcos, que crearon el Imperio Otomano. A pesar de que los turcos eran musulmanes y, por parto, tenían una cultura muy diferente a la griega, el helenismo sobrevivió en Grecia y los movimientos a favor de una Grecia unida comenzaron a surgir en el siglo XVIII con la Ilustración y el nacimiento del Romanticismo y el Nacionalismo. Finalmente, Grecia se independizó a principios del siglo XIX. 

Desde entonces Grecia ha tenido una Historia tan convulsa como los demás países del sur de Europa: primero completar la unificación de los pueblos de habla griega y luego situarse en el tablero internacional. En la Primera Guerra Mundial se unió a los aliados dado que su enemiga turca formaba parte de los Imperios Centrales. Durante la etapa de Entreguerras el fascismo también tuvo influencia en Grecia y en la Segunda Guerra Mundial primero fue invadida por Italia, sin éxito, y posteriormente por Alemania, con la que tuvo que capitular (es famosa la fotografía de la bandera de la esvástica izada en la Acrópolis de Atenas). 

Tras la guerra se enfrentó a una cruenta guerra civil entre los republicanos partidarios del comunismo y de la URSS y los monárquicos partidarios del capitalismo y de la alianza con Estados Unidos. Triunfaron los segundos pero la monarquía no logró solucionar los problemas griegos y, lo peor, acató la Dictadura de los Coroneles de finales de los 60 hasta 1974, cuando fue restituida la democracia y se creó la República Helénica. En 1981 entró en la CEE y en 2002 en el euro, siendo el país más golpeado por la crisis ya que ha necesitado dos rescates del FMI y el BCE que no han sido exitosos. 

Por lo demás, en Grecia el idioma nacional es el griego moderno, parecido al antiguo pero con importantes diferencias en léxico o sintaxis. En el norte hay ciertas comunidades de habla eslava (búlgaro), turca y albanesa. La religión mayoritaria es la cristiana ortodoxa y es un país bastante religioso en general.

sábado, 20 de junio de 2015

La herencia española en las banderas de Estados Unidos



Gran parte del sur y oeste de los actuales Estados Unidos estuvo bajo dominación española anteriormente a principios del siglo XIX. Hay Estados que, de hecho, tienen nombre español (Florida, Colorado, California, Nevada, Montana) y muchas de las ciudades del sur estadounidense tienen nombre hispánico (Los Ángeles, San Diego, Santa Fe, Sacramento, El Paso, San Antonio, San Francisco…). 

Debido a la inmigración a Estados Unidos, el español es el segundo idioma más hablado del país y hay zonas en las que es el primero, como en Nuevo México, la frontera con México o ciudades como Miami. 

Sin embargo, es curioso ver que la herencia hispánica está presente incluso en las banderas de muchos de los Estados, algunos de ellos con una ascendencia española más débil, como veremos una por una. 

ALABAMA


El Estado del sur de EEUU solo fue dominado por los españoles en una parte de su zona sur, por lo que en realidad tiene mucho más pasado anglosajón. Sin embargo, su bandera está inspirada en la Cruz aspada de San Andrés, emblema del Imperio Español entre los siglos XVI y XVIII. En el caso de Alabama, la cruz aparece con un diseño ligeramente diferente. En la bandera del gobernador del Estado, además, aparece otro símbolo hispánico al incluirse un sello en el que destacan las banderas que han gobernado sobre Alabama en la Historia, entre ellas la de la Corona de Castilla. 

ARIZONA

En este otro Estado es aún más clara la ascendencia hispánica al aparecer en la mitad superior de su bandera trece rayas en color rojo y gualda, los colores de la bandera española, que representan a las trece colonias originales que se independizaron de Gran Bretaña y crearon Estados Unidos. 

FLORIDA

Esta bandera es parecida a la de Alabama ya que, de nuevo, se inspira directamente de la Cruz aspada de San Andrés aunque con un diseño algo diferente. En el centro de la misma aparece el sello estatal con los colores de la bandera española formando las palabras: “Great seal os the State of Florida” “In God we trust”

NUEVO MÉXICO

Los colores nuevamente invocan a la España de los Habsburgo, con una versión muy modificada de la Cruz de Borgoña, y con los colores tanto de la Corona de Aragón como de la bandera española, rojo y amarillo. 

OTRAS BANDERAS

Los Ángeles, la ciudad más grande de California y la segunda de Estados Unidos, muestra en su bandera un escudo en el que aparecen el castillo y el león que hacen referencia a su pasado como parte de Castilla. 

El sello de Texas muestra en su reverso las llamadas seis banderas que ondearon alguna vez en su territorio, entre ellas la española, que aparece en su primera versión de finales del siglo XVIII. 

lunes, 15 de junio de 2015

Opinión: El Holocausto: un genocidio, no una broma




Entrada al campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau, donde más de un millón de personas fueron asesinadas entre 1941 y 1945.

Actualmente estoy preparando mi trabajo de fin de máster, que trata precisamente sobre cómo enseñar a los adolescentes el tema de los genocidios que conllevaron las dos guerras mundiales, el Genocidio Armenio y el Holocausto. 
 

Concluyo que son temas delicados pero que, sin dudas, deben tratarse en el aula de Secundaria de manera decidida y teniendo la certeza de que son claves para la formación de nuevas generaciones de ciudadanos. 

De ahí que la reciente polémica debido a que el ya ex concejal de cultura y deporte del ayuntamiento de Madrid, Guillermo Zapata (que había sido elegido el pasado sábado tras la elección de Manuela Carmena como nueva alcaldesa de la capital española), publicó unos tweets con bromas de muy mal gusto sobre el Holocausto y sobre las víctimas del terrorismo, sea esclarecedora sobre los límites de bromear con temas como el genocidio que realizaron los nazis. 

Más de seis millones de judíos fueron exterminados en campos creados para ello. La barbarie nazi llegó al punto de asesinar a todo hombre, mujer o niño judío de una gran parte de Europa. El discurso del odio no tuvo límite en su momento y, de ahí que haya que cortarlo de raíz hoy en día. Con esto último no dudo que la izquierda española coincidirá, pero ciertos individuos que se suelen adscribir a ella quizá necesiten saber que no solo fueron asesinados judíos (motivo más que suficiente para condenarlo sin fisuras y no practicar el “humor negro”) sino también opositores políticos, entre ellos no pocos republicanos españoles, así como otros grupos sociales que “molestaban” a los nazis, como homosexuales, enfermos mentales, testigos de Jehová, feministas, etc. 

En definitiva, es necesaria una mayor concienciación en las aulas y en la calle sobre el Holocausto, qué fue, qué significa a día de hoy y garantizar que los ciudadanos de hoy y del mañana tengan claro que con la Barbarie no se bromea, ni en 2011 ni en 2015. Por ello, la dimisión del señor Zapata como concejal era imprescindible para un nuevo gobierno municipal que ha prometido cambiar los modos de hacer política local.