domingo, 30 de agosto de 2015

La mala puntería de los meteoritos



¡Cómo olvidarnos de películas catastrofistas sobre el fin de la Tierra debido a que un gigantesco meteorito cae y nos mata como moscas! Es un tópico de los humanos desde que nos enteramos de que los dinosaurios, dueños del planeta indiscutiblemente hace millones de años, fueron exterminados debido precisamente a la caída de un meteorito, que provocó una enorme nube de polvo que impidió durante años la llegada de luz solar, provocando así el fin de los grandes saurios. 

Sin embargo, lo que esas películas no dicen es que el bombardeo desde el espacio se da constantemente. Día a día caen sobre la Tierra hasta 150 toneladas de materia procedente del espacio. Lo que pasa es que la inmensa mayoría son de muy pequeño tamaño ya que se desintegran al entrar en contacto con la atmósfera (provocando lo que llamamos estrellas fugaces). 

Los que consiguen superar los enormes cambios de temperatura y presión de las diferentes capas de la atmósfera, caen en la mayor parte de los casos en los océanos (recordar que tres cuartas partes de la superficie terrestre son agua) y si lo hacen en los continentes lo hacen sobre zonas despobladas o, como mucho, poco pobladas. Pero a veces hay mala suerte y caen en zonas pobladas provocando que la mala suerte se dé sobre algunas personas.
Fue lo que ocurrió en noviembre de 1954. La señora Hodges (Alabama, Estados Unidos) estaba tranquilamente en su casa haciendo sus quehaceres cuando, de repente, una piedra extraterrestre y con muy mala puntería, destrozó el tejado de su vivienda, cayó en la radio de Hodges y, de rebote, la hirió. Mala suerte no, lo siguiente. 

Según los científicos la probabilidad de que un meteorito impacte contra un ser humano es de una vez cada 180 años. Como a la señora Hodges le alcanzó ese meteorito en 1954 se suponía que no tocaba otro episodio de mala suerte de este tipo hasta 2134… pero la probabilidad científica erró, ya que con el bólido de Cheliábinsk, en 2013, fueron heridas no una sino más de mil personas, ya que el meteorito en este caso fue de un tamaño destacable y se desintegró hiriendo a muchísimas más personas que el que cayó sobre la casa de Alabama. No siempre la ciencia acierta, y es normal, ¿quién puede predecir cuándo va a caer o no un pedrusco extraterrestre, y además con mala uva?

miércoles, 26 de agosto de 2015

La conquista de Canarias



Solo hay que verlas en un mapa para deducir que las islas Canarias no son españolas por cuestión de cercanía geográfica ya que se sitúan a algo menos de 1.000 kilómetros de la Península Ibérica. La presencia española data del siglo XV, cuando las islas fueron conquistadas por los castellanos. 

En plena Era de los Descubrimientos y con Portugal llevando la iniciativa de exploración del Atlántico, Castilla se sumó al carro y consiguió empezar la conquista de Canarias antes de que lo hicieran los portugueses, que se quedaron con Azores, Madeira y Cabo Verde, las demás islas de la región de Macaronesia (ver post al respecto: http://elblogdecesarmb.blogspot.com.es/2015/07/la-macaronesia.html ). 

Sin embargo, la conquista de las Islas Afortunadas no fue rápida ni sencilla, en parte por la paciencia con la que Castilla se tomó la ocupación. Al principio la empresa fue encomendada a particulares, que llegaron a las islas menores y las conquistaron en nombre de Castilla, teniendo bastante manga ancha en la gestión de cada isla. Por ejemplo, la isla de Lanzarote se llama así por un marino genovés que la había visitado en el siglo XIV, antes de su conquista. Marinos y señores como él fueron los que ocuparon las islas de Lanzarote, Fuerteventura o La Gomera, como Jean de Béthencourt, francés de Normandía que acudió a Canarias a la conquista buscando los beneficios y rentas de la corona castellana debido a su labor.


 Jean de Béthencourt (1362-1425)

Sin embargo, en las islas mayores había un problema: que ya estaban ocupadas. El pueblo nativo más destacado eran los guanches de Tenerife, dirigidos por sus menceys. Así, la conquista cambió de rumbo. Los Reyes Católicos convirtieron la conquista de Canarias en una empresa propia de la monarquía, y no de particulares. Así, entre 1483 y 1496 se conquistaron las islas que quedaban bajo poder indígena: La Palma, Gran Canaria y la guanche Tenerife. 

En 1492 solo quedaba Tenerife por conquistar y se encomendó a Alonso Fernández de Lugo (natural de Sanlúcar, en Cádiz, no confundirnos) el sometimiento definitivo de los guanches y la incorporación de Tenerife a Castilla para finalizar de una vez la conquista de las islas. El primer intento de conquista fue un fracaso estrepitoso ya que los isleños derrotaron a los castellanos en la llamada Matanza del Acentejo. 


Cuadro de la Batalla del Acentejo


Sin embargo, los peninsulares volvieron y en 1495 sorprendieron a los guanches en las llanuras tinerfeñas, dándose la batalla de La Laguna, en la que los nativos fueron definitivamente derrotados, en parte debido a que estaban debilitados por una epidemia cuya naturaleza desconocemos actualmente pero que no afectó a los castellanos, por lo que se puede deducir que procedía de Europa. 

Terminaba así la conquista de Canarias y, desde entonces, las islas son españolas de pleno derecho, siendo su administración un precedente para la que se realizaría en las colonias americanas. Sin embargo, Canarias nunca fue una colonia, sino que se incorporaron a la Corona española. De hecho, hoy en día el Rey de España sigue siendo a la vez Rey de Canarias, quedando clara la importancia que se les dio a las islas y se les sigue dando hoy debido a sus características que las hacen únicas…y afortunadas.

sábado, 22 de agosto de 2015

Análisis: Por qué Podemos y Ciudadanos no van a sustituir a PSOE y PP (de momento)




El mérito de Podemos y Ciudadanos, los partidos nacionales emergentes, ha sido reseñable. Tras más de treinta años han logrado abrir brecha en el bipartidismo imperante desde 1982 y han logrado unos resultados destacables en las últimas elecciones. Sin embargo, sus expectativas eran altas, demasiado altas. 

Si hasta hace unos pocos meses el bipartidismo parecía que incluso podía ser superado por los emergentes, ahora parece poco probable a corto plazo. Tanto PP como PSOE han demostrado tener unas bases electorales más fuertes de lo que parecía y han logrado quedar en todas las comunidades por delante de Podemos y Ciudadanos, con la excepción de Navarra, en donde Podemos obtuvo más votos que el PSOE y el PP. Otra comunidad en la que previsiblemente los emergentes superarán a PP y PSOE será en Cataluña en las próximas elecciones de septiembre, en las que Catalunya Sí que es Pot (coalición en la que está integrado Podemos) y Ciutadans se disputan la segunda plaza en el complejo tablero catalán. 

En el resto del país la posición de PP y PSOE como primera y segunda fuerza, alternativamente, parece clara de momento. ¿Por qué no supera Podemos al PSOE y Ciudadanos al PP? Veámoslo. 

En primer lugar Podemos respecto al PSOE. El PSOE representa al centro-izquierda español y en las sucesivas elecciones ha ampliado su electorado alguna vez hacia la izquierda (como en 2004) o hacia el centro (como en sus amplísimas victorias de 1982 o 1986). Por tanto, para superar al PSOE se necesita atraer a un importante sector de población de izquierda moderada, algo que no parece que vaya a lograr Podemos próximamente. La percepción general de Podemos se sitúa muy a la izquierda, y sus vínculos con formaciones semejantes como Syriza en Grecia no ayudan a variar esa percepción. Sí le ha servido para obtener unos resultados muy buenos en las elecciones, prácticamente absorbiendo a Izquierda Unida y quitando importantes apoyos al PSOE en su ala más izquierdista. Esto ha llevado a Podemos a tener representación en todas las comunidad autónomas en juego en mayo excepto las ciudades autónomas, consiguiendo en algunas acercarse bastante al PSOE, como en Aragón o Baleares. Pero no superarle, lo cual solo consiguió en las grandes ciudades mediante sus listas de unidad popular (las más importantes Ahora Madrid y Barcelona en Comú). Sin embargo, la gestión hasta el momento de ambas se ha metido en cuestiones ideológicas que tampoco benefician que la percepción de Podemos se acerque al centro.

En cuanto a Ciudadanos respecto al PP la distancia es mayor que la de Podemos respecto al PSOE. El PP pudo retener más votantes para sí de los que se esperaba iban a votar a Ciudadanos. Esto tiene un motivo evidente: Ciudadanos se ubica en el centro ideológico, por lo que atrae a personas sobre todo moderadas, más inclinadas hacia la izquierda o hacia la derecha, pero sobre todo moderadas. Así, el PP, que se ubica en la derecha que va desde la más moderada a una derecha más radical en algunos sectores, solo vio perder votos por su electorado más centrista que, si bien es abundante, no representa la mayor parte de sus votantes. Sin embargo, el PP para ganar las elecciones siempre ha necesitado del voto mayoritario del centro porque solo con la derecha no le valdría, por lo que la existencia de C's le puede impedir volver a ganar. 
Ciudadanos, eso sí, ha obtenido unos resultados muy buenos, destacando en Madrid, Comunidad Valenciana y Andalucía, y entrando en todos los parlamentos excepto en Navarra (donde tuvo unos resultados muy discretos) y en Castilla-La Mancha y Canarias debido a sus restrictivas leyes electorales. C’s ha logrado quedarse con casi todo el voto de UPyD y ha quitado votantes tanto al PSOE como al PP, aunque más a éste último, como se ha comentado. 

Por tanto, mientras que Podemos lo que tiene es un problema de ser percibido como demasiado de izquierdas y, por tanto, no atractivo para los moderados, Ciudadanos tiene el problema de ubicarse en el centro ideológico y, por tanto, no poder quitar más votantes al PP por su derecha y, obviamente, no poder sustituirle a corto plazo. 

Podemos para conseguir ganar debe renunciar a sus aspectos más radicales por la izquierda y acercarse al centro en aspectos como la monarquía, Cataluña, el sistema económico, etc. Solo así podrá superar al PSOE en un futuro cercano. Ciudadanos por su parte tiene difícil ganar pero si el descrédito de PP y PSOE se mantuviera podría seguir sumando apoyos clave y lograr unos buenos resultados que le permitan tratar de tú a tú al PP y a la izquierda.

sábado, 15 de agosto de 2015

El matrimonio más desacertado de la Monarquía Española



Este post va a tratar sobre uno de los matrimonios más desacertados de la monarquía española: el de la reina Isabel II y Francisco de Asís de Borbón. 

Fotografía de la Reina Isabel II junto al Rey consorte Francisco de Asís


Ambos eran primos hermanos y tenían los mismos gustos, de ahí lo desacertado de su matrimonio, ya que ella era heterosexual y él, homosexual. Esta homosexualidad de Francisco de Asís de Borbón era públicamente conocida. Una anécdota señala que, cuando a Isabel II se le comunicó que, por motivos de Estado, su rey consorte sería su primo, solo pudo decir horrorizada: “¡No, con Paquita no!”. 

Al margen de esto, los motivos de ese matrimonio, efectivamente eran de Estado. Isabel II llegó a reina a los tres años tras la muerte de su padre, Fernando VII, y después de años de regencias, a los 13 años se le otorgó la mayoría de edad y, por tanto, el gobierno efectivo de España, que ella no dudó en ejercer, a veces sobrepasando su papel constitucional (esto llevará al fin de su reinado en 1868, cuando fue destituida tras la revolución de La Gloriosa).

Fotografía de Isabel II, ya en su exilio de París.


Una vez convertida en reina efectiva de las Españas, muchas casas reales europeas mostraron su calculado interés en casar a alguno de sus príncipes con la reina española, para futuras alianzas y herencias. Así, los políticos hispánicos se movieron rápido y acordaron el matrimonio de Isabel con su primo, evitando así la injerencia extranjera. Por ese lado el matrimonio tuvo éxito…pero en lo demás fue un desastre. 

Retrato de Francisco de Asís en su juventud.


A Isabel II se le conocen varios amantes reconocidos, así como a Francisco de Asís, y la distancia en el matrimonio era abismal. Eso sí, ningún historiador duda de la paternidad de los hijos oficiales de la pareja, incluido el que sería Alfonso XII. No es de extrañar que tras La Gloriosa el matrimonio en el exilio en Francia ya no tuviera que seguir aparentando: se fueron a vivir cada uno por su lado a una prudente distancia con sus respectivos amantes y aquí paz y después gloria hasta la muerte de él en 1902 y de ella en 1904. Actualmente ambos descansan, juntos, en el Panteón de los Reyes del Monasterio de El Escorial. Juntos en muerte y separados en vida.

miércoles, 12 de agosto de 2015

Un post sobre las dictaduras


Actualmente la catalogación de un Estado como dictatorial es más compleja que lo que podía ser hace décadas. Si bien algunos países actuales son claramente dictaduras al haber solo un partido omnipotente y legal que decide todo lo relativo al país (casos de los países comunistas que aún quedan), o una monarquía absoluta, hay también países que son multipartidistas en apariencia pero no por ello son democráticos ya que carecen de libertades fundamentales, el gobierno es represivo contra la oposición y los medios de comunicación así como las minorías étnicas, etc. 

En el pasado esto también sucedía pero en general los historiadores y politólogos distinguimos bien qué regímenes de la Edad Contemporánea eran dictatoriales y cuáles no. En España, por ejemplo, hemos tenido dos dictaduras como tales en los últimos 150 años: las de Miguel Primo de Rivera (1923-1930) y Francisco Franco (1939-1975), lo que no significa que el régimen constitucional entre 1874 y 1923 fuera totalmente democrático ya que tenía múltiples carencias de libertades. 

Una dictadura, sin embargo, tiene unas características comunes: 

-          Concentración del poder en núcleos reducidos o en una sola persona, negando el derecho de los ciudadanos a la crítica y oposición. 

-          Personalización de la autoridad, atribuyendo unas características singulares al titular del poder. Éste personaje suele ser glorificado (Führer, Caudillo, Duce, Comandante Supremo, Generalísimo…). 

-          Papel decisivo y central de los mecanismos de control de la ciudadanía para reprimir resistencias y garantizar adhesiones al poder: censura, policía, medios de comunicación, obligación de pertenecer a un partido o sindicato único…

-          Inestabilidad de las normas legales y arbitrariedad en su aplicación e interpretación.
Hay diferencias entre dictaduras según quién ejerza el poder (si es un clan familiar, el ejército, una coalición burocrático-militar, un partido único…) y según sea conservador ideológicamente o supuestamente progresista. 

Así, las dictaduras dirigidas por clanes familiares o grandes propietarios, suelen ser conservadoras sin excepción, como recoge el manual de Ciencia Política de Josep María Vallès. Actualmente este tipo de dictadura existe entre las monarquías absolutas del Golfo Pérsico: Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait o Qatar. También existió este modelo mediante oligarquías en Centroamérica, en países como Guatemala u Honduras hasta finales de los 90. 
Rey Salmán bin Abdulaziz de Arabia Saudita desde este año. Prototipo actual de monarquía absoluta.

Las dictaduras militares están dirigidas directa o indirectamente por el ejército y pueden ser tanto conservadoras como progresistas. En este grupo tenemos casos como los de Argentina (1976-1983) con la cruel dictadura militar que tantos desaparecidos provocó, de Chile (1973-1988) con el general Pinochet, Indonesia (1965-1998) y los actuales de Pakistán o Myanmar. Otras militares pero menos conservadoras fueron las de Turquía (1920-1960), con Atatürk y sus sucesores, Corea del Sur (1970-1990) o Argelia todavía. 
El directorio militar de Argentina con Rafael Videla en el centro. El terrorismo de Estado fue su especialidad.

A veces ha habido y hay dictaduras que están dirigidas por una coalición burocrático-militar, lo que supone que haya un partido único pero con una participación muy fuerte del ejército. Aquí entra la dictadura franquista en España (1939-1975), la de Salazar y Caetano en Portugal (1926-1974) o la taiwanesa (1950-1990) entre las conservadoras. Entre las supuestamente progresistas tenemos casos actuales como los de China, Cuba o Vietnam, que son regímenes de partido único comunista pero en los que el ejército tiene un peso muy importante. A este grupo perteneció también el Irak de Hussein (1968-2003). 
El dictador portugués António de Oliveira Salazar permaneció en el poder entre 1926 y 1968.

Tenemos dictaduras en las que el partido, es decir, una organización civil-burocrática, ostenta todo el poder y ni siquiera el ejército se le equipara. Es esto lo que diferencia sustancialmente a la España de Franco de la Alemania de Hitler, por ejemplo. La Alemania Nazi estaba totalmente dirigida por el partido hasta el punto de que llegaron a cambiar la bandera nacional alemana por la del partido nazi, algo que no ocurrió en Italia, que se asemeja más a las coaliciones burocrático-militares. Actualmente hay muchos regímenes de partido único, como en Bielorrusia, Kazajistán, Guinea Ecuatorial (Obiang), Corea del Norte (cómo no mencionar a Kim Jong-Un) o Zimbabue (Mugabe). Históricamente ha habido otros destacables además del nazi, como el de la Unión Soviética (1917-1991), en el que el Partido Comunista tenía la exclusiva del poder de manera más o menos opresiva (véase Stalin o Gorbachov) o el de México (1929-2000), cuando el Partido Revolucionario Institucional (PRI) dirigió el país de manera ininterrumpida décadas. Rusia actualmente se está encaminando sin remedio hacia este sistema con el mandato del presidente Putin desde 1999 ininterrumpidamente, ya sea como presidente o como primer ministro. 
Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética.

Por último, hay dictaduras dirigidas por una organización clerical-religiosa que suele ser muy conservadora. Están los casos de Tíbet hasta 1950, país gobernado por los lamas pero muy pacífico y que fue aplastado por la bota china; o el de los talibanes en Afganistán (1996-2001), este mucho menos pacífico y de carácter ultraconservador islamista. Actualmente está el caso de Irán, república islámica, que formalmente hace elecciones  pero que tiene unos gravísimos déficits de libertades. 
Ayatolá Ruhollah Jomeini, primer Líder Supremo de Irán entre 1979 y 1989.