martes, 11 de abril de 2017

Maravillas del Mundo V: El Mausoleo de Halicarnaso



-          Gran Pirámide de Giza (2.550 a. C)
-          Jardines Colgantes de Babilonia (600 a. C)
-          Templo de Artemisa en Éfeso (750 a. C la primera construcción. Última reconstrucción posterior a 356 a. C)
-          Estatua de Zeus en Olimpia (432 a. C)
-          Mausoleo de Halicarnaso (350 a. C)
-          Coloso de Rodas (290 a. C)
-          Faro de Alejandría (280 a. C)

 Esquema cronológico sobre las Siete Maravillas, además de sus respectivas localizaciones y tamaños. 
Tras un breve descanso, retomamos la serie sobre las Siete Maravillas del Mundo antiguo, y esta vez nos centramos en la quinta maravilla más antigua, así como una de las más impresionantes por su tamaño: el Mausoleo de Halicarnaso. 
 Aspecto del Mausoleo en sus años de esplendor. 


En griego se llamaba Μαυσωλεῖον τῆς Ἁλικαρνασσοῦ ya que se situaba en una ciudad de cultura helénica, Halicarnaso, al suroeste de Asia Menor, en la actual Turquía. Hoy en día la ciudad sigue existiendo pero con otro nombre, Bodrum. El Mausoleo era un inmenso monumento funerario construido entre 353 y 350 a. C para albergar los restos mortales del rey Mausolo (de ahí su nombre, que se ha mantenido hasta hoy como sinónimo de monumento funerario de gran tamaño y lujo), un sátrapa del Imperio Persa. 
 
El edificio fue encargado por su esposa, Artemisia II de Caria, a los arquitectos Sátiro de Paros y Piteo y es un claro ejemplo de arte helenístico postclásico. Esta categoría le viene dada sobre todo por su tamaño, que sobresalía claramente en la ciudad: 45 metros de altura y una amplia decoración escultórica. Todo ello hizo que Antípatro de Sidón en sus viajes lo catalogase como una de las Siete Maravillas.

En el siglo VII a. C Halicarnaso era un pequeño reino independiente en la costa suroeste de Asia Menor. Cuando Mausolo llegó al poder tuvo que convertirse en vasallo del Imperio Persa y dirigió su reino como una satrapía persa más. Esto no le impidió expandir su reino a ciudades vecinas. Contrajo matrimonio con Artemisia II y juntos gobernaron la ciudad durante veinticuatro años. Mausolo admiraba la cultura y civilización griegas y las emuló durante todo su reinado.

 Situación de Halicarnaso, actual Bodrum. 

A su muerte, Artemisia II mandó construir el Mausoleo, que estaba terminado en 350 a. C. Su estructura estaba dividida en tres partes bien definidas, todas ellas en mármol: un podio de planta cuadrangular con una decoración más sobria aunque con numerosas estatuas, una doble columnata intermedia con más de cien columnas de estilo jónico y, coronando el monumento, un cuerpo piramidal en cuya cúspide se situaba una estatua de una cuadriga, en la que se encontraban las esculturas del rey y de la reina. Las estatuas representaban a hombres y caballos tallados en mármol.

Por desgracia, el mausoleo pudo ser visto en su estado original por relativamente por pocas personas. En 334 Alejandro Magno conquistó la ciudad y hubo una gran destrucción en la misma que afectó gravemente al Mausoleo, que aún así resistió la envestida y sobrevivió el paso de los siglos e incluso de terremotos que derribaron parte de la columnata y la cuadriga. Así, en 1404 solo era reconocible la base del monumento, que fue aún más dañada por otro terremoto ese año. 
Maqueta representando el Mausoleo de Halicarnaso en un parque de miniaturas en Estambul.

Sus restos fueron utilizados por los cruzados en 1522 para reparar el castillo de Bodrum y fortificarlo ante la amenaza turca. La ciudad en esa época ya había perdido el nombre de Halicarnaso y era Bodrum. Así, partes de mármol del mausoleo pueden observarse hoy en el castillo de la ciudad. Más tarde la ciudad cayó en poder turco y se mantiene bajo soberanía de Turquía hasta hoy. 
Castillo de Bodrum, fortificado con restos del Mausoleo.
 
Los sarcófagos de los reyes se perdieron entonces además del tesoro que contenía el monumento, que fue saqueado al abrirse la cripta del mismo para reutilizar sus piedras. Lo que quedaba del mausoleo pasó al olvido hasta que en el siglo XIX los arqueólogos lo desenterraron, y hoy se pueden apreciar algunos muros, una escalera y sus esquinas. Milagrosamente también encontraron estatuas y relieves del monumento, que hoy se encuentran en el Museo Británico, por lo que en el sitio original del mausoleo solo se pueden observar sus cimientos ya mencionados, junto a un museo que explica la historia de la que fue una de las Maravillas del Mundo. 
Los restos del Mausoleo, descubiertos en el siglo XIX, en la actualidad.


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